jueves, 13 de octubre de 2022

Jugando a crear

Comparto otro de esos ejercicios con los que trato de fomentar mi creatividad porque he de reconocer que llevo mucho tiempo alejada de la escritura, pero al final siempre vuelvo a ella como quien regresa a casa.
Hoy les pedí a unas compañeras de clase que me dijeran algunas palabras sin que las pensaran demasiado. No les expliqué para qué e intuyo que lo que menos esperaban es que fuera para algo así, puesto que no están al corriente de esta faceta mía. 
He copiado el resultado tal cual quedó, sólo he sustituido sus nombres por los números y he puesto un color a cada una.

Este ha sido el resultado:

  1.- incondicional, amor, equilibrio

  2.- esperanza, sencillo, maravilloso

  3.- suerte, sabiduría, valentía

  4.- honestidad, humildad, amistad, seguridad, responsabilidad,                                 deseo, espectacular, fantástico. 

No sería fácil afrontar su nueva situación después de haber perdido la esperanza de que todo volviera a ser como antes, cuando sólo necesitaban mirarse para saber que todo iría bien.

Ni siquiera ella era la misma persona. Aquella mujer cuya seguridad en sí misma se apreciaba con tan sólo verla llegar a cualquier sitio, siempre con paso firme y decidido. ¿Cómo volver a ser la misma si había perdido el equilibrio de su vida? Ella que durante tanto  tiempo desafío a la suerte con la valentía de quien se tira al vacío confiando ciegamente en que su paracaídas se abrirá en el último momento evitando así un final sin retorno.

Haciendo balance de los últimos años, escudada en la más absoluta honestidad para consigo misma, debía reconocer que el amor y la amistad no entienden de rivalidades ni competiciones, sino que deben sostenerse el uno al otro con la suficiente humildad para entender que crecer juntos sólo es posible cuando ambos caminan en la misma dirección.

El funcionamiento de cualquier relación jamás puede ser responsabilidad exclusiva de una de las partes, ni se puede pensar que mereces que alguien, en nombre del amor, aguante tues desaires, caprichos o malestares de manera incondicional. Igual que un vaso se llena gota a gota, el amor como la paciencia , se derrama cuando se agota.

No, no sería fácil afrontar que su vida había cambiado y no dejaba de pensar en que todo hubiera sido más sencillo si el deseo de salvar la relación hubiera sido recíproco, pero no era el caso. El lo tenía claro y ya no era cosa de dos.

A veces ocurre que la vida nos pone delante a alguien fantástico, que nos enseña que el camino tiene un paisaje maravilloso, pero con la misma nos lo quita o lo perdemos por méritos propios. Y en ese punto de reflexión es cuando comprendes que las experiencias, buenas o malas, debemos convertirlas en sabiduría y ver en cada amanecer una oportunidad espectacular para reinventarnos.

 

Nota de la autora:

Es verdad, no era la misma, ni volvería a serlo pero estaba viva y eso era un motivo más que suficiente para luchar por sus sueños. En esos pensamientos se encontraba cuando se dio cuenta de que era hora de irse a la cama.

 

Espero que les haya gustado 

 


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