lunes, 1 de febrero de 2010

Disfrutando del paisaje

A veces los detalles aparentemente más insignificantes, dan un nuevo sentido a nuestra vida y precisamente en esos detalles, encontramos la respuesta a algunas cuestiones que en algún momento nos hemos planteado.
Me empiezo a convencer de que no me estoy aferrando a un sueño que podría ser, sino que estoy viviendo la vida que quiero tener, sin que nadie me imponga nada, sin que nadie decida por mi.
Aprendo a disfrutar de los momentos cotidianos como si no fueran a repetirse, trato de preocuparme menos por el futuro, para no perderme el momento actual, que al fin y al cabo, es el que importa, el que cuenta.
Me he hecho el firme propósito de no querer controlar todo lo que me sucede, ni de mirar más allá de lo que alcanza mi vista..."Carpe diem".
Esto viene a cuento por algunos capítulos que se han sucedido en mi vida, y que me han ayudado a llegar a tal conclusión.
Cambiando de tercio, hoy ha sido un día de esos que te salen redondos, quizás porque sin haber hecho previamente ningún tipo de plan, me descubrí disfrutando de una jornada en la que nada importaba el modelito de turno, el maquillaje perfecto o los zapatos de tacón, para sentirme bien por dentro, y por fuera. Supongo que también voy adquiriendo más confianza en mi misma, al final los bártulos que nos vamos cargando "a la espalda" en el día a día, terminan por pesar demasiado y es necesario deshacerse de tanto "equipaje innecesario".
Hoy no tenía que trabajar así que en lugar de la alarma del móvil, me despertó el sonido de una lluvia intensa cayendo sobre las baldosas de la terraza, con la alegría de no tener que abandonar la cama de inmediato, y poder seguir acurrucada disfrutando del calorcito que desprenden las plumas del nórdico.
Hacía tiempo que no disfrutaba tanto del paisaje de mi isla, del aroma que desprende la tierra reción mojada y del agua corriendo por el cauce de los barrancos. La naturaleza en estado puro, me mostró su cara más dulce y al mismo tiempo más salvaje, erizándome la piel ante tanta belleza.
Cuando regresé a casa, el reloj me recordó lo rápido que pasa el tiempo cuando se disfruta de él...Hoy para mi ha sido un buen día, aunque sé que muchas personas no opinarán los mismo cuando el sol vuelva a brillar y comprueben con todo el dolor de su alma, que los caprichos climáticos han dañado no sólo sus bienes, sino parte de sus vidas.
Durante los próximos días se hablará incansablemente de la jornada de hoy, y desde luego, quienes hayan sufrido el azote del agua y del viento en forma de pérdidas materiales, económicas o sentimentales, no recordarán con cariño este día. Pero yo hoy he vuelto a disfrutar de la vida en estado puro, sin conservantes ni colorantes, sin azúcares añadidos.

6 comentarios:

  1. Pues aquí una peninsular enamorada de tu isla brinda por ese día estupendo. Aunque meteorológicamente hablando fuera un mal sueño.
    Pero espero que tus días consigan hacerte sentir siempre como el que cuentas.

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  2. Lo más importante de ese día, es volver a sentir que se puede disfrutar intensamente de las pequeñas cosas de la vida...Había olvidado esa sensación y me ha encantado recuperarla, especialmente porque más que nunca hice mía esa frase tan famosa que tenemos en Canarias: "qué suerte vivir aquí".
    Gracias por tu comentario.

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  3. Me suena como un viaje al interior de uno mismo.

    Saludos...

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  4. Hola Jorge. En primer lugar, gracias por pasarte por mi pequeño universo cibernético. Quizás tengas razón y comience a encontrarme conmigo misma, después de tantos desencuentros personales...Un saludo

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  5. "Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas" Pablo Neruda..Pero espero q el maromo se equivoque y ese dia se el mas feliz,,

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  6. Gracias Javi por tus frases, que ya sabes, me encantan. Creo que los que afortunadamente, dormimos con la conciencia tranquila,siempre sacaremos algo positivo de ese momento de autoencuentro. Un beso y cuídate mucho.
    Gracias por dejarte caer por aquí.

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