sábado, 17 de septiembre de 2011

"La cara oculta"

Hacía tiempo que no veía una película en la gran pantalla, y ayer tocó ir al cine. Siempre me ha gustado ir al cine, pero por una cosa u otra, cada vez voy menos.
Ví la película titulada "la cara oculta", y desde mi humilde opinión, porque desde luego como crítica de cine no valgo un duro, es una película a la que se le ha sacado muy poco rendimiento. Teniendo en cuenta la idea sobre la que versa el guión, se podrían haber creado muchísimos más momentos de intriga, de suspense, de emoción al fin y al cabo. La idea de la peli me resulta apasionante, y con un poco más de imaginación, podría haber resultado un thriller psicológico de los que resultan difíciles de olvidar.

Eso sí, desde anoche no paro de darle vueltas a la cabeza y mi lectura final es la siguiente:
¿Qué pasaría si tuviéramos la oportunidad de observar y escuchar lo que sucede en la vida de la persona que más nos importa como si fuéramos invisibles?.Probablmente nos llevaríamos muchas sorpresas, y quizás, no tan buenas como pudiéramos esperar en un primer momento.
A veces nos creemos imprescindibles en la vida de nuestra pareja, pensamos que sin nosotros no podrían vivir, que nos extrañarían día y noche, que recordarían cada uno de nuestros besos, que sería muy difícil que otra persona traspasara su corazón, porque su corazón...nos pertenece.
Construimos castillos en el aire, y creemos que vivimos una historia de amor única e irrepetible. Un amor que es más fuerte que cualquier circunstancia. Un amor por el que somos capaces de dejar nuestra propia vida, de renunciar a nuestros propios intereses, porque pensamos que eso es lo que tenemos que hacer y que si fuera necesario, nuestra pareja haría exactamente lo mismo.
Confiamos en que lo que sentimos es correspondido de la misma manera y en la misma magnitud, hasta que un día comenzamos a sospechar que quizás, sólo quizás, estamos equivocados. Que ni somos imprescindibles ni somos irremplazables, y que quizás, sólo quizás, ese amor por el que un día renunciamos a tantas cosas, no es tan grande, ni tan fuerte, ni tan sólido para la otra persona.
Entonces decidimos salir de dudas, porque de alguna manera necesitamos recuperar la confianza en nuestra relación. Necesitamos volver a sentir que nada ni nadie podría estar por encima de nosotros. Necesitamos asegurarnos de que seguimos siendo un todo dividido en dos.
Y de repente encontramos la oportunidad de convertirnos en un "fantasma", que todo lo ve y que todo lo oye, pero sin que nadie pueda percatarse de nuestra presencia. Ver, oir y sentir desde "el más allá", desde la distancia más absoluta, pero mucho más cerca de lo que él jamás pudiera imaginar.
Nos convertimos en testigos mudos e invisibles de cada una de sus reacciones ante nuestra ausencia. Seguimos cada uno de sus pasos, escuchamos cada una de sus palabras, y comenzamos a darnos cuenta de que quizás, no haya valido la pena.
Hay pruebas de amor que mejor no poner en práctica, no vaya a ser que al final sean tan dolorosas las respuestas, que hubiera sido preferible no hacer las preguntas.
Conclusión:
Antes de poner a prueba el amor de alguien, debemos estar completamente seguros y convencidos de que queremos conocer la verdad.

4 comentarios:

  1. La tentación de "saber" se suele curar con la pena de averiguar lo que no deseas.

    Un beso

    ResponderEliminar
  2. Pilar me ha quitado la idea, solemos encontrarnos con una verdad no deseada.

    La ignorancia en cierta medida da la felicidad.

    ResponderEliminar
  3. Estoy completamente de acuerdo con ambos...a veces es mejor no conocer las respuestas.
    Gracias a los dos por estar ahí.
    Besos

    ResponderEliminar
  4. Yo prefiero no saber es mas, nunca pondría las manos en el fuego por nadie.
    BESOS

    ResponderEliminar