jueves, 29 de septiembre de 2011

Cuando la luna se asoma

Te cuelas cada noche en mis pensamientos, como la brisa entra por la venta. Sin ser visto ni hacer ruido, como si fueras un fantasma.
Sutilmente acaricias mi alma sin tocarme, sólo con palabras que se van dando la mano para formar frases de amor. A veces carentes de sentido y otras tan reales, como la sinrazón de mi razón.
Y te imagino mirándome sin verme, tocándome sin rozarme, queriéndome sin querer.
Me gusta creer que cada noche compartimos la misma luna. Tú le cuentas tus secretos y la ensalzas como dama. Yo le pido refugio y consejo, la contemplo embelesada, envidiando la belleza de la que siempre hace gala.
Te escribo miles de cartas contándote mis secretos, mostrándome cómo soy, sin adornos ni corazas, siendo consciente que al alba, acabarán en un cajón.
Así transcurren mis noches, entre sueños y fantasmas. Mezclando el blanco y el negro, el silencio y la palabra. Inventándome un todo, sabiendo que no hay nada.
Y cuento las horas del día hasta que vuelve la noche, para soñar que es real lo que sólo es una utopía. Besos que no son míos, palabras que son para otra y unos ojos que imagino, mirándome a todas horas.
Da igual que no sea verdad, en este cuento no importa, porque cuando llegue la noche dejaré de ser yo, para convertirme en la otra. Esa otra que te sueña y te imagina a su lado. Esa otra que te besa y sólo te pide amor, aún sabiendo que por la mañana, cuando de nuevo amanezca, saldrás por la misma ventana por la que te colaste la noche anterior.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Amar y querer...

No me valen los silencios por respuesta, ni preguntas por contestación.
No me valen los te quiero por rutina, ni premios de consolación.
No me valen los regalos para cumplir, ni promesas incumplidas.
No me valen las palabras más hermosas si no salen del corazón.

Contéstame con la verdad aunque me duela,
porque las medias mentiras, no son verdades a medias.
No me digas que me quieres, si no lo sientes de veras,
que no necesito consuelo para calmar ninguna pena.

No me hagas un regalo para quedar bien conmigo,
ni me prometas en vano lo que no vas a cumplir.
Guárdate las palabras si no son del todo sinceras,
que para nada me sirve lo que "dices por decir".

Si tienes claro que me quieres, demuéstralo día a día,
que amor sólo es una palabra y amar requiere acción.
Ámame con todos los sentidos, más allá de la atracción.
que no es igual amar a alguien, que con alguien hacer el amor.

Y si no lo tienes claro, pero estás muy bien conmigo
póngamonos de acuerdo, para aprender a jugar los dos.
Que no me pienso morir, si tu amor no es sólo mío
pues con el tiempo he aprendido, que aunque parezcan iguales
los verbos amar y querer... no significan lo mismo.

martes, 27 de septiembre de 2011

El amor me salió rana.

Ya no sueño con tus besos, ni te veo en las esquinas,
he olvidado tu aroma y no me asusta la rutina.


No he vuelto a extrañar tus manos, ni he soñado que regresas,
he cerrado los cajones del pasado y la tristeza.


Me resulta indiferente lo que hagas con tu vida,
el dolor ya remitió y no escuecen las heridas.

Que te quise con locura, no lo puedo discutir
pero resultaste ser sapo, quién me lo iba a decir.

Ni todos los buenos son buenos, ni los malos son tan malos
a mi me tocó ser la princesa, cuyo príncipe fue un sapo.

Da igual lo que te quise, porque ya no te quiero nada,
este cuento se acabó, sin el final que esperaba.


Lo mejor de tu partida, ahora que el tiempo pasó
es que mi vida sólo es mía, la protagonista soy yo.

No te deseo miserias, ni nada que por el estilo
pero si existe justica, ya tendrás tu merecido.


Que la vida le de a cada uno, aquello que se merezca,
tu "tempestad" llegará y será mi "recompensa".

domingo, 25 de septiembre de 2011

El trastero de mi vida.

