viernes, 27 de agosto de 2010

Me gustan las personas que...(I)

"Algunas personas son tan falsas, que ya no son conscientes de que piensan justamente, lo contrario de lo que dicen". (Marcel Aymé)




Me gustan las personas que apuestan por sus sueños, aún a riesgo de perder.

Las que dicen lo que piensan, pero piensan lo que dicen.
Las que no pierden la sonrisa, aún con ganas de llorar.
Las personas que no mienten, "cuando dicen la verdad".
Las que miran a los ojos, porque no tienen nada que temer.
Las que se inventan nuevas vidas, cuando se sienten desfallecer.
Me gusta la gente que sabe escuchar, cuando sobran las palabras.
La que se gusta a sí misma, más allá de estereotipos.
La que actúa de corazón, sin esperar alabanzas.
La que no se rinde nunca, aunque se sienta cansada.
Me gustan las personas que piden "por favor" y saben decir "gracias".
Las que defienden la amistad, por encima de problemas.
Las que creen que "todo pasa", y que al final "valdrá la pena".
Me gustan las personas que transmiten alegría,
Las que prefieren escuchar, que hablar sobre sí mismas.
Las que te infunden valor, cuando crees que estás perdida,
Las que dicen "lo siento" cuando hay que pedir perdón,
Las que no ven los problemas, sino buscan solución.

Me gustan las personas, que por encima de todo, saben ser persona y se comportan como tal.

lunes, 23 de agosto de 2010

Pensamientos para ti...

Cómo dejo de quererte después de haberte querido, si lo mejor de mi vida, es haberte conocido.
Cómo olvidaría tus ojos en los que tantas veces me miro, si después de verme en ellos, mi vida cobró sentido.
Cómo olvidaría tus manos, si cada vez que tú me tocas, es tanto lo que siento, que mi corazón se desboca.
Cómo imagino mi vida si tú no estuvieras en ella, si te has convertido en mi mundo, mi sol, mi luna y mi estrella.



Es como si a la libertad, la quisieran meter presa...







Me falta tiempo para quererte, me sobran palabras que dedicarte,
me quedo sin aire al respirarte y si me besas, sin aliento.
Son tus brazos mi resguardo para las noches de tormenta,
y tu ojos mi remanso, cuando me invade la pena.
Eres paz y eres descanso, cuando mi vida está en guerra,
y si me atacan las balas del dolor y la tristeza,
te conviertes en trinchera.
Eres mi punto y seguido, mi cajita de sorpresas,
mi canción favorita, el mejor de los poemas.

Adios...hasta siempre

Hoy vuelvo a tener esa sensación de que el amor no siempre es suficiente y de que quizás sea una utopía eso de que "todo lo puede".
Hoy me siento de nuevo como esa pieza que no termina de encajar en tu vida, o quizás seas tú, la que no encaja en la mía.
Me pregunto si este amor es sólo una ilusión que me ha mantenido viva, un cambio de decorado en el teatro de mi vida.
Quizás ha llegado el momento de bajar el telón, de cambiar de escenario, de interpretar un nuevo guión.
Quizás no soy lo que esperabas, quizás no seas lo que quería, quizás nuestros mundos hoy deban separarse y dejar atrás esta fantasía.
Me asusta soltar tu mano y decirte adios para siempre, pero igual que un día nuestras vidas se cruzaron, hoy nuestros caminos se disuelven.
Ha llegado el momento de ser honesta conmigo misma, y por más que yo te quiero, sé que no encajo en tu vida.
Guardaré bajo llave cada momento compartido, soñaré con tus besos hasta que me abrace el olvido y te conviertas en un vago recuerdo, de lo que pudo haber sido.
Antes de ser un obstáculo en tu camino, prefiero decirte adios, o "hasta siempre"...Fue un placer haberte conocido.
 

miércoles, 18 de agosto de 2010

Y van...33!!!

