miércoles, 29 de febrero de 2012

El valor del tiempo

Llevo semanas un poco bloqueada en cuanto a entradas nuevas se refiere, pero claro, entre que no me ha sucedido nada reseñable y que la mayoría del tiempo la paso entre papeles, sentarme ante una página en blanco es todo un reto.
Pero anoche viendo una película, tuve claro que quería escribir una reflexión personal sobre una de las cosas más valiosas de la vida, algo que no tiene precio porque no se puede comprar, y que en cambio, malgastamos muchas veces a manos llenas...el tiempo.
La película en cuestión se titula "In time" y ésta es una breve reseña que he encontrado en la red sobre su argumento:
"En un futuro, en el que el tiempo es considerado, literalmente, dinero y es posible detener el proceso de envejecimiento a los 25 años, la única manera de seguir vivo es ganar, robar o heredar más tiempo. Will Salas vive su vida minuto a minuto, hasta que una inesperada ganancia de tiempo le permite acceder al mundo de los ricos, donde se une a una hermosa joven heredera para intentar destruir tan corrupto sistema".
Esta peli, aunque no soy muy aficionada al cine de ficción, debo confesar que me enganchó desde el primer momento, porque imaginaba una vida real en la que no existiera el dinero en forma material, sino el tiempo como la mayor riqueza del ser humano.
Me veía a mi misma valorando las cosas realmente importantes de la vida, pues el precio de cualquier cosa superflua supondría pagar con tiempo que me queda de vida y por tanto restar años.
En realidad, no hay que imaginar tanto, pues por mucho que se tenga, el tiempo no se detiene. Pero claro, cuando todo, absolutamente todo lo que te rodea se paga con tiempo, empiezas realmente a apreciar lo que vale o no la pena y por lo que estarías o no, dispuesto a pagar minutos, horas, días e incluso años.
En una de las secuencias, me preguntaba si yo estaría dispuesta a pagar 4 minutos de mi tiempo por tomar un café, o dos horas de mi vida por recorrer en taxi unos cuantos kilómetros.
Qué distinto me parecía todo cuando me imaginaba como única posesión, un reloj tatuado en la piel, recordándome constantemente que la vida no se detiene.
Si supiera cuánto me falta para que mi tiempo termine...¿cómo lo usaría?.
Cuántas cosas dejamos de hacer por pensar que tenemos todo el tiempo del mundo para hacerlas.
Cuántos momentos dejamos escapar porque ya tendremos tiempo en otra ocasión.
Qué ilusos somos pensando que somos dueños del tiempo, que nos pertenece, que no se agota.
Y si tuviéramos la oportunidad, igual que en la película, de regalar nuestro tiempo sabiendo que una vez traspasado, ese tiempo ya no nos pertenece...¿seríamos lo suficientemente generosos?
En fin, confieso también que no vi el final de la película porque el agotamiento me venció, pero desde anoche le doy vueltas a la cabeza al mismo tema...!Qué poco valoramos el tiempo! o al menos yo, que muchas veces lo malgasto sin pensar que mi particular reloj no va a dar marcha atrás.
Hoy quiero ver el final de la película, y también quiero proponerme aprovechar más y mejor mi tiempo, el poco o mucho que tenga, porque quizás no pague 4 minutos por comprar un café, pero sí sé que si ese café es para compartir un buen rato con alguien que vale la pena...no tendrá precio.
Una última cosa, desde anoche sé a quiénes les regalaría minutos, horas, días o años de mi vida si fuera necesario, y a quiénes no les daría ni un solo segundo de mi existencia.
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sábado, 18 de febrero de 2012

Poema olvidado

Tal y como dice el título de este post, he decidido rescatar un poema (si es que se puede llamar así), que escribí hace tiempo y que como otros tantos retales que estoy recuperando, quedó olvidado en un archivo de mi ordenador.
Su destinatario sigue siendo la misma persona que un día inspiró estas letras y que me da cada día la fuerza y la energía necesarias para construir nuevos sueños.
Tal y como me dijo un día..."esto va a salir pa´lante". Va por ti...