Es un domingo gris, el cielo amenaza con llorar y la tranquilad se cuela por cada rincón de la casa.
Maggie disfruta enroscada a mi lado, de una plácida siesta, después de algunos lloros con los que pretende llamar mi atención en busca de una caricia.
Hoy me apetecía quedarme en casa sin más.
Entre una nueva adquisición literaria que me tiene completamente enganchada a sus letras. El portátil en la mesilla del salón y algún que otro quehacer doméstico, ha transcurrido mi día.
Las horas se han escurrido sin darme apenas cuenta, y de pronto cierta melancolía entra por la terraza.
Abro el trastero de mi vida para poner en orden todo lo que he ido almacenando a lo largo de los últimos años, y me sorprendo al ver tanto desorden.
Es verdad que sólo somos conscientes de la cantidad de cosas que vamos guardando, cuando toca hacer mudanza o simplemente limpieza.
Cuánta nostalgia nos invade cuando toca deshacernos de los recuerdos, aunque muchos de ellos sólo formen parte de un pasado que sería mejor olvidar.
Me detengo a contemplar embelesada el cúmulo de instantes, palabras, momentos, risas, lágrimas, propósitos, sueños, fracasos, logros, intentos frustrados, fotografías y papeles amarillentos que he ido guardando desordenadamente en un rincón tan pequeño.
Trastos al fin y al cabo, que ya no sirven para nada y que en sus mejores tiempos formaron parte de mi vida.
No sé si cerrar de nuevo la puerta e ignorar todo cuánto he visto, o por el contrario, organizar y ordenar mis viejos recuerdos.
Cartas que por algún motivo nunca llegaron a su destinatario, quizás porque simplemente no fueron escritas para ser envíadas.
Fotos descoloridas que guardé pensando que, algún día me gustaría rescatar para revivir a través de ellas, los momentos más felices de mi vida.
La entrada con la que fuimos por primera vez juntos al cine. El resguardo del billete de avión de aquel viaje inolvidable. La servilleta arrugada en la que me escribió un te quiero. La tarjeta de cumpleaños en la que me aseguró que siempre estaría a mi lado, la rosa seca con la que me sorprendió aquella noche especial.
Pasado, un pasado que en mi caso, afortunadamente no volverá.
Momentos de alegrías que encerré en cajas, para que no se perdieran en el camino y poder tenerlos localizados cuando quisiera volver a revivirlos. Hoy, no son más que momentos que no tiene sentido guardar.
Los intentos frustrados. Los sueños rotos. Los propósitos cumplidos y muchos que quedaron por cumplir, pero que han dejado de tener la importancia de antaño.
El eco de las risas y las lágrimas que tantas veces se escaparon, algunas fruto de la pena y otras de la rabia. La impotencia o el más puro dolor.
Hay quer ver. El pasado no parece tan lejano cuando vuelve a tomar forma, cuando se dibuja nuevamente ante nuestros ojos, dando la sensación de que hemos retrocedido en el tiempo.
Me debatí entre cerrar la puerta y darme media vuelta, o sacar la valentía suficiente de mis entrañas para deshacerme de los "nunca más"y los "no pudo ser".
Opté por dejar a un lado los "por si acaso", con la convicción de que necesitaré espacio para atesorar momentos nuevos e ilusiones renovadas.
Toca empezar a coleccionar instantes de mi ahora, sueños de mi mañana y esperanzas de mi hoy.
!!!Manos a la obra Magdalena!!!

"La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse". (Autor: lo desconozco)

viernes, 23 de septiembre de 2011

No regresó.

