lunes, 31 de mayo de 2010

Quien es la persona que está al otro lado...(Cap.1)

Ha sido un comienzo de semana de lo más tranquilo, aunque eso no es ninguna novedad para mi, que desde hace un mes y medio, vivo sin reloj, sin prisas y con las preocupaciones justas. Espero que se cumplan las expectativas, y que esta situación de desempleo, llegue a su final entre julio y agosto, tal y como me han asegurado.
Hoy me he despertado con una gran alegría, por fin mi mejor amiga ha sido madre. Rodrigo, que así se llama la criatura, se ha hecho esperar y no se lo ha puesto nada fácil a la reción estrenada mamá, que aguantó como una jabata un parto muy largo.
Finalmente, con sus 3,300kg a las 2:30 de la madrugada (una hora menos en Canarias), vino al mundo una criatura preciosa, a la que esperábamos con muchísima ilusión. Desde aquí, una vez más, felicidades a los recién estrenados papás. Hace unas horas, he recibido a través del móvil, la primera fotografía de mi sobrino "postizo", y sentí una emoción inmensa, así que debe ser indescriptible la alegría de sus padres, al tenerlo entre sus brazos.
Ayer, leyendo varios blogs que sigo habitualmente, me encontré con un post que me gustó mucho. La amiga Meme desde su blog, nos hacía su particular descripción de la persona que se encuentra detrás de la pantalla. Le comenté que era una bonita idea, aunque confieso que también es uno de los momentos más difíciles para quien teclea, porque buscar las palabras que mejor nos definen, es una tarea harto difícil.
La verdad es que si hay alguien que sigue habitualmente estos retales (espero que sí), se habrá hecho una idea bastante aproximada de cómo ha sido mi vida en este último año, quizás incluso, también sobre mi forma de ser, porque tal y como me dijo alguien: "eres demasiado transparente, y eso puede causarte un problema añadido". Quizás tenga razón, pero ya he contado que estos retales nacieron a modo de diario personal, y desde luego, podemos engañar al mundo aparentando lo que no somos, pero jamás conseguiremos engañarnos a nosotros mismos, asumiendo un papel con el que no nos sentimos identificados.

En fin, que voy a tratar de contarte un poco más de cómo es esta chica que se hace llamar Magdalena:

"Magdalena es una mujer pequeña y fácil de descubrir, porque su mundo transcurre tras unos cristales trasnparentes, que poco o nada, pueden esconder.
Presume de ser una mujer fuerte y autosuficiente, pero ya se sabe: "dime de qué presumes, y te diré de lo que careces".
Le encantaría ser como esas personas a las que la mayoría de las cosas no les afectan, porque se siente frágil en demasiadas ocasiones, y aunque sabe que no se va a romper con facilidad (en el fondo es más fuerte de lo que cree) le da demasiada importancia a cosas que quizás pueden resultar insignificantes para otras personas (un gesto inoportuno o una palabra inapropiada).
Magdalena detesta las metiras, grandes o pequeñas, porque la mentira, sea del tamaño que sea, es una mentira. Ya convivió demasiado tiempo con ellas, verdades a medias, medias verdades...en definitiva mentiras que sólo derivan en desconfianza y la desconfianza es su peor enemiga.
Le gusta aparentar que ningún problema es demasiado grande o importante, aunque cae con bastante facilidad en el desánimo. Los que la conocen bien, piensan que "no debería tomarse las cosas a la tremenda".
Con el tiempo, ha aprendido a ser una mujer paciente, pero no a "morderse la lengua". No puede evitar decir lo que piensa, aunque sepa muchas veces, que lo que piensa, probablemente no sea del agrado de mucha gente.
Necesita sentirse querida, aunque a veces olvide que los demás quizás también lo necesiten.
Es cariñosa pero sin "empalagar", y si pudiera cambiar algo de su vida, sería la falta de mimos y cariños durante su infancia. Sabe que su familia la quiere, pero no lo han sabido expresar o transmitir de la mejor forma. Por eso , siempre anheló tener una familia unida y cariñosa, en la que se sintiera a salvo, segura. Un beso de buenas noches, un abrazo de felicitación por sacar buenas notas, un cuento infantil antes de dormir, o un simple "te quiero mucho", en los momentos más difíciles de su vida.
La consecuencia más notable de esa falta de cariño físico y emocional, es la imperiosa necesida de sentirse querida, apreciada e importante, para las personas que son importantes para ella.
Magdalena es luchadora, incansable, y amiga de sus amigos, aunque reconoce que tiene menos de los que le gustaría. No es que sus amigos de verdad le hayan fallado, sólo que no encaja en cualquier grupo que se tercie.
Se considera una mujer madura aunque la mayoría de las veces se comporta como una niña. Le aterra cumplir años y sentir que su carácter y su forma de ser, no se ajusta a la edad de su D.N.I., pero sabe que no va a cambiar, porque siempre ha pensado que la edad que se tiene, a veces no coincide con la que se siente.
Uno de los grandes defectos que procura pulir con los años, es no saber decir No. Eso le ha dado muchos disgustos a lo largo de su vida. Sabe que una de las cosas que debe aprender, es a pensar más en sí misma y luego en los demás, sin caer en el egoísmo. Porque se ha preocupado más del bienestar de los otros, que del suyo propio.
Es coqueta, aunque le puede más la comodidad en su día a día, pero no saldría de fiesta sin antes haberse tomado su tiempo en "acicalarse", hasta que el espejo, le devuelva una imagen aceptable de sí misma.
Piensa demasiado en el futuro, por lo que a veces siente que no disfruta lo suficiente de su momento actual. Le cuesta tomar decisiones tan simples como elegir el color de su cepillo de dientes, en cambio, cuando se trata de cuestiones realmente importantes, se sorprende a sí misma con una actitud firme y segura.
Le gusta pedir opiniones, y consultar la mayoría de las cosas que le preocupan, aunque luego le fastidie sentirse condicionada por lo que piensen los demás.
Es una mujer tradicional aunque de mentalidad abierta, por lo que tiene bastante facilidad para adaptarse a distintas situaciones y formas de pensar, aunque al final, cuando tiene algo muy claro, nada ni nadie la hará cambiar de parecer. Sobre todo, porque es fiel a sí misma, y sabe que actuar de una forma distinta a lo que es y siente, no la dejará dormir tranquila.
Tiene por tanto, una relación amor-odio con su conciencia. Es incapaz de traicionarla, por eso la odia, pero al mismo tiempo se siente bien, por esa fidelidad incondicional.
Le teme a la traición, a la soledad, a los hidratos de carbono, a las manchas de la piel, a las enfermedades (aunque no es hipocondríaca) y siente una fobia desmesurada hacia los roedores e insectos varios.
Perfeccionista hasta la saciedad, si cree que algo se puede mejorar, le da exactamente igual empezarlo de nuevo, aunque haya invertido mucho tiempo anteriormente.
Le apasionan las miniaturas de todo tipo. De esa pasión han nacido muchas de sus colecciones.
Le encanta leer, la música en español, hacer autodefinidos, tumbarse al sol, y los preparativos de cualquier tipo de celebración.
Le gusta ser original, sorprender y que la sorprendan, cuidar los pequeños detalles y la gente que siempre tiene una sonrisa.
Disfruta con las cosas sencillas y sus gustos suelen ser bastante simples. No entiende de firmas ni de grandes marcas y no soporta a las personas que sólo se preocupan de cosas superficiales.
Le gustaría acabar con su sentimiento de inferioridad y valorarse un poco más, de hecho, sabe que hay personas que la admiran por su forma de ser, aunque no termina de creérselo. Le cuesta sentirse guapa y atractiva y se le suben los colores con demasiada facilidad, especialmente cuando recibe un halago.
Necesita imperiosamente agradecer cualquier detalle que tengan con ella, porque no está acostumbrada a recibir favores. En cambio, sería capaz de hacer cualquier cosa por quienes le importan de verdad, aunque sepa que no se lo van a tener en cuenta y le duela la ingratitud.
Magdalena es en el fondo una mujer compleja pero fácil de descubrir. Demasiado crítica y dura consigo misma y demasiado permisiva con los demás".