"No llenes tu vida de años, llena tus años de vida" (autor: ni idea)
Aunque legalmente no será hasta el próximo 8 de septiembre, mi madre asegura que hoy, día 19 de agosto, es mi cumpleaños.
Y como el año pasado ni lo mencioné por aquí, este año me quiero dedicar este post, "porque yo lo valgo". jajajaja y porque además me apetece compartirlo con ustedes.
Tal día como hoy, hace 33 años, una jovencita de 18 años de edad, daba a luz a su primogénita, que por cierto venía de culo (así me ha ido en la vida.jajaja). Nací mediante cesárea y con mi padre a miles de kilómetros de distancia, sirviendo a la patria. De ahí que hasta tres semanas después, cuando mi padre pudo regresar a casa, no se inscribiera mi nacimiento en el Juzgado. Cosas de la burocracia de antaño.
Si a lo ya complicado de traer un hijo al mundo, se le suman estas circunstancias, (primeriza, cesárea y un marido lejos), mi madre tiene mucho mérito (gracias mamá), sobre todo por repetir la hazaña de entrar en paritorio dos veces más, la segunda de ellas, sólo 15 meses después. Eso sí, al menos mis hermanos vinieron al mundo de cabeza (así les va a ellos), con lo que mi madre no tuvo que pasar por más cesáreas en su joven tripa. Porque a todas éstas, con sólo 21 años, ya nos tenía a los tres...¡¡¡Eran otros tiempos, desde luego!!!
En fin, hoy cumplo la edad de Jesuscristo (espero vivir mucho más que Él), y no consigo recordar cuándo comenzó esta carrera frenética de sumar años en mi vida, casi que sin enterarme, porque el tiempo ha pasado volando. De lo que sí me acuerdo perfectamente, es de cuando deseaba cumplir los 18 para comerme el mundo.
Ahora tengo 33 y me doy cuenta de que al mundo, sólo le he dado un par de bocados, y con alguno de ellos, hasta me he atragantado.
No, no me he comido el mundo, pero afortunadamente el mundo tampoco me ha comido a mi, y eso ya es un logro, aunque en algunos momentos haya tratado de tragarme enterita.
Muchos de los sueños que pensaba alcanzar, se quedaron en el camino, otros simplemente no han llegado, quizás nunca lo hagan, pero yo por si acaso...seguiré soñando cada día.
No me he convertido en una profesional de renombre, pero me siento orgullosa de cómo me he desenvuelto en cada una de mis etapas laborales, procurando siempre dar lo mejor de mi misma y aprender todo lo que he podido. No hay mayor prestigio que el reconocimiento del trabajo realizado.
No he formado mi propia familia, con dos niños preciosos correteando por doquier, tal y como siempre pensé, pero para eso todavía queda mucho tiempo (afortundamente el arroz cada vez tarda más en pasarse). En cambio sí que he tenido la suerte de conocer el amor y de sentirme querida. Es maravilloso poder hablar del amor en primera persona, querer y que te quieran.
No puedo presumir de tener tantos amigos como me gustaría, pero los que he conseguido atesorar con el paso de los años, siguen estando ahí. Y digo atesorar, porque son auténticos tesoros. Pocos, muy pocos, pero de mucha calidad. A mi lo de la cantidad, sólo me importa en las rebajas, para el resto de cosas, prefiero la calidad.
No vivo en una chalet con vistas al mar, jardín y piscina, pero tengo cuatro paredes que se han convertido en mi casa (mientras el Banco no diga lo contrario), con todas las comodidades necesarias para sentirme bien. Tengo una perra a la que adoro y una terraza donde trato de que haya vida, en forma de flores y plantas.
No tengo el coche de mis sueños, pero mi peugeot de casi 11 años, sigue siendo fiel a mis necesidades de transporte, y nos conocemos tan bien, que lo quiero como si fuera el coche más caro del mercado.
No tengo la piel tan bonita como antes, pero las pequeñas arrugas que se van perfilando en mi rostro, son fruto de los años vividos y de las experiencias adquiridas, así que espero seguir sumando arrugas, porque eso significará que sigo viva.
Con el paso de los años me he convertido en una mujer, pero con mis 33 primaveras recién cumplidas, puedo afirmar con mucho orgullo, que no he perdido a la niña que llevo dentro, a aquella que esperaba ansiosamente cumplir la mayoría de edad para comerse el mundo, porque sé que aún me queda mucho mundo por comer.
No importa lo que he conseguido hasta ahora, ni lo que he dejado en el camino, sino lo que he aprendido de cada experiencia y lo mucho que me queda por vivir.
Magdalena...muchísimas felicidades y que cumplas muchos más