Pasé mucho tiempo con la oreja pegada tras la puerta, por si escuchaba sus pasos acercarse.
Lo esperé entre tazas de café y cigarros incompletos, pensando que no tardaría en aparecer.
Quería sentarme a charlar con él, confesarle mis sueños y mis miedos. Hablarle de mi amor.
No podía quedarme dormida por si en el último momento decidía regresar.
Fueron noches de insomnio, de penas, de lamentos, de una incertidumbre que no me dejaba pensar.
Traté inútilmente de ordenar mis pensamientos, de deshilvanar mi presente para empezar a tejer mi futuro.
Descosí los momentos tristes que no quería volver a recordar y abrí las costuras de los muchos silencios que quedaron en el aire.
Zurcí las palabras rotas que no fuimos capaces de decir y cerré con cremalleras los instantes más felices.
Di mil vueltas en la cama desenmarañando preguntas, bordé pensamientos nuevos e hilvané ilusiones futuras.
Le puse botones al pasado y dibujé patrones de futuro...pero él no regresó.
Y entre hilos de colores, agujas, botones y tijeras, el alba entró por la ventana y yo me rendí ante el amor.
Con mis manos cansadas y sin fuerza, recogí los retales de mi vida, esparcidos por la habitación.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Puertas cerradas...ventanas abiertas

Cuando conoces las respuestas...te cambian las preguntas.
Cuando estás seguro de que quieres blanco...terminas queriendo negro.
Cuando tienes un sueño y lo alcanzas...resulta que no es lo que esperabas.
Cuando crees que estás llegando a la meta...aumentan la distancia.
Cuando encuentras lo que buscas...pierdes algo en el camino.
Cuando te enamoras perdidamente...no es la persona adecuada.
Pero cuando cierras una puerta...se te abre una ventana.
Si me cambian las preguntas...buscaré nuevas respuestas.
Si elijo otro color diferente al que quería...quizás me favorezca más.
Si mis sueños no son lo que esperaba...inventaré nuevos sueños.
Si se alargan las distancias...aumentaré el ritmo de mis pasos.
Si pierdo algo en el camino...atrás quedó para siempre.
Si me enamoro de la persona equivocada....asumiré mi error.
Y si tengo que cerrar mil puertas...abriré mil nuevas ventanas


miércoles, 21 de septiembre de 2011

Así me siento sin ti...

De la misma manera que un año no sería un año si le arrancaran un mes, ni la semana tendría siete días si le quitaran una hora, ni una hora tendría sesenta segundos si le quitaran tan sólo uno...
Así me siento sin ti...incompleta.
No dependo de tus besos para vivir, pero tus besos me dan vida.
No dependo de tus manos para caminar, pero contigo conozco el camino.
No dependo de ti para respirar, pero tu aliento es mi aire.
No dependo de ti para soñar, pero mi sueño eres tú.
No dependo de ti para reír, pero me rio contigo.
No dependo de ti para llorar, pero eres la causa de mis lágrimas.
No dependo de ti para despertarme cada mañana, pero sin ti hay días que no amanecen.
No te necesito para ser yo...pero eres una parte de mi.
Y aunque la vida se hace día a día, en los días sin ti, siento que no tengo vida

sábado, 17 de septiembre de 2011

"La cara oculta"

Hacía tiempo que no veía una película en la gran pantalla, y ayer tocó ir al cine. Siempre me ha gustado ir al cine, pero por una cosa u otra, cada vez voy menos.
Ví la película titulada "la cara oculta", y desde mi humilde opinión, porque desde luego como crítica de cine no valgo un duro, es una película a la que se le ha sacado muy poco rendimiento. Teniendo en cuenta la idea sobre la que versa el guión, se podrían haber creado muchísimos más momentos de intriga, de suspense, de emoción al fin y al cabo. La idea de la peli me resulta apasionante, y con un poco más de imaginación, podría haber resultado un thriller psicológico de los que resultan difíciles de olvidar.

