martes, 13 de julio de 2010

Silencio...

Llevo más de una semana sin publicar nada nuevo, aunque no he dejado de visitar los blogs que sigo habitualmente y que ya forman parte de mi día a día.
Los motivos de mi "retiro" son principalmente dos. El primero de ellos, es que no sé porqué a la hora de escribir un nuevo post, me sale todo tan revolucionado (letras extrañas, palabras desordenadas, incompletas, borrosas...espero que sea un problema de blogger y no mío), y por otra parte, porque mis últimas entradas han versado sobre situaciones difíciles y dolorosas de mi vida.
Como las cosas apenas ha cambiado, y supongo que ya bastante tienen ustedes con sus propios problemas como para estar aguantando los míos, he preferido mantenerme un poco al margen. Sé que más de uno sabe perfectamente de lo que hablo, de hecho, me consta que no soy la única que ha tomado esa decisión con respecto a su blog.
Si por un casual, alguien se plantea la siguiente pregunta :-"¿Por qué no escribes sobre otros temas que no sean tan personales?"-, sólo reiterar que "estos retales siempre han sido fieles a mis sentimientos, a mi estado de ánimo, a mis experiencias particulares y a mi vida en general, por lo tanto, me cuesta muchísimo salir de esa línea que marca cada una de mis entradas.
No me siento capaz de hablar sobre cualquier tema sin titubear, aunque trato de estar al corriente de la actualidad informativa, no soy de las que habla a la ligera sobre lo primero que le viene a la cabeza, porque una cosa es debatir, y otra muy distinta, "monologar".
De acuerdo, estoy encantada con el triunfo de La Selección Española, pero a estas alturas, ya está todo dicho sobre el Mundial, porque digo yo, que todos saben que "hemos ganado", ¿Verdad?. Y aunque no me guste el fútbol en demasía, debo reconocer que un evento de estas características, va más allá de un acontecimiento histórico deportivo. Al menos, ha servido como excusa para compartir unos ratos entre amigos y disfrutar de unas cervezas bien fresquitas.
Estoy encantada igualmente con el "fantástico beso" entre Iker Casillas y Sara Carbonero. Que sí, que eso es amor y lo demás es tontería.
He sentido el agobio de las altísimas temperaturas que han asolado gran parte de nuestro país y más allá, con la suerte de tener la playa cerca y darme algún que otro chapuzón, con un precioso bronceado como "efecto secundario".
Estoy asqueada de que sólo se hable de "crisis", de que los recortes económicos sólo afecten a quienes menos tienen (porque los ricos cada vez son más ricos y los pobres más pobres). De que el paro siga creciendo, de continuar siendo un número en el INEM, de que los domingos no dejen de ser domingos, de pagar la hipoteca de una casa y no sentir que tengo un hogar (ni siquiera una vivienda digna por culpa de la corrupción inmobiliaria y administrativa de "algunos personajes" que se han llenado los bolsillos vacíando la poca vergüenza que les quedaba).
Sigo en mi lucha por buscar cada día un nuevo motivo para sonreir, por no perder el ánimo y la fuerza de seguir adelante, por seguir planteándome que "hoy puede ser un gran día", aunque me acueste con la sensación de que "podría haber sido mejor".
Continuo añorando a algunas personas que forman parte de mi vida, y que sin saber por qué, no quieren que yo forme parte de la suya.
Hecho este breve resumen, creo que está más que justificada mi ausencia por estos "lares", pero con permiso de ustedes, seguiré colándome por las ventanas que encuentre abiertas durante mis paseos por la "blogoesfera".
Antes de poner el punto y aparte a esta entrada, una última cosa:
Para los que están de vacaciones, un deseo...que las disfruten.
Paras los que aún no han podido comenzar su período de descanso...mucho ánimo, ya queda menos.
Para quienes sientan que "la vida es cuesta arriba"...bienvenidos al club.
Para todos y para todas...Un beso enorme y gracias por estar ahí a pesar de todo. Cada palabra de aliento, cada comentario de ánimo, es un soplo de aire fresco.
Espero que muy pronto, pueda escribir una nueva entrada dando buenas noticias sobre lo que pasa a mi alrededor, mientras llega ese momento, trataré de aplicar la célebre frase según la cual, es recomendable hablar cuando las palabras valgan más que el silencio.