Podría seguir contando muchas más cosas sobre mi, porque yo misma me estoy sorprendiendo en este recorrido por mi persona, pero creo que con esto, ya te puedes hacer una ligera idea de quién es y como es, esa mujer que plasma sus vivencias e inquietudes, en forma de retales.

"Soy todo lo que se ve a simple vista y también todo, lo que la mayoría de los ojos, no son capaces de descubrir. Pero si de algo estoy completamente convencida, es de que Magdalena es una persona de buenos sentimientos, incapaz de hacer daño de forma consciente, ni siquiera a la persona que la lastime con toda la intención".

domingo, 30 de mayo de 2010

Día de Canarias...

Hoy es 30 de Mayo. Una fecha señalada para todos los canarios de nacimiento o de adopción, que sientan ésta, como su tierra.
No me gustan los patriotismos gratuitos, ni defiendo bajo ningún concepto la independencia de Canarias, tema que suscita gran debate entre quienes defienden esta tierra de forma tan radical que roza la aberración.
Soy canaria de nacimiento y española de nacionalidad, ambas cosas van cogidas de la mano. Me gusta mi tierra en general, y esta isla picuda en particular. Tenerife es mi tierra y GRANADILLA DE ABONA mi cuna. Aquí están mis raíces, mi historia, mi vida, mi TODO, porque aquí se forjó la mujer que soy hoy en día.
Orgullosa de ser vecina de una villa histórica en el sur de Tenerife, donde la gente aún se conoce por sus motes y donde te siguen parando para preguntarte de qué familia eres.
Un lugar donde aún se escuchan las campanas de la iglesia, los buenos días de algún gallo, y que huele a millo y trigo recién molido.
Un pueblo donde conviven el pasado y el presente y que enamora a propios y foráneos. Un lugar de medianías con una costa inigualable, que hacen de Granadilla de Abona uno de esos rincones de obligada visita por su incalculable patrimonio histórico, cultural y paisajístico.
Defiendo mi cultura porque la cultura de un pueblo es un legado de incalculable valor, y estas islas están sembradas de tipismo, folclore, cultura y tradición.
Me gusta asomarme a la venta y perderme en la inmensidad del mar, y mirar al otro lado, y contemplar la magestuosidad del pico más alto de España, nuestro Padre Teide, que con 3.718 m se alza de forma imponente.
Me gusta hacer uso de nuestras palabras autóctonas, y me niego a sustituirlas por sinónimos mejor sonantes. Así pues seguiré comiendo "papas" en lugar de patatas, y "bubango" en lugar de calabacín, me "arripiaré" cuando sienta un escalofrío, y tomaré un "buche" de agua, cuando me entre la sed. Seguiré teniendo "calufo" cuando D. Lorenzo apriete, y no me resistiré a una buenas "cotufas" cuando quiera palomitas de maíz. Combatiré ese frío "que pela" en mi pueblo, disfrutando con los míos de un buen "escaldón de gofio", y si quiero usar el transporte público, me subiré en la "guagua" porque aquí no hay autobuses.
Seguirá emocionándome una buena "folía", y aunque me llamen "maga" no me van a ofender, porque orgullosa estoy, de haber nacido en Canarias y ser granadillera.


¡FELIZ DÍA DE CANARIAS!


(...) Más sobre el léxico canario: Poema popular.

"Hoy les quisiera contar, cuál es el significado, de esas palabras tan raras, que usan nuestros ancianos.
Un "belillo" es una piedra, y una persona muy bruta, si se lo dice un canario, más vale que no discuta.
La pena se llama "magua", borracho es estar "jalado"; "goliflón" es un curioso, y enyugado, está "engajado".
Si vemos algo torcido, solemos decir "cambado", y si no nos gusta así, decimos que está "empenado".
"Chiscado" es que tiene miedo, jorobado aquí es "petudo", y es bobo dile "tolete" y "fonil" es un embudo.
Libelula es "folelé", y "chuchanga" un caracol, "chácaras" son castañuelas" y tunante es "balandrón".
Si escucha "tolmo" o "tonique", están hablando de piedras, y si oye hablar de escucha "gofio","pelota" y "pella".
Si el vino se echa a perder, se dice que está "virado", y si se mezcla con otro, oirá que está "mesturado".
Autobús decimos "guagua", chichón aquí es un "totufo", la "baífa" es una cabrita, y tozudo es "torrontudo".
La gente echada pa´lante, se le dice "palanquín", y aquel que es un poco tonto, lo llamamos "tortolín".
"Porreta" es al higo seco, que que abubilla al "tabobo", el "frangollo" es un postre, y al chiquero llaman "goro".
Si hace frío, hace "pelete", si hace "viruje" también, y aquí a una salamanquesa, la llamamos "perenquén".
Un "fisco" es poquita cosa, y la barca una "chalana", altramuz lo llaman "chocho", y al puñetazo "trompada".
"Turre" es que salgas pitando, chapucero un "chafalmeja". En "el intre" es al momento, "basenilla", escupidera.
El "guachinche" es una tasca, y se llama "puncha" al clavo, a la canica "boliche","variscazo" es dar un palo.
Yo les ruego que perdone, si esto ha sido un poco largo, pero es triste que se pierda, nuestro léxico canario".

