sábado, 27 de abril de 2019

Lo nuestro qué fue.

Yo creí merecer algo más. Un "lo siento", un "te extraño" o un "cuánto te echo de menos".
Esperaba palabras, mensajes, señales...pero guardaste silencio. 
Tu voz muda, tu boca callada, tus labios cerrados infectan mi herida que escuece por dentro.
Volví a recordar cuánto duele la ausencia, la falta de besos, el roto de un alma que busca un por qué, el sueño perdido que cae en el olvido de quien ya se fue.
Qué te pasó, qué  pudo cambiar, qué dije de menos, que hice de más.
Preguntas que vienen, preguntas que van.
Y duele la espera a que pase el dolor, como agujas se clava la pena sin saber la razón. 
Retumba el silencio, apaga mi luz, me vuelve pequeña, me ahoga la rabia, me empapa la piel.
Qué hice tan mal, en qué te fallé, dónde guardaste la vida que íbamos a emprender. 
Rompiste los planos de mi madurez con catorce razones para volver a querer. 
Catorce argumentos que hoy son mentira, me puede la ira de tu insensatez. 
Y yo que pensé que eras de verdad, me sentí afortunada de que la vida contigo me volviera a premiar.
Me costó decidir, si parar o avanzar, pero al final la razón ante una emoción no puede ganar. 
Y yo sí aposté, aposté sin pensar y visto lo visto he perdido la cuenta de cuánto perdí.
Desalojas mi vida, te llevas proyectos, desahucias mis ganas y te mudas de piel. 
Me dejas a oscuras y un poco más frágil de lo que imaginé. 
Me arde la herida con cada silencio, y los días se llevan el olor de tu piel, se desdibujan tus besos y los muchos "te quiero" que no escucharé.
El tiempo pondrá mi alma de pie, coserá el corazón, remendando el amor que no supiste apreciar.
No quiero olvidar lo bueno que hubo, pero me cuesta entender que fuera real, la vida te enseña que cuando alguien te quiere lucha hasta el final. 
No importa que duela decir la verdad, si el amor es del bueno mejor es un punto y seguido que un punto y final.
Lo nuestro qué fue...