Eso sí, desde anoche no paro de darle vueltas a la cabeza y mi lectura final es la siguiente:
¿Qué pasaría si tuviéramos la oportunidad de observar y escuchar lo que sucede en la vida de la persona que más nos importa como si fuéramos invisibles?.Probablmente nos llevaríamos muchas sorpresas, y quizás, no tan buenas como pudiéramos esperar en un primer momento.
A veces nos creemos imprescindibles en la vida de nuestra pareja, pensamos que sin nosotros no podrían vivir, que nos extrañarían día y noche, que recordarían cada uno de nuestros besos, que sería muy difícil que otra persona traspasara su corazón, porque su corazón...nos pertenece.
Construimos castillos en el aire, y creemos que vivimos una historia de amor única e irrepetible. Un amor que es más fuerte que cualquier circunstancia. Un amor por el que somos capaces de dejar nuestra propia vida, de renunciar a nuestros propios intereses, porque pensamos que eso es lo que tenemos que hacer y que si fuera necesario, nuestra pareja haría exactamente lo mismo.
Confiamos en que lo que sentimos es correspondido de la misma manera y en la misma magnitud, hasta que un día comenzamos a sospechar que quizás, sólo quizás, estamos equivocados. Que ni somos imprescindibles ni somos irremplazables, y que quizás, sólo quizás, ese amor por el que un día renunciamos a tantas cosas, no es tan grande, ni tan fuerte, ni tan sólido para la otra persona.
Entonces decidimos salir de dudas, porque de alguna manera necesitamos recuperar la confianza en nuestra relación. Necesitamos volver a sentir que nada ni nadie podría estar por encima de nosotros. Necesitamos asegurarnos de que seguimos siendo un todo dividido en dos.
Y de repente encontramos la oportunidad de convertirnos en un "fantasma", que todo lo ve y que todo lo oye, pero sin que nadie pueda percatarse de nuestra presencia. Ver, oir y sentir desde "el más allá", desde la distancia más absoluta, pero mucho más cerca de lo que él jamás pudiera imaginar.
Nos convertimos en testigos mudos e invisibles de cada una de sus reacciones ante nuestra ausencia. Seguimos cada uno de sus pasos, escuchamos cada una de sus palabras, y comenzamos a darnos cuenta de que quizás, no haya valido la pena.
Hay pruebas de amor que mejor no poner en práctica, no vaya a ser que al final sean tan dolorosas las respuestas, que hubiera sido preferible no hacer las preguntas.
Conclusión:
Antes de poner a prueba el amor de alguien, debemos estar completamente seguros y convencidos de que queremos conocer la verdad.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Lo que me asusta....

De la vida no me asustan los problemas, me asusta ser yo mi propio problema.
"La lucha más grande de la vida, es luchar contra uno mismo".
No me asustan los retos, me asusta llegar a perder la confianza en mi misma.
"La vida no se mide por su longitud, sino por su complejidad".
De la vida no me asusta el desamor, me asusta no encontrar el verdadero amor, ése que será el último de mi vida porque después de haberlo encontrarlo, nadie será capaz de sustituirlo ni reemplazarlo.
"Los hombres dada su vanidad, esperan ser el primer amor de una mujer. Las mujeres, dado su sentido práctico, esperan ser el último amor de un hombre".
De la vida no me asustan las lágrimas, sino perder la capacidad de sonreír.
"Nadie está tan necesitado de una sonrisa como aquel que olvidó sonreír".
De la vida no me asusta la tormenta, sino olvidarme que tras ella vuelve a salir el sol.
"La vida no esperar a que pase la tormenta, sino aprender a bailar bajo la lluvia".
De la vida no me asustan las noches negras, sino olvidarme de hablar con la luna.
"La ignorancia es la noche de la gente. Pero una noche sin luna ni estrellas".
No me asusta no encontrar respuestas, sino olvidarme de hacer las preguntas.
"Hacer preguntas es prueba de que se piensa".
No me asusta la soledad sino enfrentarme a estar sola.
"La soledad es muy bonita cuando la compartes con alguien".
No me asusta el olvido, sino la indiferencia.
"Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia".
No me asusta morir sino no aprender a estar viva.
"Vivir es mucho más que estar vivo".
No me asusta el fracaso sino el perder la confianza en un mañana mejor.
"La esperanza es un espejo colgado en el futuro".
Da igual que perdamos el rumbo, que cogamos el camino equivocado, que nos encontremos en un laberinto sin salida. Antes o después llegaremos a algún punto, y quizás sea ése...el punto de partida.

martes, 13 de septiembre de 2011

Inventemos un mundo...

Atrápame con tus manos, te dejaré ventaja para que no te canses demasiado.
Enrédate entre mis piernas, alborótame el cabello y besa como si fuera la última vez, cada rincón de mi cuerpo.
Abrázame tan fuerte como te sea posible, hasta que pueda sentir que me falta el aliento.
Calma la sed de mi boca con tus labios húmedos, cual oasis en pleno desierto.
Hazme olvidar que el tiempo no se detiene...hoy sólo quiero perderme en tu cuerpo.
Dime que soy lo más importante de tu vida y yo fingiré que te creo.

