jueves, 28 de octubre de 2010

Adelante...


Pues aunque lo pueda parecer por su título, este post no trata de hacer publicidad a ninguna entidad financiera...simplemente es un homenaje a Winston Churchill, uno de los principales políticos y oradores del siglo XX.
Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1953, por sus obras históricas, sus artículos periodísticos y por sus brillantes discursos.


Nos dejó frases como ésta:

O ésta otraUn gran personaje de grandes palabras:



A veces no es necesaria una gran historia para hacernos pensar, bastan con simples y sencillas frases en apariencia, con un contenido que supone toda una lección que aprender



domingo, 24 de octubre de 2010

Aprender a volar...

Hoy me apetece rescatar otra historia de esas que invitan a pensar, a reflexionar...
Para quienes ya la conozcan, que les sirva de recordatorio, y para quienes la lean por primera vez, espero que les ayude a hacer realidad sus sueños.
Una historia sobre la importancia de confíar en nosotros mismos y en nuestras posibilidades de hacer todo aquello que nos propongamos. Porque "nada es imposible", sólo es cuestión de intentarlo.
Quizás no salga como esperamos, quizás resulte más difícil de lo que imaginamos, pero lo que no debemos hacer, es tirar la toalla sin antes haberlo intentado.
Hay que aprender a volar, (entiéndase por volar, el hecho de hacer lo que realmente queremos hacer), porque sólo nos daremos cuenta de que de verdad tenemos alas, cuando no nos quede más remedio que lanzarnos al vacío con el ánimo de sobrevivir en el intento.

Un beso para todos y todas, y Feliz Domingo.

"APRENDER A VOLAR".
El rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.
Pasados unos meses, el instructor comunicó al rey, que uno de ellos estaba perfectamente educado, pero que al otro, no sabía lo que le sucedía, pues no se había movido de su rama desde su llegada a Palacio. Tanto era así que incluso había que llevarle el alimento a su rama.
El rey mandó a llamar a los curanderos y sanadores de la corte, pero nadie fue capaz de hacer volar al ave. Por la ventana de su habitación, el monarca podía comprobar cómo el ave no hacía ningún progreso y permanecía inmóvil en su rama.
Publicó entonces un edicto entre sus súbditos, y a la mañana siguiente con gran asombro vio al halcón volando por los jardines del palacio.

-"Traedme al autor de este milagro"-pidió el rey.
Enseguida le presentaron a un campesino.
-"¿Tú hiciste volar al halcón?"-preguntó el monarca.-"
¿Cómo lo has conseguido?"-"¿Eres mago, acaso?"-.
Entre feliz e intimidado el campesino sólo le respondió:-"No fue difícil Alteza, tan sólo le corté la rama"-. "El halcón entonces se dio cuenta de que tenía alas y echó a volar"-.

Moraleja:
¿Sabes que tienes alas? ¿Sabes que puedes volar?
¿A qué rama estás aferrado?
¿De qué no te puedes soltar?
¿Cuáles son las razones que te impiden levantar el vuelo?

Nadie vendrá a rescatarte, nadie cortará tu rama, sólo tú eres el mago.