Pequeño fragmento dedicado a Canarias, por Juan Brito Martín:

Canta el canario a Canarias,
Tenerife canta al Teide,
Lanzarote a Timanfaya
y La Palma a Taburiente.

El Hierro a su garoé,
Alegranza a La Graciosa,
Fuerteventura a sus dunas,
y La Gomera a su loza.

De Fuerteventura burros,
De Tenerife chicharros,
En La Gomera el silbido,
y en El Hierro, los lagartos.

Que me canten malagueñas,
isas, folías, sarandas,
que me canten lo que quieran,
pero que sean canarias. (...)

Aquí dejo un vídeo sobre mi tierra, donde siempre serás bien recibido/a...
Islas Canarias...¿las conoces?


sábado, 29 de mayo de 2010

Esperando...

"Yo no sé desde donde, hacia dónde, ni cuándo regresarás...sólo sé que te estaré esperando".
(José Ángel Buesa)

Las esperas siempre son difíciles. La paciencia, la mejor alíada.
Cuando esperas que el tiempo pase deprisa, es como si el reloj se detuviera.
La espera muchas veces causa desesperación, aún así yo te sigo esperando...
Te espero en mis noches de luna llena, y también en las que mengua la luna.
Te espero en lo cotidiano, te espero en cada rincón.
Te espero en los momentos a solas, y entre el bullicio de la gente.
Te espero en el bar de la esquina, para el momento del café, pero tu silla sigue vacía, y me digo:-"no te preocupes vida mía, que yo te esperaré"...Porque mientras espero y desespero, la esperanza me hace feliz.

Me desespera pensar que lo que espero no llega...
Desespero esperando los besos que faltan...
Espero ansiosa que me digas cuánto me quieres...
y vuelvo a desesperar esperando que tú también esperes.

Quiero esperar un nuevo día tumbada a tu lado...
Quiero que no me desespere la espera...
Desespero si pienso que sólo eras un sueño...
Y entonces espero que te borres de mi cabeza.

Sigo esperando aquellas palabras que nunca dijiste...
Espero poder escucharlas un día...
Espero ansiosa que me susurres de cerca...
"Que yo soy todo lo que siempre esperaste".

Y mientras te espero y espero que tú me esperes...
La esperanza es el hilo que nos mantiene cerca...
Por eso esperaré aunque me desespere...
Que esta espera valga la pena.

viernes, 28 de mayo de 2010

Serás un triunfador...

Hoy quiero compartir un texto que merece la pena leer con detenimiento y atención. Probablemente muchos ya lo conozcan, porque figura en distintas páginas web, a modo de pensamiento o reflexión.
A mi personalmente me gustan todas y cada una de sus frases, me sería muy difícil elegir alguna de ellas en concreto.
Todas encierran una gran verdad, todas dejan un pensamiento en el aire, todas invitan a reflexionar.Y como en el fondo, de una forma u otra, todos deseamos, queremos, anhelamos, soñamos...con ser triunfadores de nuestra propia vida, aquí os lo dejo.

SERÁS UN TRIUNFADOR…
Cuando el egoísmo no limite tu capacidad de amar.
Cuando confíes en ti mismo aunque todos duden de ti, y dejes de preocuparte por el que dirán.
Cuando tus acciones sean tan concisas en duración, como largas en resultados.
Cuando puedas renunciar a la rutina, sin que ello altere el metabolismo de tu vida.
Cuando sepas distinguir la sonrisa de la burla, y prefieras la eterna lucha que la compra de la falsa victoria.
Cuando el ser espontáneo te libere del método.
Cuando actúes por convicción y no por adulación.
Cuando puedas ser pobre sin perder tu riqueza y rico sin perder tu humildad.
Cuando sepas perdonar, tan fácilmente como ahora te disculpas.
Cuando puedas caminar junto al pobre, sin olvidar que es un hombre y junto al rico sin pensar que es un Dios.
Cuando sepas enfrentarte a tus errores tan fácil y positivamente como a tus aciertos.
Cuando halles satisfacción compartiendo tu riqueza.
Cuando sepas manejar tu libertad para pensar, hablar, leer, escribir y hasta escuchar sin caer en los excesos.
Cuando sepas obsequiar tu silencio a quien no te pide palabras, y tu ausencia a quien no te aprecia.
Cuando ya no debas sufrir para conocer la felicidad y no seas ya capaz de cambiar tus sentimientos o tus metas por el placer.
Cuando no trates de hallar respuesta en las cosas que te rodean, SINO EN TU PROPIA PERSONA.
Cuando aceptes los errores.
Cuando no pierdas la calma
ENTONCES, Y SOLO ENTONCES, SERÁS UN TRIUNFADOR

Nota: Debo admitir, que aunque he intentado buscar el nombre del autor o autora, no lo he conseguido, por lo tanto, si alguien lo sabe...sería un placer desvelar el misterio.

jueves, 27 de mayo de 2010

Merece la pena...

"Cuando una cosa merece la pena, incluso merece la pena hacerla mal"

(Gilbert Keit)


Merece la pena perderme en tu risa...
Merece la pena soñarte en mis sueños...
Merece la pena creer que me quieres...
Merece la pena sufrir si te pierdo....

Merece la pena sonreír cada día...
Merece la pena apresarte en un beso...
Merece la pena robarte la calma...
Merece la pena hundirme en tu cuerpo...

Merece la pena creer que es posible....
Merece la pena aferrarme a tu cuerpo...
Merece la pena estrecharte en mis brazos...
Merece la pena quererte sin miedo...

Merece la pena dejarse llevar...
Merece la pena vivir el momento...
Merece la pena creer que es verdad...
Merece la pena sentir que Te Quiero...

Merece la pena aunque tenga final...
Merece la pena aunque se cierre el telón...
Merece la pena aunque se apaguen las luces...
Merece la pena escribir el guión.
Merecerá la pena aunque no lo merezca...

domingo, 23 de mayo de 2010

Sobre mis Retales...