domingo, 4 de julio de 2010

Tarde de domingo

Los domingos no me suelen gustar mucho, (ya lo he dicho en alguna ocasión), y hoy todo apunta a que no será un domingo excepcional ni diferente al resto de los días de la semana.
La climatología ha echado mis planes de sol y playa por tierra, y aquí estoy en casa con la tele de fondo y el sonido de las teclas del portátil como compañía. Abro y cierro ventanas cibernéticas en busca de algo novedoso. Miro en el Facebook fotos y comentarios de mis "amigos", en las que muestran su mejor cara y sus momentos de ocio, y siempre termino pensando que sus vidas son más emocionantes que la mía. Por momentos siento que "me estoy perdiendo algo".
Hoy de casualidad he leido una frase que me ha gustado muchísimo, y no quería dejar pasar la oportunidad de plasmarla aquí y compartirla con los que me siguen. No sé quién es el autor o autora, pero creo que es de esas frases, que hay que colgar en cualquier lugar visible para no olvidarla, especialmente en esos momentos en los que estamos demasiado ocupados preguntándonos qué pasará, en lugar de "ponernos manos a la obra" y tratar de mejorar lo que no nos gusta de nuestra vida.
"El futuro empieza hoy, mañana será otro día".

No es que continue con el ánimo por el suelo, afortunadamente poco a poco me voy recuperando, especialmente porque sé que nada es eterno, ni siquiera la tristeza, y que si pierdo la fortaleza y la esperanza, probablemente también perderé el poder disfrutar de otras etapas mejores, que tarde o temprano, supongo llegarán. ¿O acaso no dicen que la vida se compone de momentos?¿Buenos, malos y regulares?.
Ayer tuve la oportunidad de reencontrarme telefónicamente con una vieja amiga, a la que conocí en una de mis etapas radiofónicas, cuando ella atravesaba un momento muy difícil en su vida. Me reconfortó su agradecimiento por haberla ayudado a encontrar una salida en su laberinto de dolor, y me recordó una vez más, que por muy injusta que parezca a veces la vida, lo que no mata nos hace más fuertes. Ella al final ha encaminado su vida, pero nadie se lo puso fácil.
Hoy además, he leído un post que me ha dejado bastante tocada y un poco triste, porque es evidente que cada uno sabe el peso de sus problemas, pero cuando descubres que a personas a las que guardas cariño les están sucediendo algunas cosas peores que las tuyas, te paras a reflexionar y llegas a la conclusión de que "siempre podría ser peor". Y es ahí cuando te dices: "Magdalena, tira para delante, hay gente que lo está pasando mucho peor que tú y tienes muchas cosas por las que dar las gracias". Además, porque sé hay gente que me necesita aunque a veces no sepa pedir ayuda, y personas estupendas que se cruzarán en mi camino para aportarme cosas positivas.
Sé además, que el hecho de no estar rodeada de tanta gente como me gustaría, se debe en gran medida a que durante mucho tiempo, cerré un círculo alrededor de mi vida privada. Centré toda mi energía en tratar de ser feliz con lo que tenía, y sobre, de hacer feliz a quien estaba a mi lado, olvidándome de que el mundo también existe de puertas a fuera.
Supongo que siempre he sido muy fácil de conformar, lo cual no equivale a que sea una conformista nata, simplemente que me bastaba creer que mi casa era un hogar y que entre mis paredes nada podía enturbiar mi vida.
En este primer domingo de julio, la tele y las teclas del portatil, rompen el silencio de mi casa. Maggie duerme plácidamente en el sofá y yo me pregunto..."¿tengo lo que quiero?¿quiero lo que tengo?".- O simplemente...- "¿es un domingo más ó es un domingo menos?"-. En cualquier caso, me viene a la cabeza una canción de Sergio Dalma..."la vida empieza hoy, ya veremos que pasa mañana"

