martes, 13 de septiembre de 2011

Inventemos un mundo...

Atrápame con tus manos, te dejaré ventaja para que no te canses demasiado.
Enrédate entre mis piernas, alborótame el cabello y besa como si fuera la última vez, cada rincón de mi cuerpo.
Abrázame tan fuerte como te sea posible, hasta que pueda sentir que me falta el aliento.
Calma la sed de mi boca con tus labios húmedos, cual oasis en pleno desierto.
Hazme olvidar que el tiempo no se detiene...hoy sólo quiero perderme en tu cuerpo.
Dime que soy lo más importante de tu vida y yo fingiré que te creo.

Invéntate un mundo conmigo, lleno de mometos inciertos.

Vamos a escribir un cuento, pero no de princesas ni sapos, sino de amores eternos.
Una historia sin final, un nosotros en plural, el principio de un comienzo.
Soñemos que todo es real, y que este sueño...no es un sueño.
Olvidemos durante unas horas, que todo esto es un juego, y que cuando llegue el alba, nada será verdadero.
Tú regresarás a tu sitio, en otra cama, con otros besos. Borrarás de tu piel cada huella de mi, antes de abrazarte a su cuerpo.
Yo cerraré los ojos y reviviré cada momento, alimentando mi alma de mentiras, con las que yo misma me reinvento.
Nota de la autora:
Aunque el 97% de los post que escribo son tan reales como quien está al otro lado tecleando, hay un pequeño margen para la imaginación.

Y antes de cerrar este post, una frase que me ha gustado mucho en el día de hoy:
"Vive sin pretender, ama sin depender, escucha sin defender y habla sin ofender"

2 comentarios:

  1. pues tira de imaginación, tira, que seguro que perversión que explorar :)

    ResponderEliminar
  2. Porque somos quienes decidimos ser.

    La imaginación se une a la realidad y se transforma en fantasía.

    ResponderEliminar