lunes, 11 de julio de 2011

Para el sapo de mi vida.

Ya no sueño con tus besos, ni te veo en las esquinas,
he olvidado tu aroma y no me asusta la rutina.

No he vuelto a extrañar tus manos, ni he soñado que regresas,
he cerrado los cajones del pasado y la tristeza.

Me resulta indiferente lo que hagas con tu vida,
el dolor ya remitió y no escuecen las heridas.

Que te quise con locura, no lo puedo discutir
pero resultaste ser sapo, quién me lo iba a decir.

Ni todos los buenos son buenos, ni los malos son tan malos
a mi me tocó ser la princesa, cuyo príncipe fue un sapo.

Da igual lo que te quise, porque ya no te quiero nada,
este cuento se acabó, sin el final que esperaba.

Lo mejor de tu partida, ahora que el tiempo pasó
es que mi vida sólo es mía, la protagonista soy yo.

No te deseo miserias, ni nada que por el estilo
pero si existe justicia, ya tendrás tu merecido.

Que la vida le de a cada uno, aquello que se merezca,
tu "tempestad" llegará y será mi "recompensa".

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