viernes, 2 de julio de 2010

Del negro al gris

Los últimos acontecimientos de mi vida, me han dejado un poco al margen de mis retales, aunque en ningún momento he dejado de leer los blogs que sigo habitualmente y otros muchos que voy descubriendo día a día.
En primer lugar, quiero dar las gracias a todas las personas que me han enviado mensajes y comentarios de ánimo. Parece una tontería, pero en momentos difíciles, se agradece mucho el saber que hay quien, aún sin conocerte de forma personal, se preocupa por ti y llega incluso a extrañarte.
Dicen que "el roce hace el cariño", y es completamente cierto, porque nadie ha dicho que ese roce tenga que ser físico. Basta con el roce emocional, con el roce de las palabras, que al fin y al cabo, es lo que nos une a todos los que hemos optado por tener un blog y plasmar en él, nuestras inquietudes o experiencias.
Estos días he echado la vista atrás, y he sido consciente de la cantidad de cosas que han sucedido en mi vida, especialmente en los últimos meses, una vez cerrada la etapa de mi divorcio. (Cerrada, no equivale a olvidada o superada completamente).
Cuando creí que había comenzado una nueva etapa con algunos dolores de cabeza menos, me empecé a encontrar con otra serie de imprevistos que se han sucedido uno tras otro, llegando a la conclusión de que, salvo el hecho de haber conocido a alguna persona más especial que otra, puedo afirmar que ha sido el peor año y medio de mi vida.
A veces hasta me sorprendo dándome cuenta de lo fuerte que he sido y lo mucho que he progresado. Me siendo orgullosa de mi misma, porque ya no me asusto con tanta facilidad pero reconozco que no he dejado de tener miedo, especialmente a mi futuro. Sé que el miedo forma parte de la naturaleza humana, pero cuando parece que nada te sale bien, te da miedo incluso aquello bueno que te pueda suceder, pensando que "hay gato encerrado", que con la suerte que tienes, es imposible que algo salga según lo previsto, o incluso, mejor de lo esperado.
Distanciamientos, reencuentros, decisiones difíciles, pérdidas, decepciones, cambios físicos, operaciones, convalecencias. Todo ello, sumado a mi situación laboral como desempleada, con lo cual, ni siquiera el trabajo ha podido ser una tabla de salvación o al menos de desconexión, como en otras ocasiones. Así que ahora sólo espero que el verano (que además es mi estación preferida del año), se presente sin desmasiados altibajos, porque experiencias en la montaña rusa de la vida, tengo suficientes para una buena temporada.
Me queda la esperanza de que "lo mejor está por llegar", o de que al menos, cuando menos lo espere, las cosas habrán vuelto a la normalidad y los problemas parecerán más pequeños. Las ausencias serán más llevaderas, los cambios serán para mejor, el despertador volverá a sonar a las 7:00 de la mañana y la alegría volverá a tocar a mi puerta, si no para instalarse, al menos para hacerme compañía durante una temporada. Que ya va siendo hora de que algo empiece a salir bien, digo yo!!!
Estos días he leido una frase que se atribuye a Buda, y que me ha hecho pensar. "El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional". No sé que hay de cierto en ella, porque lo más normal es que el dolor produzca sufrimiento, pero también es verdad que a veces es necesario hacer del dolor un sayo, y no permitir que sea una fuente constante de sufrimiento.
Me gustaría estar escribiendo ahora mismo sobre cosas divertidas y agradables, sobre ilusiones nuevas, esperanzas renovadas...pero este rincón siempre ha sido un fiel reflejo de mi misma, de lo que siento en cada momento, de lo que pasa por mi cabeza, de los retales que conforman mi vida, así que siento que mis últimas entradas sean así. Lo bueno y más positivo de todo, es que del negro, ya he pasado al gris, y que aún me queda energía para creer que antes o después, llegarán nuevos colores a mi vida, y espero que tú sigas estando ahí, para compartirlos conmigo.