Nota: Es jueves 19 de agosto, aunque mi blog se empeñe en quitarme un día. jajaja.

martes, 17 de agosto de 2010

Tener y retener...

“Si amas algo, déjalo ir. Si vuelve a ti, es tuyo, si no, nunca lo fue” (desconozco al autor/a)
 
Ésta es una de esas frases a las que me he agarrado muchas veces en mi vida. No sé si para mitigar el dolor ante la pérdida de personas o cosas que me han importado, o sencillamente para no sentirme culpable de tales pérdidas. Siempre es más fácil echarle la culpa al “destino”, que cargarla a las espaldas.
Hoy quiero compartir en estos retales, una pequeña reflexión que leí hace tiempo y con la que hoy, por casualidad, me he vuelto a dar de bruces en la red.
Es curioso cómo a veces, en el lugar más inesperado y en el momento más inoportuno, suena de pronto esa canción que habíamos olvidado y con la que tanto nos identificamos. Como si alguien la hubiera escrito pensando en nosotros, en nuestra historia, en nuestra vida.
O cómo de repente un día, en un cajón que abrimos y cerramos a diario, nos encontramos con un viejo papel arrugado en el que no habíamos reparado antes, en el que aparece el número de teléfono de esa persona en la que tanto hemos pensado últimamente y a la que le habíamos perdido la pista.
Pues algo parecido me ha sucedido a mi con este texto que dejo a continuación. No sé quién es el autor/a, pero tengo la sensación de que es como si hubiera “reaparecido” en el momento adecuado de mi vida.
Espero que lo disfrutes:
“Si quieres tener el mar, contémplalo, abre tus manos en sus aguas y todo el mar estará en ellas; porque si cierras tus manos para retenerlo, se quedarán vacías.
Si quieres tener un amigo peregrino, déjalo marchar y lo tendrás; porque si lo retienes para poseerlo, lo estarás perdiendo y en lugar de un amigo, tendrás un prisionero.
Si quieres tener el viento, extiende tus brazos, abre tus manos y todo el viento será tuyo; porque si quieres retenerlo, te quedarás sin nada.
Si quieres tener un hijo, déjalo crecer, déjalo partir, que se aleje, y volverá a tu lado a su regreso; porque si lo retienes poseído, lo pierdes para siempre.
Si quieres tener el sol y gozar de su luz maravillosa, abre los ojos y contempla; porque si los cierras para retener la luz que ya alcanzaste, te quedarás a oscuras.
Si quieres vivir el gozo de tener, libérate de la manía de poseer y retener.
Goza de la mariposa que revolotea, del río que corre huidizo, de la flor que se abre.
Goza teniéndolo todo sin poseerlo…Sin retenerlo.
Sólo así gozarás de la vida. Sabiendo que la tienes sin poseerla, dejándola correr sin retenerla."
Para terminar, yo añadiría…
Si quieres volar alto, despliega tus alas sin miedo a caer…
Si quieres que la vida te sonría, empieza poniendo una sonrisa en tu vida…
Si quieres hacer realidad tus sueños, empieza por despertar…
Si quieres mantener la esperanza, está prohibido desesperarse..
Si quieres sentirte vivo, empieza por VIVIR… sin pensar en ningún momento, que la vida se acaba.

lunes, 16 de agosto de 2010

¿Café?