Invéntate un mundo conmigo, lleno de mometos inciertos.

Vamos a escribir un cuento, pero no de princesas ni sapos, sino de amores eternos.
Una historia sin final, un nosotros en plural, el principio de un comienzo.
Soñemos que todo es real, y que este sueño...no es un sueño.
Olvidemos durante unas horas, que todo esto es un juego, y que cuando llegue el alba, nada será verdadero.
Tú regresarás a tu sitio, en otra cama, con otros besos. Borrarás de tu piel cada huella de mi, antes de abrazarte a su cuerpo.
Yo cerraré los ojos y reviviré cada momento, alimentando mi alma de mentiras, con las que yo misma me reinvento.
Nota de la autora:
Aunque el 97% de los post que escribo son tan reales como quien está al otro lado tecleando, hay un pequeño margen para la imaginación.

Y antes de cerrar este post, una frase que me ha gustado mucho en el día de hoy:
"Vive sin pretender, ama sin depender, escucha sin defender y habla sin ofender"

lunes, 12 de septiembre de 2011

Otra de desvaríos...

Porque el amor es un desvarío...
Si fuera un gato y tuviera siete vidas, las gastaría todas contigo.
Si fuera una araña, tejería día y noche nuestro futuro.
Si fuera un ciempiés, me faltarían patas para llegar a tu encuentro.
Si fuera un pájaro, anidaría en tu corazón.
Si fuera una abeja, elaboraría la miel más dulce para ti.
Si fuera un perro, desearía ser tu mascota inseparable.

Pero sólo soy una mujer, que daría lo que tiene y hasta lo que no tiene, por ocupar tu corazón.

No te puedo prometer ser perfecta, pero sí buscar contigo la perfección.
No te puedo prometer regalarte una estrella, pero sí mecerme contigo en la luna.
No te puedo prometer que no haya lágrimas, pero sí regalarte mi sonrisa.
No te puedo prometer que no te caerás, pero sí que te ayudaré a levantarte.
No te puedo prometer que no nos faltará de nada, pero sí que aprenderé a hacer el mejor uso posible de lo poco o mucho que tengamos.
No te puedo prometer que estaré siempre guapa por fuera, pero sí que me ocuparé de cuidar lo que llevo dentro.
No te puedo prometer quererte toda la vida...pero sí te puedo prometer no desistir en el intento, si cuando te mire a los ojos veo que tu amor es sincero.

Por cierto...hoy he leido una frase que me ha calado mucho y que por ello, quiero dejar reflejada en este nuevo post de desvaríos:
"Un minuto son sesenta maneras de pensar en ti"

domingo, 11 de septiembre de 2011

Pasen sin llamar

En esta cálida noche de domingo, en la cafetería de costumbre, con el señor del piano tocando al fondo del bar y el brillo de las luces que desprenden las lámparas de aceite que adornan cada mesa...me he sumergido en mi lista de blogs favoritos con el ánimo de dejarme envolver por historias anónimas, sentimientos encontrados, amores furtivos, cuentos inconclusos, experiencias personales y hasta tendencias de moda.
No es que siga una lista interminable de blogs, pero sí variada.
He pasado un rato de lo más agradable, porque de la misma manera que "cada persona es un mundo", cada blog también lo es. En el fondo de cada uno de ellos, implícita o explícitamente, está la esencia de su autor o autora.
Me ha dado mucha pena encontrar algunos de esos blogs cerrados a cal y canto, otros tantos completamente "abandonados" y algún que otro, desterrado al olvido. Incluso, puedo decir que he sentido rabia al descubrir que me he perdido algunos finales y que mi curiosidad quizás no sea nunca satisfecha.
Igual que cada persona tiene una razón propia para abrir un blog, la tiene para decidir cuando colgar el cartel de cerrado, temporal o definitivamente. Y esa decisión siempre merecerá todos mis respetos.
Hay quienes comienzan por pura curiosidad, por diversión, por el placer o la necesidad de escribir o por tener la oportunidad de interactuar con otros blogueros. Motivos e intenciones, supongo que habrá miles.
En mi caso, fueron varias las razones por las que comencé a escribir estos retales, pero fundamentalmente, fue la necesidad imperiosa de "escupir" todo aquello que me envenenaba el alma y apenas me dejaba respirar.
Fue una terapia conmigo misma para desenmascarar mis miedos y sacar a la luz mis fantasmas, teniendo en cuenta además, que siempre me gustó escribir. (Aún conservo dos de mis diarios personales).
Me ha resultado más fácil escribir desde la rabia y el dolor, supongo que es normal, de hecho las mejores historias y canciones de amor, son aquellas en las que precisamente el desamor, se torna protagonista.
Por eso, cuando mi vida comenzó a encaminarse nuevamente, mis ausencias se prolongaban un poco más en el tiempo. Es curioso, no sentir la misma necesidad de compartir lo bueno que lo malo. Puede ser porque lo malo nos encoje las tripas, nos acelera el pulso, y lo bueno nos anestesia y nos relaja.
Hoy después de dos años y tres meses desde que escribiera mi primer retal, me siento plenamente orgullosa de cada una de las palabras que han quedado plasmadas en forma de post, pero sobre todo me siento orgullosa de haberme encontrado con personas anónimas que me han brindado todo su apoyo y cariño en forma de comentarios.
He escrito entradas muy duras, en las que me "he quedado en cueros". A veces incluso, he estado tentada a suprimirlas ante la idea de resultar vulnerable, pero con el tiempo he llegado a la conclusión de que la realidad es la que es, y que sólo he contado las cosas tal y como las he percibido, vivido y sentido. Ni más ni menos, por lo tanto, no tengo nada de lo que arrepentirme ni de lo que avergonzarme.
Creo que sólo quienes navegamos por esta blogoesfera somos capaces de entender esa sensación de ser comprendidos, valorados e incluso "queridos" por personas con las que quizás no lleguemos nunca a intercambiar ni una sola palabra más allá de las que quedan escritas.
Personas que terminan formando parte de un rinconcito de nuestra vida, cuyas historias seguimos con atención, preocupándonos cuando las cosas no van tan bien como quisieran, emocionándonos con sus logros, riéndonos con sus ocurrencias y aprendiendo, sobre todo aprendiendo de sus propias experiencias.
Por eso, hoy sencillamente quiero dar las gracias a quienes pasan por aquí. Da igual con qué frecuencia lo hagan, da igual cuáles sean los motivos por los que me visitan, da igual si se ponen cómodos para quedarse o simplemente entran a hurtadillas...en cualquier caso, gracias por "asomar la cabeza" y dejarme pellizcar momentos de felicidad compartida.
Mi puerta siempre estará abierta...pasen sin llamar.
¡¡¡¡GRACIAS!!!!

.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Hay quienes no cambian nunca...

Dicen que las personas cambian, que evolucionan, crecen, maduran...pero yo no estoy tan segura de ello.
Hay quienes serán toda la vida lo que han sido y lo que son, porque forma parte de su esencia o porque sencillamente, están por encima de todo, o mejor dicho, creen estar por encima de todo.
Escribo este post, pensando en alguien en concreto. Alguien que un día, fue muy importante para mi, y del que hoy, después de algunos años, sólo puedo decir que no ha cambiado, y poco temo a equivocarme si afirmo, que no cambiará jamás.