Uno de mis mejores momentos del día, llega cuando me siento tranquilamente detrás de mi portátil para revisar la lista de blogs que sigo habitualmente, y descubrir qué es lo que ha pasado por la cabeza de sus creadores. Me sumerjo en la vida de personas que desconozco, tratando de adivinar qué piensan, qué sienten, qué les preocupa, qué les ha sucedido...y cada día me voy sintiendo más cerca de algunas de ellas, e incluso puedo adivinar qué es lo que se esconde detrás de muchas de sus palabras.
Cuando nació este blog, fue un parto completamente anónimo. Necesitaba parir a esa criatura que se había gestado en mi interior, alimentándose de dolor y tristeza, en un momento en el que sentí que el mundo se hundía bajo mis pies. Así nacieron estos retales. Para tratar de airear pensamientos y sentimientos cuyo olor a cerrado era asfixiante. Para intentar arrancarle al corazón con un estropajo de palabras, todo el óxido que se había acumulado. Para procurar pulir las aristas que se habían forjado en mi interior. Necesitaba imperiosamente "expresar" de alguna manera, lo que no era capaz de contar cara a cara.
Así, durante una temporada, mi blog era como mi diario personal. Ese que de niña cerrabas con un candado y escondías en el fondo del armario, para que nadie pudiera descubrir tu intimidad.
Con el tiempo, me di cuenta de que ese afán de esconder celosamente mis pensamientos, no sólo respondían a un deseo de preservar esa intimidad, sino que tras él, había un sentimiento de culpabilidad y miedo, por no saber quién posaría sus ojos en mis palabras. Temor a levantar ampollas si "alguien" descubría mis pensamientos más secretos, mis momentos más dolorosos, pero también los peldaños que iba escalando rumbo a una nueva vida.
"El miedo a"...condicionaba muchas cosas, pero un buen día, decidí no volver a temerle al pasado, ni al que dirán, y lancé estos retales al aire, sin condiciones ni restricciones. Al final, son mis historias, mis pensamientos, mis inquietudes, mis sueños, mis ilusiones, mis decepciones...mi vida, y como tal, soy la única responsable de lo que hago con ella. Por lo tanto, no le debo explicaciones a nadie...ahora no, ya no.
Esa decisión me ha aportado grandes alegrías, porque me ha llevado a compartir contigo pequeños momentos de confidencias, "enseñarte" cómo soy, y tratar de adivinar, cómo eres tú, a través de tus palabras.
Como decía al principio, esa lista de blogs, al final, es una lista de personas de las que me interesa lo que cuentan, lo que sienten, lo que piensan, lo que viven...¿Por qué?, pues no lo sé, pero supongo que porque todas y cada una de ellas, me aportan algo.
La Srta. Loos, es mi gurú en esto de los blogs.jajaja. A veces me hace reír con sus ocurrencias, otras me hace reflexionar sobre temas en los que ni había ni reparado. Descubro un montón de cosas en sus palabras y creo que cada día, la voy conociendo un poquito más. Es una chica encantadora, y tenemos muchas cosas en común.
El amigo Kelevra, me hace recordar que el amor a veces es injusto, pero no sólo para mi. Que los sueños deben convertirse en metas y que hay que lucha por alcanzarlas, aunque cada uno lo haga a su manera. Tengo un montón de ganas de que ponga la primera piedra a su sueño más inmediato, y estar ahí para celebrarlo.
La amiga Marita, me resulta un ejemplo de valentía y superación, por dejarlo todo para venirse a España a probar suerte. Algo me dice que es una chica muy especial, quizás porque sólo de alguien especial, saldrían cuentos como los suyos, y que ya no se nos vuelve a Uruguay.jajaja.
InfiniteRebel, es una mujer con las ideas claras, por eso me gusta. Además le he cogido mucho cariño porque también es paisana, y me ha dado muy buenos consejos.
Javier, es mi eterno sufridor por amor. Se enamora, se desenamora y se vuelve a enamorar. Ojalá encuentre "en la vida real" a esa mujer que tanto extraña, para compartir una soledad que según dice ya dura demasiado tiempo.
A Meme, la he empezado a descubrir hace poco, pero me siento identificada con ella, porque necesita sentir que además de esposa y madre, sigue siendo ante todo mujer, con ilusiones, sueños y sentimientos.
Canoso y Thot, me inspiran sabiduría, serenidad y tranquilidad ante la vida. No sé, es como si cuando yo voy, ellos ya llegaran de allí. Sé muy poco o nada, de su vida personal, pero siento que si tuviera que pedirles un consejo, sus palabras serían de mucha ayuda.
Nacho me transmimte muchas emociones. Me identifico con sus pensamientos, casi todos de amor y desamor. No conozco su historia personal, pero debe haber amado mucho a alguien muy especial. Su forma de hablar de amor, sencillamente me encanta.
Alondra, de vez en cuando me regala alguno de sus trinos, y me hace sentir bien con su canto. Con su último comentario, me hizo sentir como si desplegara una de sus alas sobre mi, para protegerme y eso me gustó.
LaMar, es para mi un ejemplo de muchas cosas. Trabajadora, esposa, madre y abuela...me gusta mucho su historia, sus vivencias y hasta su madre.jajaja. Sé que no está pasando por el mejor de los momentos, y espero que todo vuelva muy pronto a la normalidad.
Cassiopeia, es el ejemplo vivo de lucha y fortaleza. Cuando leí por primera vez su blog, se me vino el mundo abajo, por la sencilla razón de darme cuenta de que hay gente que realmente sí tiene motivos para quejarse, y sin embargo, le dan un capote al temporal con valentía y sin perder la sonrisa siguen adelante dispuestos a ganar cualquier batalla.
Jengibre me transmite la ternura de una niña en cuerpo de mujer. Sé que tampoco lo ha pasado muy bien en los últimos años por algunas cosillas que he leído, y aún así, sus historias de hadas casi siempre hablan de lo bella que es la vida.
Ricardo Miñana, como si de un mago se tratara, transforma las palabras en preciosos poemas de amor que a veces me erizan la piel.
Y así podría seguir, hablando de otros muchos "amigos y amigas "de cuyos blogs aprendo cosas nuevas cada día...sobre películas, política, música, literatura, e incluso gastronomía. Todo un mundo que he ido descubriendo poco a poco, y que ahora forma parte de mi propio mundo.
Por eso, estos retales siguen estando vivos, porque a través de ellos voy descubriendo, imaginando y "conociendo" a un montón de personas con las que me identifico, por algún motivo concreto, pero sin duda, todas ellas me enriquecen como persona.
Gracias a todas ellas, me siento un poco más acompañada en mi día a día, quizás porque para empezar, con todas comparto la necesidad o el placer de escribir. Y aunque todas tienen sus vidas al margen de la mía, he llegado a sentir que en algún remoto lugar de su corazón, a algunas de ellas les importa lo que me sucede. No sé si es por pura curiosidad, pero quiero pensar, que es completamente cierto eso de que el "roce hace el cariño", aunque en este caso, se trate sólo de un roce cibernético.
Así nacieron mis retales, en una noche mágica y telúrica como al Noche de San Juan...así que dentro de muy poco tiempo, estaremos de cumpleaños. Un año en el que han sucedido muchísimas cosas en mi vida, un año que deja tras de sí un montón de retales de diferentes formas y tamaños. Algunos de ellos de vivos colores como el arco iris, y otros tantos, negros como un fúnebre crespón. Pero al final...son mis retales, retales de mi vida.