sábado, 23 de octubre de 2010

En el punto de partida (IV) FIN

El tiempo se detuvo, las manecillas del reloj se pararon, los días eran interminables, y el corazón latía muy despacio, como si se quisiera dejar morir. Había encontrado la respuesta, había ganado una guerra personal, pero sentía que había perdido una batalla emocional.
¡Cuánto habían cambiado las cosas en tan poco tiempo!...
Lo sentía tan lejos, tan distante y sobre todo, tan distinto. Sólo había una explicación, o al menos, a ella no se le ocurría nada que pudiera justificar aquel sentimiento. Se habían convertido en dos desconocidos, en dos corazones diferentes que tiempo atrás latían al mismo compás.
Y dolía...dolía mucho aquel sentir. Le extrañaba más de lo que pensó, más de lo que esperaba. Hubiera sido feliz con sólo sentir que a él le sucedía lo mismo.
Cuántos "te quiero" se habían quedado en el camino, cuantos abrazos que nunca se dieron, cuántos besos desvanecidos, cuántas sonrisas que nunca salieron, cuánto amor se había perdido...
Deseaba con todas sus fuerzas marcharse a algún lugar donde nada ni nadie pudiera hacerle pensar, no quería recordar momentos en los que fue feliz, sólo quería desconectar del mundo y perderse en el silencio.
Todo estaba dicho aún con la falta de palabras de los útlimos tiempos, todo estaba hecho aún sin hacer nada, y todo estaba decidido aunque quisiera creer que había que tomar decisiones...Aquel era el final de lo que un día, había sido un principio.
Era lo que tenía que suceder, porque lamentablmente las cosas adquieren mayor importancia cuando no se tienen, las cosas que más se valoran, son las que se pierden. No podía culparlo, ni hacerle ningún reproche. Había comprendido cuánto lo quería, pero ya era tarde...
Y entonces recordó aquella frase de Paul Charles Bourgen:-"en el amor todo ha terminado, cuando uno de los amantes piensa que sería posible una ruptura"-.
Quizás con el tiempo...
La vida está llena de oportunidades para recuperar las oportunidades perdidas.

jueves, 21 de octubre de 2010

En el punto de partida...(III)

Los días transcurrían sin demasiadas novedades en el plano sentimental, aunque el distanciamiento entre ambos provocaba que los ánimos estuvieran más fríos que nunca.
Había llegado el momento...el temido momento de poner un punto a aquella situación. No estaba segura de que fuera un punto y aparte, pero tampoco las tenía todas consigo para que fuera un punto y seguido.
Los últimos acontecimientos precipitaron un poco más que tuvieran que afrontar la realidad sin tratar de enmascararla ni de seguir buscando excusas que explicaran lo que estaba sucediendo.
Y así fue, así tenía que ser...
La distancia emocional y física sería un factor determinante, lo que sucediera o no, sólo el tiempo y el corazón lo decidirían.
Dolía, pero no era la primera vez que Susana se enfrentaba a una situación así, no era la primera vez que sentía que todo lo que había planificado se desmoronaba. No era la primera vez que debía ponerle tiritas a su corazón. Ni era la primera vez que se enfrentaba al silencio en noches de insomnio.
Sólo un pensamiento le daba vueltas en su cabeza...¿sería ella todo el problema?¿sería quizás que no estaba preparada para compartir su vida con nadie?¿era posible cometer tantos errores?¿tropezar tantas veces?...
En ese caso sería mejor seguir sola, porque si algo Susana tenía claro, era que no soportaría sentirse la culpable de la infelicidad de otra persona. Y desde luego, si no era capaz de hacerle feliz porque ni ella misma lo era, había llegado el momento de "pensar"... de "sentir".

martes, 12 de octubre de 2010

En el punto de partida...(II)