Cuando creí que lo había perdido, mi mundo se desmoronó y no asumía su ausencia. Pensé que jamás superaría el dolor de no tenerlo a mi lado, que mis preguntas jamás hallarían respuesta.
Estaba convencida de que él era el único que podría hacerme feliz, que a su lado superaría cualquier obstáculo, porque él siempre me protegería.
Un día muy caluroso de septiembre, me casé llena de dudas e inseguridades, pero enamorada hasta la médula. Convencida de que haberlo conocido era lo mejor que me había pasado.
Durante nuestro matrimonio, empecé a descubrir comportamientos y actitudes que me pillaron de sorpresa, y muchas veces pensé que quizás me había equivocado.
Pero cuando las dudas me asaltaban, él volvía a ser la misma persona que un día me conquistó, y entonces yo olvidaba cualquier dolor y me refugiaba en la esperanza de un mañana mejor.
Se aprovechó de mi amor desmedido para hacer de mi lo que quería.
Se aprovechó de mis miedos para crecerse.
Se aprovechó de mis temores para "domesticarme".
Se aprovechó de mis inseguridades, para hacerse más fuerte.
Y se aprovechó de todo lo que le di, para doblegarme.

Siempre confié en que las malas rachas entre nosotros, eran sólo eso...malas rachas.
Hoy sé que hay personas que no cambian, porque a pesar de que han pasado los años, me ha vuelto a demostrar que quien nace "sin palabra"...probablemente muera sin ella.
A mi me engañó durante años, haciéndome creer que yo era el problema. Haciéndome sentir cada vez más pequeña como única estrategia para él hacerse más grande.
Convenciéndome de que él era lo mejor que me había pasado, para crearme dependencia.
Me tragué cada una de sus mentiras, cada una de las lágrimas que a propósito me hizo derramar. Cada palabra mal dicha, cada insulto proferido, cada desprecio, cada grito...
Nunca me golpeó con las manos, pero las mayores palizas que he recibido, salieron de sus labios.

Nota de la autora:
A ti...si, a ti. Si te sientes aludido, jódete, porque es a ti a quien escribo.
Has sido lo peor que me ha pasado, pero ya he pagado el castigo de haberte amado un día.
Mi delito fue haberte conocido, pero escapé de esa jaula de mentiras en la que tú sigues encadenado, porque no hay peor cárcel que aquella, que aún con la puerta abierta, mantiene presa la conciencia.
Espero no volver a cruzarte en mi camino, pero si algún día nos volvemos a encontrar, haré como si jamás te hubiera conocido.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Un día comprendí...

Y llegó el día en el que...
Comprendí que las lágrimas y el dolor, me habían hecho más fuerte.
Comprendí que mis tropiezos habían curtido mis rodillas.
Comprendí que los años me han aportado experiencia.
Comprendí que no es lo mismo amar que depender.
Comprendí que para olvidar se necesita paciencia.
Comprendí que temer al futuro, es perderse el día a día.
Comprendí que recordar forma parte de la vida.
Comprendí que con esfuerzo se obtiene la recompensa.
Comprendí que mirar al frente me aporta fortaleza.
Comprendí que quien me engaña, no merece mi franqueza.
Comprendí que las mentiras, agotaron mi inocencia.
Comprendí que hay silencios, que hablan con elocuencia.
Comprendí que no se puede atar el amor con una cuerda.
Comprendí que la libertad no es hacer lo que se quiera.
Así un día como cualquier otro...cerré por siempre la maleta donde guardo tus mentiras y un pasado que me aterra.
Ahora voy ligera de equipaje, ya no me pesa tu ausencia.

lunes, 5 de septiembre de 2011

De vacaciones...otra vez!!!!

Pues sí...tras un mes de vacaciones, pero de las de verdad, sólo una semana más tarde...vacaciones, otra vez!!!Lamentablemente en esta ocasión, no son vacaciones deseadas, ni esperadas, ni soñadas...son vacaciones forzosas.
Así están las cosas, aunque afortunadamente las expectativas de reincorporación laboral son bastante positivas. Aunque ya se sabe...tal y como están las cosas.
No quiero pensar en negativo porque sería adelatarme a los acontecimientos, así que mientras tanto, me lo tomaré como una segunda oportunidad para recargar las pilas.
Sigo pensando, a pesar de los pesares, que soy muy afortunada
Por cierto, en unos días regreso "al cole". Toca terminar lo que empecé con mucha ilusión y esfuerzo, mi segundo ciclo de gestión administrativa. Después de los resultados obtenidos, sé que lo voy a conseguir porque "me lo merezco".
Un beso enorme para quienes me siguen.
Gracias por estar ahí...