miércoles, 19 de mayo de 2010

Hasta nunca...Nunca más

Sabía perfectamente que su "hasta pronto" a modo de despedida, escondía un "hasta nunca" que su boca se negaba a pronunciar, por temor a que la dura realidad le cayera encima como una pesada roca, atrofiándole todas las partes vitales de su organismo, que ya estaban muy doloridas.
Hacía tiempo que había dejado de creer en las palabras "para siempre" y "por siempre", pero eso no significaba que fuera fácil aceptar la situación, especialmente porque su corazón seguía latiendo descontroladamente cada vez que pronunciaba su nombre.
Tenía claro que su amor no entendía de distancias físicas, pero contra las distancias emocionales no podía luchar en solitario, estaba demasiado cansada para seguir sumando derrotas en una balanza que estaba completamente descompensada.
Sabía claramente que era muy difícil volver a equilibrar una relación abocada al fracaso desde el mismo momento en el que comenzó, aunque hubiera tardado varios años en darse cuenta de ello.
Sentía que había vuelto a fracasar en el amor, aunque en el fondo de su corazón, algo la tranquilizaba. Esta vez, no se había dado por vencida cuando empezaron las adversidades. Esta vez, había dejado en el camino hasta la última gota de su energía postiva. Esta vez no se sentía culpable de no corresponder a un sentimiento, tal y como había sucedido en ocasiones anteriores, por lo que la sensación de ser ella la "abandonada", era tan novedosa como dolorosa.
En el fondo de su ser, se libraba una auténtica batalla entre el quiero y no quiero, el puedo y no puedo, y el debo y no debo.
Le hubiera gustado que aquella despedida fuera temporal, pero por otra parte, no quería tener que enfrentarse en un futuro a nuevas despedidas. Deseaba poder perdonar todo el daño que le había causado, pero sabía que el perdón no implicaba el olvido, por lo que las cosas nunca serían iguales.
No podía arriesgarse a revivir las mismas situaciones, no al menos con alguien a quien ya conocía lo suficiente como para saber que no cambiaría de actitud.
Debía tener la suficiente fortaleza para mantenerse fuerte y consecuente con esa decisión. No debía volver a permitir que él, con la sutileza y el sigilo de una serpiente, le inyectara nuevamente el veneno de la culpa y la compasión.
Conocía perfectamente cada costura de la piel de cordero que vestía en días laborables. Sabía qué significaban sus largos silencios cuando sus "caracteres se encontraban". Esos silencios sepulcrales que ella tanto detestaba y que tanto le dolían, porque sabía que él era consciente de que con sólo una palabra, ella volvería a sonreír, y aún así, no se tomaba la mínima molestia de devolverle la sonrisa.
Le lastimaba recordar las caricias que no recibió, para secar una sola de sus lágrimas.
Ya se había cansado de sentirse vulnerable, de ser un títere en unas manos torpes que no sabían mover los hilos con la suficiente destreza para darle vida a la marioneta. No es que viviera por él, pero sí vivía para él (grosso error, lo admitía).
Demasiadas noches de cama vacía y sábanas frías, aún en pleno agosto. Demasiadas miradas perdias en la nada. Demasiadas ilusiones frustradas. Demasiadas sonrisas que quedaron en esbozos. Demasiadas lágrimas derramadas. Demasiadas palabras que no se debieron decir.
Era la persona a la que más había querido en su vida, pero también era la persona que más daño le había hecho, y se preguntaba por qué. Si realmente la quería tanto como decía, por qué era capaz de partirle el corazón en mil pedazos. -"El amor no es así"-, le decía ella una y otra vez en los momentos que precedían a los "desencuentros", una vez que los ánimos se habían calmado.
Cuando realmente amas a alguien, se supone que esa persona se convierte en lo más importante de tu vida en lo bueno y en lo malo. Es muy cruel el combate cuando conoces todos los puntos débiles de tu oponente. Y él conocía cada una de sus llagas.
Le seguía queriendo aún con el corazón agrietado, ajado por el mal uso. Sabía que pasaría mucho tiempo antes de que su olor desapareciera de la almohada, antes de que su imagen se difuminara en su cabeza, antes de poder olvidar el eco de su risa. Sabía que los recuerdos no se desvanecerían por arte de magia.
Pero también sabía que "siempre supo", que el amor que él le daba, no era el amor con el que ella tantas veces había soñado. No buscaba un amor perfecto, pero sí un amor que no entendiera de todo aquello con lo que él era capaz de hacerle sentir tan desdichada.
Por eso supo, que aquel "hasta pronto"sería, debía ser, tenía que ser, por mucho que doliera, un "hasta nunca".
No quería seguir pensando, así que puso a todo volumen la canción que durante una buena temporada escuchaba a todas horas, para reafirmarse en su decisión. La letra de esa canción, de Materia Prima, sería su respuesta si él decidía volver.



Voy a hacer con tu adiós un poema
Que rime tu sonrisa con mi pena
Voy a hacer del lamento el guión
De una canción de amor...

No voy a hacer de tu nombre un problema
Ni voy a hacer de tu recuerdo mi condena
Porque no volverá el desamor a causarme dolor..

No vengas otra vez pidiendo una oportunidadQue ya no te la voy a dar
Despedirme de ti para siempre, será lo mejor...

Y ya no voy a regalarte estrellas
Ni voy a darte la luna y que te columpies en ella
Que cuando quieras volver a columpiarte otra vez
Que yo ya no voy a estar, cuando quieras volver...

Y vivir que no son diez, ni son cien, ni mil
Las veces que has intentado, niña, burlarte de mí
Que este payaso de tu circo ya se va a marchar
Mira que te lo advertí, mira que te lo advertí...

No voy a hacer de tu desprecio un dilema
Ni voy a deprimirme, porque no vale la pena
Olvidarme de ti para siempre, cuenta nueva y borrón ...

No quiero hacer de tu carta una esquela
Ni convertir tu foto con mi llanto en acuarela
Despedirme de ti para siempre y escribir tu canción

martes, 18 de mayo de 2010

Un problema...sólo es eso, un problema.