Susana apenas pudo dormir aquella noche. Las respuestas que llegaban a su cabeza eran tan contradictorias como sus propias preguntas, porque curiosamente empezaba a darse cuenta de que todo lo que estaba sintiendo y que no se atrevía a expresar en voz alta, Luis también lo padecía en su propia piel.
Sabía que probablemente era ella, con su actitud distante y poco cariñosa, la que había provocado que él no la hiciera sentir como antes, que se limitara a ser un "ocupa" en su vida, esperando ,casi seguro, que ella diera el primer paso hacia el final o que por el contrario, continuara avanzando a su lado, cogidos de la mano. No es que le diera igual, simplemente se mantenía a la expectativa, pues en el fondo ella siempre había tenido la última palabra.
Pero esa situación también la asustaba, porque por primera vez desde que se conocieron, sintió que él no tenía las mismas fuerzas para tirar de ella, y lo peor de todo, es que quizás tampoco tuviera las mismas ganas de hacerlo.
En los últimos días apenas habían hablado de cosas realmente importantes, las conversaciones en la mesa o en el momento del café, versaban sobre temas triviales y cuando faltaban las palabras, siempre había un periódico a mano al que recurrir para que el silencio no resultara tan incómodo.
Ambos sabían que la relación no atravesaba su mejor momento, pero no hablar sobre ello, era una forma de no afrontar la realidad o de retrasar el momento de tomar decisiones o de evitar hacer nuevos planteamientos.
La llama de aquel sentimiento que poco tiempo atrás ardía a fuego vivo, no se había extinguido completamente, de lo contrario le habría dado igual que todo terminara, pero era evidente que había menguado, que le faltaba fuerza y que de seguir así, terminaría por consumirse.
La solución sólo pasaba por buscar la chispa que reavivara aquel sentimiento, pero ¿cómo? ¿dónde?...y entonces recordaba aquella frase que era su mejor alivio y consuelo en momentos de incertidumbre;"a veces las cosas llegan, cuando dejamos de buscarlas". Pero...¿y si cuando todas las dudas se disiparan, era demasiado tarde?.
Eran esos pensamientos los que mantenían viva la esperanza de que simplemente estuviera pasando por un momento de confusión personal, que sin darse cuenta trasladaba al plano sentimental. Había señales inequívocas de que algo había cambiado, pero aún le quería, quizás no con la intensidad de antes, quizás ahora no le hiciera falta su aire para respirar, pero sí que quería seguir respirando su aire.
Lo que más le preocupaba era darse cuenta de que él tampoco era como antes, y eso la mantenía en alerta, porque aunque es duro dejar de querer a alguien, no lo es menos, cuando es a ti a quien dejan de quererte, y mucho peor cuando descubres de repente, que aún guardas un montón de sentimientos hacia esa persona.
Cuánto daría por abrir los ojos y que todo volviera a ser como antes. Había cambiado, sí, pero ¿era el cambio de ella lo que había provocado el cambio de Luis, o era el cambio de Luis lo que había provocado el cambio en ella?.
Siguió aferrada a la almohada en la que noches atrás, él dejó su aroma.

domingo, 10 de octubre de 2010

En el punto de partida...

Susana no sabía explicar qué era lo que había cambiado en su relación con Luis. Cerraba los ojos y trataba de buscar el momento en el que dejó de sentir aquellas mariposas revoloteando en su estómago cuando escuchaba sus pasos. Se culpaba de no encontrar un porqué que justificara su cambio de actitud hacia él. Las muestras de cariño ya no eran espontáneas como tiempo atrás, cuando su cuerpo deseaba un acercamiento continuo y su líbido ardía como un tubo incandescente con sólo una caricia suya.
No paraba de darle vueltas a la cabeza buscando la respuesta a todas las preguntas que fluían desordenadamente y que le estaban quitando el sueño desde hacía varias noches.
Ya no le molestaba encontrar la cama vacía, es más, agradecía aquella sensación de libertad, de poder perderse entre las sábanas sin miedo a perturbar el sueño de otro cuerpo cerca del suyo, aunque acostumbrara a pasar la noche sin moverse de su rincón.
Le empezaba a gustar aquel silencio que la recibía al llegar a casa y que un tiempo atrás le resultaba ensordecedor. Se había hecho amiga de la soledad, ésa a la que tanto le temía y cuya visita ahora le resultaba de lo más agradable.
Se sentía culpable por no sentir que quería pasar el resto de su vida al lado de aquella persona que tantas cosas buena le había aportado, que le había infundido el valor suficiente para seguir adelante en sus peores momentos, que había sido como una tabla salvavidas cuando sintió hundirse en un pozo del dolor.
Se preguntaba dónde habían quedado los planes de futuro que habían forjado entres risas y besos y esperaba ansiosamente que todo volviera a ser como antes. Que todas sus dudas fueran pasajeras y que de la misma manera que habían llegado, se esparcieran dejando tras de sí sólo un recuerdo fugaz.
Sabía que aún lo quería pero no era capaz de adivinar cuánto. No era capaz de dilucidar si lo que sentía por Luis era suficiente para quedarse a su lado y restarle importancia a ese momento de dudas e incertidumbre. En el fondo quería creer que todas las relaciones pasan por situaciones semejantes y que la suya no era una excepción, ni un caso aislado.
Y mientras todos sus pensamientos, dudas y preguntas inundaban la habitación, Susana se sentía una vez más "en el punto de partida", deseando con todo su ser regresar a la casilla en la que hasta hacía muy poco se encontraba su corazón.
Sabía que la respuesta que despejaría todas sus dudas, no tardaría en llegar...sólo era cuestión de tiempo, y así, dispuesta a esperar, se acurrucó plácidamente en el lugar que él ocupaba en la cama, porque esa noche, a pesar de todo, quería dormir recordando su olor.

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jueves, 7 de octubre de 2010

Un premio...Una sonrisa :-)

"Sonríe siempre aunque tu sonrisa sea triste, porque más triste que una sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír" (Autor Desconocido)
Mi paisana Alicia, desde su blog "El jardín de Eri-drugga", me ha regalado una sonrisa en forma de premio (además de la que se ha dibujado en mi cara al recibirlo), así que en primer lugar, quiero darle las gracias públicamente por acordarse de "mis retales" en el momento de compartir este galardón.
Tal y como le dije a ella a modo de comentario, si algo me hace feliz, es saber que en algún momento, he sido capaz de hacer que alguien sonría a "costa mía", que desde luego no es lo mismo, que reírse a mi costa. (seguro que entiendes lo que quiero decir, o al menos eso espero).
Antes de seguir las instrucciones para ser oficialmente merecedora de este "mimo", me gustaría que aprovechar este post para dejar constancia de mi profundo agradecimiento a todas las personas que se han sumado a este blog, conviertiéndose en seguidores.
Me remonto a los inicios de estos retales, cuando el contenido del blog era exclusivamente privado, y me sorprendo gratamente de que a estas alturas cuente con 55 seguidores. Sé que hay miles de blogs que son seguidos por cientos de personas, con contenidos mucho más didácticos e interesantes que los capítulos autobiográficos que conforman la mayoría de mis post, pero teniendo en cuenta que este espacio nació a modo de diario personal, y que lo de hacerlo público fue más que nada un reto para mi, me doy por satisfecha.
Así que desde aquí, GRACIAS a esas 55 personas que por el motivo que fuera llegaron a "mi vida en retales", y decidieron quedarse. Si eres una de ellas, espero que te sientas a gusto en mi casa, que también es la tuya.
Ahora sí, toca cumplir las instrucciones del mencionado premio, y la primera de ellas es contar 9 cosas que me gustan.
1.-El mar en toda su magnitud. Su olor, el sonido de las olas, la brisa marina, pasear por la orilla de la playa, tumbarme al sol...Supongo que al vivir en una isla, vislumbrar siempre el mar en el horizonte, y tener la playa tan cerca, tiene algo que ver.jajaja.
2.-Leer cualquier libro que me haga evadirme de mi realidad y poder perderme entre sus páginas en el momento que me apetezca.
3.-Una peli de suspense con un gran bol de palomitas. Ya lo dije en una ocasión, me pierden las palomitas de maíz, siento debilidad por ellas desde el mismo momento que percibo su olor.
4.-Sentarme a tomar un café con mis amigos sin tener que mirar el reloj.
5.-Me gusta la sensación de pensar que está cerca un acontecimiento importante para mi. Esos nervios que me encogen el estómago ante la proximidad de algo que llevo tiempo esperando.
6.-Los viernes por la tarde. Es mi día favorito porque supongo que como nunca he tenido que trabajar los fines de semana, cuando llega el viernes por la tarde todas las tensiones desaparecen ante la idea de tener por delante todo un fin de semana para mi.
7.-Me gusta la sensación que tengo cuando salgo del gimnasio. Por una parte me enorgullece no haber sucumbido a las ganas de quedarme tirada en el sofá, y por otro lado, la satisfacción de saber que podré darme algún que otro capricho culinario.
8.-Hacer regalos. Especialmente cuando sé que voy a "dar en el clavo", y que la persona que va a recibirlo, se llevará una gran sorpresa.
9.-Solucionar un problema, superar un reto, alcanzar una meta.
La verdad es que hay cientos de cosas que me gustan, que me hacen sentir bien, pero sólo podía poner 9, así que he soltado lo primero que me ha venido a la cabeza. Espero que haya más ocasiones de contarte cosas que me hacen ser feliz.
Lo más complicado de todos los premios, llega en el momento de repartirlos, porque siempre se queda alguien en el tintero. Pero allá voy.
1.- "Alargaba la mano y te tocaba".
2.- "Contando Cuentos"
3.- "Entre lunas y alquitrán".
4.- "Memorias de una porkulera".
5.-"Bitácora de una soltera"
6.- "El Blog de Canoso"
7.-"Dibujando en palabras"
8.-"La normalidad"
9.-"Volar sin alas"
10.-"A la edad del diablo"
11.-"Alegre melancolía"
12.-"Detrás de las nubes"
13.-"Lo que pasa por mi cabeza"
14.-"Sonia Unleashed"
15.-"El rincón de Jonay"

Por cierto, hablando de sonrisas, tengo que decir, que en los últimos meses la mía ha cambiado bastante, porque a mis 33 años, me he puesto brackets. Muchos dirán...¡¡¡y a mi que me importa!!!. Pues seguramente te importe un bledo, pero para mi ha sido un gran paso adelante. Tenía que haberlo hecho desde hace mucho tiempo, y no sólo por una cuestión estética, sino por un problemilla con un canino que se ha dormido en los laureles y aún no ha visto la luz del día. Ahí está cómodamente bajo la encía, hasta que mi ortodoncista y los brackets obren el milagro de sacarlo de su letargo. En fin, que no me veo en absoluto mona con mi armadura dental, pero tampoco me acarrea un complejo tan grande como pensaba hace año. El haber dado este paso significa que por fin me valor un poquito más, y que me importa una puñeta lo que piensen los demás, cuestión que antes me preocupaba y condicionaba en exceso. De ahí que diga, que para mi es un gran progreso haberme decidido, y a pesar de todas las molestas e incomodidades que supone llevar brackets, me queda el consuelo de que dentro de unos años, luciré orgullosa una bonita sonrisa, pero mientras tanto...seguiré sonriendo con todas mis imperfecciones, porque lo importante es sonreír.
"Con la sonrisa tendrás amigos... con el ceño fruncido, tendrás arrugas" (George Eliot)

r.

domingo, 3 de octubre de 2010

Los obstáculos

"Los pescadores saben que el mar es peligroso y la tormenta terrible. Pero este conocimiento no les impide hacerse a la mar" (Vicen Van Gogh)

En mi último post, compartí una historia titulada "El sueño de la bailarina", cuya lectura principal era la importancia de luchar por los sueños, partiendo de la confianza en nosotros mismos, como el requisito fundamental para hacerlos realidad.
Como dijo mi "amigo" Thot, en uno de los comentarios: "muchos de los grandes logros, han sido conseguidos por gente de una tenacidad y constancia enormes por luchar por un sueño".
Hoy, en este primer domingo de octubre, me apetece recuperar otra historia autodenominada "lección de vida", que versa sobre la importancia de superar los obstáculos, pero no pasando por encima de ellos o bordeándolos, sino tratando de que desaparezcan de nuestra vida. Sortear un obstáculo siempre es difícil, algunos de ellos incluso pueden hacernos perder la calma, la paciencia e incluso llevarnos a tal desesperación que hasta nos planteamos tirar la toalla.
Una vez leí en algún sitio, que "no importa cuántos obstáculos nos encontremos en el camino hacia nuestras propias metas, lo que realmente cuenta es nuestra capacidad de eliminar esos obstáculos, porque si simplemente nos dedicamos a saltarlos, al volver la vista atrás, seguirán estando ahí".
Los Obstáculos.
Hace mucho tiempo, un rey se encontró en su camino una gran roca que obstaculizaba su paso. Su reacción fue la de esconderse a observar qué hacía el resto de transehúntes al toparse con tal obstáculo.
Algunos de los comerciantes más adinerados del rey y cortesanos pasaron y simplemente rodearon la roca. Muchos culparon al rey ruidosamente por no mantener los caminos despejados, para ninguno hizo nada para quitar la gran roca del camino.
Al cabo de un buen rato, pasó por allí un campesino que portaba una gran carga de verduras. Al aproximarse a la roca, el campesino soltó su carga en el suelo y trató de mover la piedra a un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, logró quitarla de el medio. Mientras recogía su carga de vegetales para llevarla al mercado, comprobó que justo donde había estado la roca había una cartera. La cartera contenía muchas monedas de oro, y una nota del mismo rey, indicando que la cartera sería para la persona que hiciera el esfuerzo de quitar la piedra del camino.
El campesino aprendió entonces, lo que otros nunca entendieron:
"Cada obstáculo representa una oportunidad para mejorar la condición de uno mismo.
Si alguna vez encuentras dificultades...lucha y esfuérzate.

Si te caes, levántate y sigue adelante, el esfuerzo tiene siempre su recompensa y te ayuda a crecer".
(Autor: Desconocido)

"Puede que te decepciones si fallas, pero estarás perdido si no lo intentas" (Beverly Sills)

viernes, 1 de octubre de 2010

El sueño de la bailarina

"Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él" (Paulo Coelho)

Hace tiempo que no rescato en estos retales, una de esas muchas historias de las que tanto aprendes...Historias para pensar, aunque a mi me gusta llamarlas, lecciones para vivir.
Muchas de ellas aún las conservo en viejos papeles sueltos, de aquella época en la que no tenía ordenador en casa, y aprovechaba cualquier paréntesis laboral para imprimer páginas y páginas ,que más tarde archivaba en forma de dossier.
Hace poco, encontré en un bolsillo olvidado durante años, un montón de servilletas arrugadas, llenas de frases garabateadas que copié de algún lugar, aunque no consigo recordar dónde. Sé que fue en uno de mis viajes por Europa, porque estaban en un bolso que no he vuelto a utilizar desde entonces.
Hoy quiero compartir una historia, de esas que guardé con cariño, y cuya moraleja puede suponer un tren de aterrizaje para quienes sienten que pierden altura, o por el contrario, un gran impulso para quienes no se rinden nunca. Sinceramente espero que seas de los segundos, porque "las metas están para alcanzarlas, los sueños para perseguirlos, las ilusiones para cumplirlas y la esperanza...para mantener vivo el ánimo". (Cosecha propia)

La Bailarina.
Una joven había tomado clases de ballet durante toda su infancia, y había llegado el momento en el que se sentía lista para entregarse a la disciplina que la ayudaría a convertir su afición en su profesión.
Deseaba llegar a ser una gran bailarina y quería comprobar si poseía las dotes necesarias, de manera que cuando llegó a su ciudad una gran compañía de ballet, fue a los camerinos tras la función y habló con el director del espectáculo.
-"Quisiera llegar a ser una gran bailarina"-le dijo, -"pero no sé si tengo el talenteo que hace falta"-.
-"Hazme una demostración"-le dijo el maestro.
Transcurridos apenas 5 minutos, la interrumpió, moviendo la cabeza en señal de desaprobación.
-"Usted no tiene condiciones para ser una gran bailarina"-le dijo.
La joven llegó a su casa con el corazón desgarrado, arrojó las zapatillas de baile en un armario, y no volvió a ponérselas nunca más.
Se casó, tuvo hijos, y cuando se hicieron un poco mayores, comenzó a trabjar en un supermercado.
Años después, asistió a una función de ballet, y a la salida se encontró con el viejo director que ya era octogenario. Ella le recordó la charla que habían tenido años atrás, le mostró fotografías de sus hijos y le contó que era cajera en un supermercado.
-"Hay algo que nunca he terminado de entender. ¿Cómo pudo usted saber tan ràpido que yo no tenía condiciones de bailarina?"-.
-"Ahhh. Apenas la miré cuando bailó delante de mi. Le dije lo que siempre le digo a todas"-le contestó.
-"Pero eso es imperdonable"-le contesó ella. -"Arruinó mi vida. Pude haber llegado a ser una gran bailarina"-.
-"No lo creo"-repuso el viejo maestro. -"Si hubieras tenido las dotes necesarias, no habrías prestado ninguna atención a lo que yo te dije, y hubieras luchado por tu sueño"-.

Moraleja:
Sin duda, si te crees perdido, estás perdido.
Si crees que no puedes, no podrás.

Si quieres hacer algo pero lo crees imposible, no triunfarás.
En la vida no sólo el valiente o el veloz triunfa, tarde o temprano el que vence, es quien cree que es posible.


"La posibilidad de realizar un sueño, es lo que hace que la vida sea interesante" (Paulo Coelho)