Hace tiempo que no dejo por aquí alguna de esas historias que tanto me gustan, más que por su contenido en sí, por la reflexión que nos plantean.
Pequeñas moralejas que invitan a pensar sobre determinados aspectos de nuestra vida, y a veces, de forma inesperada, nos hacen ver las cosas desde otra perspectiva. Aprendemos con ellas que un vaso medio vacío, también puede ser un vaso medio lleno, que una decisión equivocada puede llegar a convertirse en la solución a un futuro problema.

Así que si has decidido quedarte un ratito más por estos retales, permíteme que te invite a un café recién hecho...¿Te apetece?. Sírvete tú mismo/a, estás en tu casa.

"Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor y compartir los logros conseguidos en sus vidas.
Sin darse cuenta, el estrés que les producía el trabajo y la vida en general, se convirtió en el tema central de conversación.
El profesor les ofreció café y regresó de la cocina con una cafetera humeante acompañada de una selección de tazas de los más variada. Desde tazas de porcelana realmente exquisitas y caras, hasta simples tazas de cristal, pasando por sencillas tazas de plástico o vidrio cotidiano transparente.
Tranquilamente les pidió que escogieran una taza y se sirvieran ellos mismos el café recién preparado.
Cuando todos tenían su taza de café delante, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia, les dijo:
-"Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían más caras y bonitas, se terminaron primero, quedando pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada uno busca lo mejor para sí mismo, siendo ésa la causa de muchos de sus problemas.
Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café, en realidad la taza sólamente disfraza o reviste su contenido. Lo que ustedes querían era el café y no la taza, pero instintivamente buscaron la mejor y después la compararon con la que habían escogido los demás"-.

Moraleja:
La vida es el café...El trabajo, el dinero o la posición social, son meras tazas que le dan forma y soporte a la vida, y el tipo de taza que tengamos, no define ni cambia la calidad de vida que llevemos.
A menudo, por concentrarnos sólo en la taza, dejamos de disfrutar el café.

jueves, 12 de agosto de 2010

Para un "sin nombre" (2)