Hoy he tenido un día estupendo. No ha pasado nada fuera de lo normal o especialmente reseñable, pero ha sido uno de esos días en los que te sientes feliz por dentro y te niegas a que nada ni nadie te estropee esa sensación tan placentera.
He compartido mi día con las personas que me importan, incluída Maggie. Si sigues este blog, recordarás que te he hablado de ella. Es mi pequeño gran tesoro, porque tras el brillo de sus ojos se esconde el amor más incondicional que he conocido. Con un sólo lametazo, me hace sentir la persona más importante del mundo, sé que jamás nadie me necesitará tanto como ella. Por cierto, está más guapa que nunca tras una visita a la peluquería canina, donde la han dejado preciosa.
Hoy estuve en contacto con el mar. Paseé respirando la brisa marina y dejando que el viento alborotara mi pelo. Crucé docenas de charcos que quedaron al descubierto al bajar la marea, salté entre las rocas para ver cómo se escondían los cangrejos, cómo los minúsculos peces salían disparados y disfrutar de los reflejos del sol en el agua. Ni siquiera iba con el calzado adecuado, pero disfruté tanto, que durante ese tiempo no pensé en nada más.
Luego en casa, me perdí entre el verde de mis nuevas plantas y flores, con las que estoy tratando de darle vida a esos rincones que llevaban tiempo en silencio. Me encanta detenerme ante ellas y observar si tienen nuevos brotes, y sentirme orgullosa de contribuir a su crecimiento con mis mimos y cuidados. (Aunque confieso, que no puedo presumir de tener tan buena mano con las plantas, como por ejemplo mi abuela, aunque le pongo empeño.)
Una visita familiar, un par de cafés en el lugar de costumbre, una cena ligera y saludable, y una ducha de agua caliente, culminan este martes. Como ves, no hay nada aparentemente extraordinario, sin embargo, creo que hoy he valorado y sentido cosas que tenía olvidadas.
Por ejemplo, la suerte de tener a mi lado a la gente que realmente quiero que esté, aunque sienta ciertas ausencias.
La suerte de poder ver el mar cada día y disfrutar de él cada vez que me apetezca.
La suerte de conservar mi casa y sentir que cada rinconcito es un reflejo de mi.
Y la gran suerte de tener cientos de motivos para dar las gracias por estar VIVA.
Dicha toda esta parafernalia, me gustaría compartir hoy otra de esas reflexiones que forman parte de mi cuaderno de vida.
Una historia que merece la pena ser leída y recordada, especialmente cuando sintamos que los problemas nos manejan a nosotros, en lugar de ser nosotros quiénes decidamos sobre ellos...


EL FLORERO DE PORCELANA.

El Gran Maestro y el Guardián se dividían la administración de un monasterio Zen. Cierto día, el Guardián murió, y fue preciso sustituirlo. Así que el Gran Maestro, reunió a todos los discípulos para escoger quién tendría la honra de trabajar directamente a su lado.

-Voy a presentarles un problema -dijo el Gran Maestro- y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo guardián del Templo.

Terminado su corto discurso, colocó un banquito en el centro de la sala. Encima había un florero de porcelana carísimo, con una preciosa flor que lo decoraba.

-“Éste es el problema” -dijo el Gran Maestro –“resuélvanlo”-.

Los discípulos contemplaron perplejos el "problema”. Veían los diseños sofisticados y caros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor. ¿Qué representaba aquello?

-“¿Qué hacer? ¿Cuál sería el enigma?”-se preguntaban.

Pasó el tiempo sin que nadie atinase a hacer nada, salvo contemplar el "problema", hasta que uno de los discípulos se levantó, miró al maestro y a los alumnos, caminó decididamente hasta el florero y lo tiró al suelo, rompiéndose éste en mil pedazos.

-¡Al fin alguien que lo hizo!-exclamó el Gran Maestro.- “Problema solucionado”. Empezaba a dudar de la formación que les hemos dado en todos estos años. Usted es el nuevo guardián del Templo”-.

Cuando el alumno que había decidido resolver el problema regresó a su sitio, el Gran Maestro explicó:

- “Yo fui bien claro: dije que ustedes estaban delante de un "problema". No importa cuán bello ó fascinante sea un problema. Un problema es un problema; puede ser un florero de porcelana muy caro, una historia de amor que ya no tiene sentido, un camino que precisa ser abandonado, aunque insistamos en recorrerlo porque nos trae comodidad. Sólo existe una manera de lidiar con un problema": atacándolo de frente y acabando con él”-.

Recuerda que un problema, es un problema. No tiene sentido tratar de "acomodarlo" y darle vueltas, si al fin y al cabo ya no es otra cosa más que "UN PROBLEMA". Déjalo, apártalo a un lado y continúa tu misión.

No huyas de él. No lo escondas, simplemente ¡Acaba con él!


lunes, 17 de mayo de 2010

Como el lápiz...

Sigo desempolvando historias, revolviendo papeles amarillentos sin clasificar, y encontrando textos que alguna vez me hicieron pensar sobre mi propia vida.
En un viejo maletín de cartón duro, desgastado por el uso, ha perdido hasta el asa de llevarlo de un lado para otro, guardo gran parte de esos cuentos e historias que son como un tesoro para mi. Sobre todo, porque en los últimos años he dejado de archivar demasiadas cosas en papel, con el invento del pendrive ni siquiera he reinstalado la impresora. Quizás por eso, mis viejos papeles y cuadernillos, llenos de anotaciones y garabatos, son tan especiales para mi.
Hoy quiero rescatar una historia, que he leido varias veces, y justo hoy, rebuscando en internet, supe que pertenece al maestro "Paulo Coelho". Es un fragmento que se puede encontrar en su libro titulado "Como el río que fluye", y habla sobre algo tan simple como las cualidades de un lápiz, extrapoladas a las cualidades que toda persona debería poseer.

Ojalá, todos fuéramos un poquito más parecidos a un lápiz. Yo, de mayor, quiero ser como el lápiz...¿y tú?

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COMO EL LÁPIZ…
El niño miraba al abuelo escribir una carta. En un momento dado, le preguntó:
-"¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? o ¿es, por casualidad, una historia sobre mí?" -.

El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo a su nieto:
-"Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas"-.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial.
-"¡Pero si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!" -replicó el niño.
-"Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo" -.

Primera cualidad: Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esta mano nosotros la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad. (Que cada uno entienda la palabra Dios como crea conveniente)
Segunda cualidad: De vez en cuando necesitarás dejar lo que estés escribiendo y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, pero te harán más fuerte y mejor persona.
Tercera cualidad: El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
Cuarta cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.
Y finalmente, la quinta cualidad del lápiz: Siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará trazos, así pues procura ser consciente de cada acción.
Paulo Coelho.
Fragmento del libro “Ser como un río que fluye”


Pd1. Yo destacaría también la grandeza y el poder que tiene el lápiz.Lo mucho que se puede construir y destruir con él en forma de palabras.

domingo, 16 de mayo de 2010

El amor es...Libertad

El amor y el desamor, son los temas que más veces he abordado en este blog, tratando siempre de contar mis sentimientos y emociones en primera persona. Uno de los mayores errores que he cometido por amor, tiene mucho que ver con la historia que esta noche quiero compartir con ustedes, en forma de retal. Es uno de esos cuentos que un día encontré en la red, y que atesoro entre mis textos preferidos.
No supe distinguir dónde empezaba mi libertad como persona y permití que en muchos aspectos de mi vida, la relación de pareja me anulara a nivel individual.
Creo que tal y como me sucedió a mi, hay muchas relaciones de pareja que aprietan y asfixian, convirtiéndose en un círculo cerrado que cada vez se va estrechando más, con lo cual, la relación no se enriquece porque ambas partes no crecen y evolucionan. Hoy por hoy sé, que la libertad individual es fundamental para alimentar un "nosotros".

"Si quieres algo, déjalo ir. Si vuelve a ti, es "tuyo", si no...nunca lo fue"

Espero que esta historia, sirva al menos para comprender que el amor, no implica dejar de ser uno mismo, sino ser una parte de dos. (esta frase es mía, eh)
La fórmula de la felicidad en pareja.

"Una vez, el hijo de un reconocido guerrero indígena y la hija de la mujer que había sido la matrona de la tribu, se enamoraron profundamente y habían planeado casarse.
Antes de formalizar su casamiento, fueron a ver al gurú de la tribu. Un hombre muy respetado por su conocida sabiduría. Los jóvenes querían preguntarle cuál era la fórmula para ser felices siempre el uno junto al otro.
El sabio les preguntó si estaban dispuestos a hacer cualquier cosa para encontrar la respuesta a su pregunta.
-“Estamos dispuestos”-, le dijeron.
Entonces el sabio le pidió al hijo del guerrero que escalara la montaña más alta, y buscara allí el halcón más vigoroso. El que volara más alto, el que tuviera el pico más afilado y pareciera el más fuerte. Cuando lo hubiera encontrado, debía apresarlo y entregárselo vivo.
Y a la mujer le dijo, que debía entrar en el monte y buscar el águila que le pareciera la mejor cazadora. La que volara más alto, la que fuera más fuerte, la de mejor mirada. Debía capturarla y entregársela viva.
Cada uno salió a cumplir su tarea, sin entender muy bien el encargo del gurú, pero ilusionados por conocer el secreto de la felicidad de su futuro matrimonio.

Al cabo de varios días regresaron a ver al sabio, cada uno con el ave que se les había encomendado.
-“¿Ahora qué hacemos?, ¿las cocinamos?, ¿las comemos?, ¿qué debemos hacer con ellas?" -
-“No, nada de eso”- dijo riendo el sabio y les preguntó: -¿Ustedes realmente quieren ser felices siempre el uno al lado del otro?-.
- “Sí, claro”,- contestaron los jóvenes casi al unísono.
- Y el sabio mirándolos fijamente preguntó:-“¿Volaban alto?”.”¿Eran fuertes sus alas?”, “¿eran aves sanas, independientes?”-.
- “Sí”- contestaron los jóvenes satisfechos.
- “Muy bien”-, dijo el sabio. -“Ahora deben atarlas entre sí por las patas y soltarlas para que vuelen”-.
Así lo hicieron.
Entonces el águila y el halcón comenzaron a tropezarse. Intentaron volar, pero lo único que lograban, era revolcarse en el suelo. Se hacían daño mutuamente, hasta que empezaron a picotearse entre sí. Entonces el sabio de la tribu les dijo:
- "Si ustedes quieren ser felices para siempre, "VUELEN JUNTOS, PERO JAMÁS SE ATEN EL UNO AL OTRO"-.

sábado, 15 de mayo de 2010

Quien te quiere...no te hará sufrir

Son las tantas de la madrugada y acabo de llegar a casa, con los ojos como platos pero las neuronas cansadas. No estoy para pensar mucho, pero antes de meterme en la cama me apetece compartir una historia que llamó mucho mi atención cuando la leí. Es una historia de tantas que encuentras en cualquier página web, de ésas que tanto me gustan, porque al final encierran una gran lección. Esta noche, sé que a algunas "amigas blogueras" les está costando conciliar el sueño, así que quiero dedicar esta historia a todas las personas que se hayan convencido de que "quien realmente te quiere, no te hará sufrir", pero especialmente a Marta. Así que con todo mi cariño, va por ti, para que "sigas sin callar cuando tengas algo que decir".
Y para todas las que en algún momentos nos hemos resignado a que no nos traten como merecemos, pensando que por amor, debemos perdonarlo absolutamente todo...
100 días
Cuentan que había una vez un rey muy apuesto que estaba buscando esposa.
Por su palacio pasaron todas las mujeres más hermosas del reino y de otros más lejanos; muchas le ofrecían además de su belleza y encantos muchas riquezas, pero ninguna lo satisfacía tanto como para convertirse en su reina.
Cierto día llegó una mendiga al palacio de este rey y con mucha lucha consiguió una audiencia. "No tengo nada material que ofrecerte; solo puedo darte el gran amor que siento por ti" le dijo al rey ," puedo hacer algo para demostrarte ese amor".
Esto despertó la curiosidad del rey, quien le pidió que le dijera que sería eso que podía hacer." Pasaré 100 días en tu balcón, sin comer ni beber nada, expuesta a la lluvia, al sereno, al sol y al frío de la noche. Si puedo soportar estos 100 días, entonces me convertirás en tu esposa".
El rey, sorprendido más que conmovido, aceptó el reto. Le dijo "acepto. Si una mujer puede hacer todo esto por mí, es digna de ser mi esposa". Dicho esto, la mujer empezó su sacrificio. Empezaron a pasar los días y la mujer valientemente soportaba las peores tempestades... muchas veces sentía que desfallecía del hambre y el frío, pero la alentaba imaginarse finalmente al lado de su gran amor. De vez en cuando el rey asomaba la cara desde la comodidad de su habitación para verla y le hacía señas de aliento con el pulgar.
Así fue pasando el tiempo... 20 días...50... la gente del reino estaba feliz, pues pensaban "por fin tendremos una reina!!"... 90 días... y el rey continuaba asomando su cabeza de vez el cuando para ver los progresos de la mujer. "esta mujer es increíble" pensaba para si mismo y volvía a darle alientos con señas.
Al fin llegó el día 99 y todo el pueblo empezó a reunirse en las afueras del palacio para ver el momento en que aquélla mendiga se convertiría en esposa del rey. Fueron contando las horas... a las 12 de la noche de ese día tendrían reina!! ... la pobre mujer estaba muy desmejorada; había enflaquecido mucho y contraído enfermedades.
Entonces sucedió. A las 11:00 de la noche de aquél día 99, faltando a penas una hora para que llegara el día 100, la valiente mujer se rindió... y decidió retirarse de aquel palacio. Dio una triste mirada al sorprendido rey y sin decir ni media palabra se marchó. La gente estaba conmocionada!! Nadie podía entender por qué aquella valiente mujer se había rendido faltando tan solo 1 hora para ver sus sueños convertirse en realidad!! Había soportado tanto!!
Al llegar a su casa, su padre se había enterado ya de lo ocurrido. Le preguntó: "por qué te rendiste a tan solo instantes de ser la reina?" y ante su asombro ella respondió: "Estuve 99 días y 23 horas en su balcón, soportando todo tipo de calamidades y no fue capaz de liberarme de ese sacrificio. Me veía padecer y solo me alentaba a continuar, sin mostrar siquiera un poco de piedad ante mi sufrimiento. Esperé todo este tiempo un atisbo de bondad y consideración que nunca llegaron.
Entonces entendí que una persona tan egoísta, desconsiderada y ciega, que solo piensa en sí misma, no merece mi amor.
Moraleja: Cuando ames a alguien y sientas que para mantener a esa persona a tu lado tienes que sufrir, sacrificar tu esencia y hasta rogar... aunque te duela, retírate. Y no tanto porque las cosas se tornen difíciles, sino porque quien no te haga sentir valorado(a), quien no sea capaz de dar lo mismo que tu, quien no pueda establecer el mismo compromiso, la misma entrega... simplemente NO TE MERECE

