lunes, 19 de noviembre de 2012

No tiene precio.


Que estamos en una época difícil para la mayoría de personas, no es nada nuevo.
La crisis hace mella cada día en la economía familiar y personal, lo cual genera muchísimas desavenencias entre quienes un día se prometieron amor eterno. 
Es complicado renunciar a muchas cosas que formaban parte de nuestra vida, ajustarse cada mañana un poco más el cinturón, cuando éste ya oprime tanto que pocos agujeros más se le pueden hacer.
Cuesta renunciar a aquellos pequeños placeres que formaban parte de nuestra rutina, y que hoy se convierten en artículos de lujo. 
No es fácil tratar de guardar lo que no se tiene o sacar de donde no hay. Hacer cábalas para llegar a fin de mes, quienes tienen la suerte de contar con una nómina, o hasta el próximo día 10 o hasta Dios sabe cuándo aparecerá un nuevo ingreso en casa.
Sí, sin duda son tiempos complicados. Y aunque dice el refranero popular que "Dios aprieta pero no ahoga", hay momentos en los que como poco, asfixia.
No voy a hablar de política, ni de recortes, ni ahondar en el tema de la crisis que es "voz populi" en cualquier foro o plataforma. Entre otras cosas, porque bastante jodidos estamos ya, como para ponerme yo a divagar sobre el tema.
Este post quiere servir como alegato a lo poquito que cuesta arrancar una sonrisa a quien nos importa, lo poquito que cuesta hacerla sentir especial, única.
Lo poquito que cuesta hacer feliz a alguien, haciendo que olvide los problemas o, al menos, haciendo que los problemas sean más llevaderos, más ligeros.

Así que gracias por hacer mi vida más fácil y demostrarme que lo más valioso de la vida, lo que me hace realmente feliz...no tiene precio.

Despertarme cada mañana rodeada de tus brazos y cubierta de besos...no se puede comprar con dinero.
Aguantar tus "ataques de amor" y que me beses sin parar y muerdas cada centímetro de mi piel...no se puede comprar con dinero.
Que me llames en el momento más inesperado para decirme que me extrañas y que soy lo mejor de tu vida...no se puede comprar con dinero.
Que te entre la risa cuando yo estoy "de morros"...no se puede comprar con dinero.
Que me repitas hasta la saciedad que me quieres "tuti pleni"...no se puede comprar con dinero.
Que me dejes la casa llena de mensajes románticos...no se puede comprar con dinero.
Que me pidas que te peine aún sabiendo lo exigente que eres con tu pelo...no se puede comprar con dinero.
Que me digas que tengo los pies más bonitos del mundo, sabiendo que los odio...no se puede comprar con dinero.
Que confíes en mi para hacerte la maleta a pesar de lo meticuloso que eres para tus cosas...no se puede comprar con dinero.
Que te hable de cualquier cosa y me digas que si para mi está bien, para ti también...no se puede comprar con dinero.
Que me acunes para dormir, aunque se te quede el brazo dormido...no se puede comprar con dinero.
Que te preocupes por cada cosa que es importante para mi...no se puede comprar con dinero.
Que pidas gambas al ajillo de primero, aunque apenas te gusten...no se puede comprar con dinero. (las gambas sí, pero el detalle no).
Que me dejes ser yo misma en cada momento...no se puede comprar con dinero.
Que me ponga a bailar en plena calle y que en lugar de afrentarte te "descojones"...no se puede comprar con dinero.
Que creas en mi por encima de todo...no se puede comprar con dinero.
Que me digas lo orgulloso que te sientes de estar a mi lado...no se puede comprar con dinero.
Que me sermonees incansablemente para hacerme entender que hay cosas que pueden mejorar la relación...no se puede comprar con dinero.
Que me digas cada día que soy todo lo que quieres...no tiene precio.

Que seas lo que siempre busqué...que tengas lo que siempre quise...que me quieras como me quieres y que te quiera como te quiero...JAMÁS PODRÁ COMPRARSE CON DINERO.

P.D. Que me traigas a casa el plato que tanto quería para mi desayuno, sí se puede comprar con dinero, pero que te hayas acordado de ese detalle...no tiene precio.



3 comentarios:

  1. Para todo lo demás, simple dinero.

    Me encanta leerte tan feliz

    ResponderEliminar
  2. y...que apesar de buscar incanzablemente mi felicidad sigas siendo tu en cada momento. No tiene precio.

    ResponderEliminar