Resulta paradójico que me digas, a modo de amenaza, que "en esta vida cada uno tiene lo que se merece", porque nada me gustaría más. Ojalá se cumpla tal afirmación.
Ya no me asustan tus amenazas, ni me conmueven tus mentiras, ni me irritan tus insultos. Ya no tengo miedo a cruzarte por la calle, ni me interesa lo que pasa en tu vida.
Nunca pensé que llegara a decir esto, pero hoy por hoy estoy convencida de que hasta lo peor que ha pasado en mi vida, es mejor que haberte conocido, y creo que eso es lo peor que se puede decir de una persona.
No voy a permitir que sigas oscureciendo mis días, ni empañando mis momentos felices, por mucho que te empeñes en colarte por las rendijas de mi vida al mínimo descuido.
He aprendido que jamás se debe bajar la guardia ante los fantasmas del pasado, que una retirada a tiempo puede suponer una victoria y que permanecer tras la trinchera, no siempre es de cobardes. A veces es más inteligente quedarse en la orilla que nadar contra corriente. Tú te empeñaste en tirar demasiado del hilo, y el hilo se rompió.
Me he cansado de "agachar las orejas" ante tus reclamos y ceder a cada una de tus exigencias por miedo. Miedo a lo que podría pasar, miedo a lo que podrías hacer, o para ser completamente sincera, miedo a lo que me podría pasar, miedo a lo que me podrías hacer. Y mientras tanto, tu ego iba subiendo como la espuma, al saberte ganador por salirte siempre con la tuya.
Hoy para mi sólo eres una pesadilla, un traficante de ilusiones, un sicario de sueños, un tejedor de mentiras. Un lobo feroz que, con piel de cordero, llegó un día a mi vida.
Una vez dije que me hubiera gustado conservar un buen recuerdo tuyo e incluso pensé que te había escrito mi última carta, pero lamentablemente has invertido todas tus energías en convertirte en mi peor enemigo, no conformándote con el daño que me hiciste cuando estabas a mi lado fingiendo que me querías. Porque sí, estoy segura de que fingías, por mucho que proclamaras tu amor a los cuatro vientos. Es imposible causar tanto dolor gratuito a alguien a quien quisiste tanto, salvo que ese amor fuera una mentira. Hoy sé que tú mismo eres una gran mentira.
Te aseguro que no hablo con despecho, ni con rabia, ni con ira. No hablo desde el resentimiento ni el dolor que me causó tu partida, que fue mucho reconozco, porque te quise más que a nadie, porque por ti hubiera dado mi vida. Me duele más que hayas matado los buenos recuerdos que de ti me quedaban, que el amor que te tenía. Porque las cosas igual que empiezan acaban, y lo que al final importa, es el sabor que dejan en la boca, en la piel y en la cabeza en forma de recuerdos.
Dicen que en los peores momentos es cuando realmente se conoce a las personas, pero a mi me cuesta creer que alguien a quien quise tanto pueda ser tan ruin y mezquino. !Qué bajo has llegado a caer!.
Me consuela saber que en el fondo eres un pobre infeliz que necesita valerse de las peores artimañas para sentirse superior, poderoso. Eso es lo que hacías constantemente conmigo, achicarme, amedrentarme, someterme, para tú sentirte más grande.
GRACIAS POR DEJARME, POR HABERTE IDO, por haberme impulsado a tomar la decisión más importante de mi vida, SEPARARME PARA SIEMPRE DE TI, romper todo vínculo contigo. La diferencia entre tú y yo, es que tú te has arrepentido mil veces de haberte marchado, en cambio yo no dejaré de celebrar que te hayas ido.
Después de vivir sin ti todo este tiempo, puedo decir que realmente HE VIVIDO, y aunque sigas tratando de ponerme la zancadilla y hacerme la vida imposible, tus estrategias ya no podrán conmigo porque he perdido el miedo.
Guarda tu verborrea, tus amenazas, tus coacciones y tus chantajes emocionales para otra, que yo ya cumplí el castigo de conocerte.
Y si es verdad eso de que al final "cada uno tiene lo que se merece"...espero que puedas dormir tranquilo.

martes, 10 de agosto de 2010

Rompiendo el silencio

Hoy quiero romper el silencio en el que me he visto inmersa tras los últimos acontecimientos que me han tocado vivir, y que lamentablemente, no han sido demasiado agradables ni fáciles de sobrellevar.
Las cosas siguen prácticamente igual, poco o nada ha mejorado, incluso a lo malo conocido se han sumado "malos por conocer", pero esa es otra historia de la que ya hablaré.
No estoy atravesando el mejor momento de mi vida, eso es evidente, pero tampoco he perdido la esperanza de que las cosas se vayan encauzando e incluso de poder afirmar algún día con total rotundidad que "no hay mal que por bien no venga". En eso también tengo algo de experiencia.
Lo que sí es cierto es que "lo que no mata, te hace más fuerte", y de fortaleza he aprendido mucho en los últimos tiempos.
El que hoy me vuelva a poner enfrente de una página en blanco, se debe principalmente a dos cuestiones que me han ayudado a encontrar esa fortaleza de la que hablaba.
El primero de ellos, son todos ustedes, mi pequeña familia bloguera, que a pesar de mi ausencia por estos lares, ha seguido visitando esta humilde casita.
Gracias por todos los comentarios que he recibido desde que "mis dedos se quedaran en silencio".
Srta. Loos, Canoso, Thot, Sonix, Kelevra, Pilar, Elizabeth, Marita, Meme, Latrís, La chica de cristal, Sonia, Alondra...y a quienes de una forma u otra también han tenido algún interés por saber de mi.
GRACIAS de verdad por hacerme sentir querida, importante e incluso, especial. Espero que no sólo sean imaginaciones mías :-)
Quiero que sepan que no he dejado de seguir sus letras, de colarme en sus casas, de husmear sus vidas, de alegrarme de sus logros y lamentar sus problemas. Que no les quepa la mínima duda de que estoy al corriente de sus "idas y venidas".
El segundo de los motivos por el que hoy quiero volver a "lanzar mi voz al aire", también tien nombre propio, y como sé que de vez en cuando se asoma por aquí, quiero dejarle estos retales ...

"Quiero que sepas que eres una parte muy importante de mi vida, aunque últimamente haya estado tan preocupada de mis cosas, que quizás no haya sabido darte el lugar que te corresponde.
Perdona por todas las veces que miré sin verte, por todas las veces que hablé sin escucharte, por todas las veces que decidí por los dos, sin pararme a pensar que tú también tenías algo que añadir.
Perdona por creer que sólo yo tenía problemas, que sólo yo tenía derecho a estar mal y que la tristeza sólo era cosa mía.

Perdona por las sonrisas que no esbocé cuando tratabas de hacerme reír con tus "payasadas", por las palabras que no supe pronunciar cuando tú también necesitabas escuchar "algo" de mi boca.
Perdona por no saber multiplicar los momentos felices y que en cambio se me haya dado tan bien restar sonrisas e ilusiones.
Quiero que sepas que, aunque no te lo diga con tanta frecuencia como debería, tú eres esa luz que me permite ver entre las sombras, porque por muy oscura que se vuelva mi vida, siempre estás ahí, aún en la penumbra.
Sé que debería alegrarme por haberte encontrado, en lugar de lamentarme por todo lo que he perdido en el camino, por las heridas del pasado o las tristezas de "los míos". Pero ya me conoces, tiendo a cargar con demasiado equipaje, olvidándome de que viajar con sobrecarga, dificulta mucho la libertad de movimientos.

Y mientras deshojo días en el calendario, me doy cuenta de que en cada uno de ellos has estado tú con una sonrisa, con un abrazo, con una palabra de aliento, o sencillamente con una mirada más elocuente que cualquier discurso elaborado.

Muchas veces te miro furtivamente y veo a ese alguien que siempre quise tener a mi lado, porque desde que te conocí no he vuelto a tener miedo por retrasarme al llegar a casa, por no poder acudir a nuestra cita, o por tener el móvil desconectado.
Contigo no tengo que darle mil vueltas a la cabeza para buscar el mejor modo de explicarte que han surgido otros planes, porque sé que no levantarás la voz ni te darás media vuelta.
Contigo no tengo que fingir que todo va bien cuando me muero por dentro, ni me asustan tus noches de insmonio, ni lo que dirás en un mal momento.
Los gestos delatan a las personas y los tuyos siempre han dejado claro que no necestias estar por encima de mi, para sentirte más hombre.
Es eso precisamente, lo que te hace más humano.
Dicen que "quien calla otorga", y tú has sabido callar aún en situaciones en las que yo hubiera puesto el grito en el cielo, otorgándome siempre un voto de confianza. Cuando rompes tu silencio lo haces pensando en mi, aunque te sientas impotente, mostrándome así en qué consiste el respeto. Sé que hay momentos en los que es más difícil callar que esgrimir cualquier argumento, por eso valoro tanto tu proceder.

Ni te imaginas cuántas cosas me has enseñado, aunque no seas de "escuela de pago", tu educación vale más que cualquier profesorado. Ser buena persona, no entiende de notas medias.
Gracias por ser como eres, por tu inmensa paciencia, por tu amistad, por tu cariño y por estar a mi vera.
Qué suerte haberte encontrado...qué suerte ser tu princesa".



Mis letras hoy no podían tener mejor acompañamiento musical que los retales de éste artista.
Les invito a disfrutarlos...