viernes, 14 de mayo de 2010

Recuerda qué es lo más importante....

Si hay alguien que lea frecuentemente este blog, se habrá dado cuenta de mis cambios de humor, de mis alegrías, mis tristezas, e incluso habrá podido leer entre líneas muchas cosas que tienen que ver con mi carácter y mi forma de ser.
Muchas veces he pensado que me gustaría que mi blog no fuera tan personal, tan íntimo en muchas ocasiones, pero si soy franca, este rincón nació como terapia para "escupir" todo lo que sentía en uno de los peores momentos que he tenido que afrontar a lo largo de mi vida. Una separación inesperada e imprevista que desembocó en un divorcio tormentoso. Hoy por hoy, este blog sigue adelante por otros muchos motivos de los que hablaré en otro momento, pero especialmente porque ahora no sólo suelto lo que siento y pienso, sino porque además, me aporta grandes dosis de cariño y sosiego.
Ha pasado más de un año desde entonces, y el tiempo ha ido poniendo cada cosa en su lugar y a cada persona en su sitio. Las heridas siguen estando ahí, muchas de ellas han cicatrizado y otras, supuran de vez en cuando. No es fácil cambiar una estilo de vida de la noche a la mañana, especialmente cuando quedaron tantas preguntas en el aire. Es como cuando alguien fallece, el dolor es intenso, pero uno no termina de asimilar la pérdida mientras el cuerpo sigue presente. Es necesario dar una digna sepultura al difunto, para empezar a asumir que se ha ido para siempre. Y todo ello, lleva un proceso que no entiende de tiempos concretos. Cada persona necesita sus propios tiempos para asumir una pérdida, para perdonar, para empezar de nuevo, para "olvidar"...
Afortunadamente, tal y como "él" dijo un día, no tengo que guardarle luto a nadie, aunque mi psicólogo me dijera desde el primer momento, que la primera fase de mi dolor pasaría por asimilar "mi pérdida".
La vida da tantas vueltas y es tan traviesa e imprevisible, que hoy por hoy, sé que me he pasado mucho tiempo asimilando esa pérdida hasta llegar a este momento, en el que lo que me toca asimilar ahora, es lo mucho que he ganado. Seguridad y confianza en mi misma, lo cual no significa que no tenga momentos en los que me siento completamente "acojonada".
He ganado autoestima, tranquilidad y serenidad interior, lo cual constituye el primer gran paso hacia la felicidad, porque sí, ahora que me siento mejor conmigo misma, soy un poquito más feliz.
Aunque confieso que en muchos momentos me asusta no volver a sentir la seguridad de una relación "para toda la vida". Qué ingenua e ilusa, ¿verdad?...!a las pruebas me remito!. Pero soy tan "ignorante" que pensé que el hombre que me llevara al altar, lo haría porque no podríamos vivir el uno sin el otro, y esa sensación es quizás la que me daba cierta seguridad emocional. Así que a veces pienso tonterías como, "si con papeles de por medio, compromisos adquiridos legalmente y responsabilidades conjuntas, es tan sencillo dar media vuelta y mandarlo todo a tomar por saco...¿qué me puedo esperar en el futuro?". Pero cuando mi mente se baja de su nube y deja atrás el pesimismo, encuentra la respuesta. Soy bastante racional como para saber que el amor no se compra, ni es un compromiso de por vida, y que al mismo tiempo, es el único capaz de mantener viva una relación de pareja, cuanda ambas partes sienten lo mismo. Así pues, ¿qué importa lo que se comparta más allá del amor mutuo?.
En fin, que me estoy haciendo un lio para no variar.
Empecé este post con el deseo de compartir un breve texto que hace unos días, alguien muy especial para mi, (gracias amor por el detalle), me regaló en forma de imán para mi nevera. Por cierto, esa es otra de las cosas que poco a poco voy renovando con su ayuda, las viejas historias que cuentan los imanes de mi nevera, se van sustituyendo por otras nuevas.
Este imán, es muy especial para mi, porque en ese momento, sus frases me tranquilizaron mucho, (no sólo por lo que dicen por sí mismas, sino también por lo que dejan entrever) y hoy quiero dejarlas aquí para compartirlas con todos ustedes.

RECUERDA QUÉ ES LO MÁS IMPORTANTE...
No es que todo ande bien; sino enfrentar lo que ande mal. No es estar libre de temores; sino contar con la determinación para seguir, a pesar de ello. Recuerda que cada día se acaba y trae un nuevo mañana. Ama lo que haces, hazlo lo mejor que puedas, y por siempre recuerda...cuánto se te ama.
(Vickie M. Worsham).

Ahora sé que cada vez que las cosas anden mal, miraré ese imán y esbozaré una sonrisa.

Pd1. La foto que ilustra el post, es la prueba material de que no miento.(jajaja)
Pd2. Si no se lee bien, la culpa es del fotógrafo.jajaja. Ahora que tengo uno cerca, aprovecharé para sacarle partido.

Por cierto, he estado buscando información sobre el autor del texto, y me he encontrado con otras de sus frases que no tienen desperdicio alguno; y que también dejo aquí por si te apetece compartirlas.

TODOS LOS DÍAS...
Intercambia una palabra amable con un amigo. Regala una sonrisa. Revela un secreto. Escucha lo que alguien trata de decir. Escucha de corazón lo que alguien no puede expresar. Intenta algo nuevo. Perdona a alguien que te haya herido. Perdónate tus errores pasados. Date cuenta de tus imperfecciones. Descubre tus posibilidades. Haz un nuevo amigo. Acepta la responsabilidad de todo lo que haces. Rechaza la responsabilidad de las acciones de los demás. Sueña un sueño. