martes, 24 de abril de 2012

La historia de María (Cap.I)

Al final tal y como dije escuetamente en mi último post, ¡lo conseguí!
Ya prácticamente tengo mi título de "técnico en gestión y administración de empresas" bajo el brazo, y vale que no es una licenciatura, pero para mi es el resultado de muchas horas de trabajo y de demostrarme a mi misma que puedo alcanzar mis metas si realmente creo en ellas.
Así que desde estos retales, es de justicia, compartir esta alegría con quienes pasan por aquí, algunos asiduamente y otros de casualidad. De la misma manera que he compartido tantos otros momentos personales no tan gratificantes.
Dicho esto, hago un punto y aparte.
Quiero comentar que el post con el que actualizo hoy mi blog, es una historia tan real como la vida misma, con la que incluso estoy segura de que alguno/a, se podría sentir identificado/a. 
No es una historia aislada, bien podría ser el día a día de muchas personas que en un momento dado, descubren que su vida no está tan llena como pensaban, que hay vacíos que empiezan a pesar..."a pesar de no pesar nada". 
Esta es la historia de una amiga tal y como me la ha contado, tal y como me la ha transmitido y que yo, con toda la humildad del mundo, he querido reflejar en forma de retales, porque esta misma historia, un día fue mi historia y quizás algún día, podría volver a serlo.
Esta es la historia de alguien a quien sencillamente llamaré "María".
Una nueva página en blanco y preguntas sin respuestas.
María no sabe en qué momento las palabras sueltas se convirtieron en frases cada vez más largas. Ni cuándo aquel nombre empezó a sonar en su cabeza.
Desconoce cuándo él empezó a ser algo más que "uno más". Cuándo sintió el primer pinchazo de emoción al encontrarlo al despertar, ni cuándo su ausencia le causó la primera mueca de tristeza.
Le gustaría ser capaz de no pensarle más allá de la pantalla, ni de imaginar cómo serían las cosas si fueran otras las circunstancias, ni de preguntarse por qué en este momento es "otro" quien acapara sus pequeños momentos de alegría. 
Detesta pensar que es un desconocido quien le hace romper con la rutina, que es él y no otro, quien llena sus noches vacías.
Quisiera tener la valentía de tirarse a la piscina aún sin que tenga agua, de dejarse llevar, de permitirse sentir, de aventurarse a "empezar"  algo, que quizás termine en nada.
Supone que para él tampoco resultará fácil y que la "comodidad" a veces gana la batalla del sentir, pero hace tiempo que dejó de creer en cuentos de hadas.
No recuerda cuándo empezó a preferir "amarse" en soledad, a otras caricias en su piel.  Ni cuándo los silencios y las ausencias de su pareja, le dejaron de importar. 
No recuerda en qué momento él dejó de ser lo primero, ni cuándo ella volvió la vista atrás.
No quiere tan siquiera imaginar que su barco "hace aguas", que su vida podría cambiar de la noche a la mañana. 
No tiene fuerzas aunque le sobren las ganas. No tiene el valor de romper las reglas ni de suprimir las pausas. 
Es difícil aceptar  que todo perece, que todo cambia...y que igual que la vida misma, hay etapas que comienzan cuando otras se acaban.
¿Será María capaz de tirar la toalla?
¿Será capaz de aferrarse de nuevo a una vida que hace tiempo se le escapa?
¿Será capaz de recuperar aquello que se perdió un día entre las sábanas?
¿De qué será realmente capaz María?
Quizás de TODO, quizás de NADA.

Esta historia, como pueden comprobar, no tiene aún ningún final...el tiempo, y sólo el tiempo, tendrá la última palabra.

7 comentarios:

  1. Impresionada... qué historia tan grande y tan cotidiana a la vez,precioso el estilo y el arte al plasmarlo. Felicidades!

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  2. Entre el negro y el blanco se extiende una malgama de grises....

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  3. Magdalena, lo primero mi más sincera felicitación por tu trabajo incando los codos que al final tiene su recompensa.

    Sobre María te diré que nunca debemos ser personas pasivas, perosonas que si viene el agua se dejan anegar, no, tenemos que tomar decisiones que aunque al principio sean dolorosas al final nos darán la libertad.

    Un besito,

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  4. Muchisimas felicidades, lo has conseguido.

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  5. Yo tuve una historia parecida a la de María, y aún dura... por eso a veces merece la pena apostar por esas historias. ^^
    Un beso!

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  6. Sólo puedo decir Gracias por estar ahí y seguir formando parte de estos retales....

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  7. Enhorabuena, tarde pero bueno, :-) yo ahora lo que quiero es tirarme a la piscina a ver que encuentro :-)

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