 Hace años que no escribo un poema, hoy tu nombre recorre mis venas.
Con tinta de amor escribo estas líneas, con ganas de ti...me siento vacía.
Te extraño tanto que llega a doler, el deseo que tengo de volverte a ver.
Me acuerdo de ti en cada momento, te anhelo en mis horas, sin ti sobra el tiempo.
Te has convertido en mi todo y en nada, si no estoy a tu lado el mundo se acaba.
Eres mi último pensamiento cuando me voy a la cama y lo primero en que pienso cada mañana.
Si tú estás cerca lo demás poco importa, contigo mi vida, me siento dichosa.
Cuento las horas que faltan pa`verte, tenerte en mis brazos se me hace urgente.
Siento que estoy sintiendo, lo que no quería sentir, te estás convirtiendo en mi razón de vivir.
No le falles a este corazón que late por ti, no le des razones para volver a sufrir.
Quiérelo despacito, trátalo con cuidado. Guárdalo calentito, con el tuyo a su lado.

jueves, 16 de febrero de 2012

Amor...

Un papel en blanco para hablarte de amor, es como tener un tirachinas para darle a una estrella...por mucha puntería que tuviera, sería una utopía. (Magdalena Barreto)
 Así me siento al querer expresar con palabras algo tan intangible como el amor. Algo que sólo se puede entender cuando se experimenta, cuando se vive, cuando se siente...cuando se ama.
Amor...una palabreja tan pequeña con un significado tan grande que puede cambiar el sentido de nuestra vida, el rumbo de nuestro camino.
Amor...una combinación de letras que llega a conformar un TODO, y cuya pérdida, falta o ausencia, nos hace sentir poca cosa o NADA.
Amor...lo único capaz de transformar el mundo, de cambiar a las personas, de convertir el día más oscuro en una eterna primavera.
Amor...palabra recurrida y recurrente sobre la que se han escrito los mejores poemas.
Amor...el deseo de quien no lo tiene, el aliento de quien lo encontró.
Amor...la vida de uno mismo, dividida en dos.
Amor...vitamina para el alma, alimento para el corazón, agua para calmar la sed.
Amor...sueños que empiezan, ilusiones que se renuevan, esperanzas que se reavivan.
Amor...sentir que se está vivo en la vida, que los obstáculos son más pequeños y que la palabra mañana, no tiene sentido hoy.
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domingo, 5 de febrero de 2012

La vida es aquello que sucede cuando tenemos otros planes

Me empeño una y otra vez en querer controlar mi vida, sin darme cuenta que como dijo alguien "la vida es aquello que sucede mientras tenemos otros planes".
Cuando creo tener bajo control aquello que quiero, sucede que lo que quiero no es exactamente lo que necesito, y entonces... vuelvo a empezar de nuevo.
Cuando siento que lo que creo no querer se me escapa, sucede que vuelvo a creer que realmente si lo quiero, y entonces...vuelvo a empezar de nuevo.
Cuando repaso la lección aprendida, me doy cuenta de que me falla la memoria y olvidé lo que creía saber, y entonces...vuelvo a empezar de nuevo.
Cuando sueño con mil utopías, despierto de un sobresalto y quiero soñar de nuevo pero no siempre puedo...

Así empezaba uno de mis retales inconclusos, y así empiezo este post sin saber bien a dónde quiero llegar.

Siento mucho estar tardando tanto en actualizar mis retales, pero los exámenes están a la vuelta de la esquina, y tengo todos los sentidos puestos en ellos. No es que me pase las 24 horas estudiando, pero cuando no lo hago, tengo la cabeza en otros mundos, con lo cual, tampoco consigo centrarme en otra cosa.
De esta semana me gustaría reseñar varias cosas:
La primera de ellas, es que cada día estoy más convencida de que al pasado hay que cerrarle la puerta en las narices, y tirar la llave lo más lejos posible, porque si no, al mínimo descuido, tratará de colarse nuevamente por alguna rendija y nunca sabes con qué intención.
No voy a explicar el por qué hago esta reflexión, porque supongo que quien tiene que entenderlo, lo hará sin mayor problema ya que me consta que de vez en cuando, supongo que por mera curiosidad, se cuela por mis retales.
También quiero destacar que esta semana por fin me he sometido a una cirugía bucal, con la que se pretende rescatar mi canino izquierdo superior, que debe estar tan tan agustito debajo de mi encía, que no se ha dignado nunca a salir. Creo que en alguna ocasión he comentado que desde hace un año y medio convivo con unos brackets que me dan más penas que alegrías, pero con los que no me queda más remedio que tratar de llevarme bien, por la cuenta que me trae, y sobre todo, por el tiempo que van a convivir conmigo.
Lo más duro de mi tratamiento de ortodoncia, ha sido pasar por dos extracciones con el consiguiente tunel que dejaron en mi boca las piezas dentales extraídas. La finalidad, ha sido la de hacer un hueco para que mi "invisible" canino tenga el espacio necesario y suficiente para salir de su escondite y colocarse como Dios manda.
La experiencia ha sido y sigue siendo, de lo más desagradable, pero aún así, me consuela pensar que todo ello dentro de un tiempo será agua pasada y podré lucir una mejor sonrisa. Quiero pensar que la cirugía a la que me acabo de someter, es el último de los pasos más desagradables que había que dar para llegar al resultado final.
La verdad es que todo ha salido bien, y ahora sólo falta esperar a que en 15 días me quiten los puntos y que el dichoso diente se anime a salir para cubrir su puesto.
Y por último, quiero dejar una pincelada sobre un trágico suceso que ha ocurrido hace apenas dos días. El fallecimiento de una persona, que aunque no pertenecía a mi círculo más cercano, era conocida desde mi época de instituto, y formaba parte del grupo de trabajo de mi hermano.
Una joven alegre y llena de vida, que con apenas 33 años perdió la vida de cuajo en un trágico accidente de moto, y cuya muerte sin duda, ha consternado a muchísimas personas que directa o indirectamente la conocían, especialmente por su dedicación a tratar de mejorar la vida de los más desfavorecidos, a través de su labor como trabajadora social en la Administración Pública.
Cuando la vida te da un revés tan duro, es cuando realmente comprendes que tus problemas dejan de tener importancia, que tus preocupaciones muchas veces carecen de justificación y que la vida, es mucho más que levantarte cada mañana.
Es en estos momentos, cuando reflexionas sobre todas esas cosas que innecesariamente han restado momentos de felicidad en tu día a día, por darle más importancia de la que tenían. Por permitir que los tonos grises se tiñeran de color negro, y que los malos momentos, empañaran cualquier mínima alegría. Por hacer más grande lo pequeño, por darle más importancia a lo superfluo, por estar más pendiente de no caer que de tomar impulso en levantarte.
Ojalá no tuviéramos que enfrentarnos a este tipo de sucesos para recordar lo corta que es la vida, y lo importante que es no sólo vivirla intensamente como si cada día fuera el último, sino también, para valorar a las personas que tenemos cerca, esas personas sin las cuales, nuestra vida no sería la misma.
Con permiso de mi hermano, aquí dejo el enlace del post titulado "si pudiera" que en su propio blog, escribió a modo de homenaje para ella, su amiga, su compañera.
Sé que de alguna manera, hay personas que siempre estarán con nosotros, porque forman parte de nuestra memoria. Ojalá tengamos la capacidad suficiente de hacerles saber cada día lo importantes que son, porque quizás hoy sea el último día que tengamos la ocasión de decirles "te quiero".
"Si pudiera", es una bonita reflexión sobre las cosas que a veces nos dejamos en el tintero pensando precisamente que "tenemos toda la vida por delante", hasta que de repente el destino, tan puñetero el jodido, trunca todos nuestros planes y nos arrebata lo más importante que tenemos, el tiempo presente.
¿Cuántas cosas haríamos si pudiéramos retroceder en el tiempo?
Para finalizar, gracias a todas las personas que a pesar de mis largas ausencias siguen interesándose por mis retales, y por ende, por mi.
No pasa un sólo día en el que no me cuele por algunas ventanas a cotillear, aunque no deje huella de mis pasos...aquí estoy, y desde aquí les sigo la pista.
Una última cosa, millones de gracias a las 69 personas que forman parte del blog a través de facebook. Seguimos tejiendo una gran colcha (como dice mi amiga Ana López) de pensamientos y frases positivas, para abrigarnos juntos, ahora que el frío se cuela por todos los rincones. (Seguro que en Canarias, un poquito menos, pero también se empieza a notar el frío).
Si te animas, sólo tienes que hacer click en "me gusta", a través del enlace que aparece en el blog y que te redirecciona directamente a la página que tenemos en facebook.
Me haría mucha ilusión que esta familia siguiera creciendo, porque son ustedes, mi mayor motivación.
Un beso enorme para los que están y para quienes deseen incorporarse.
Les quiero...
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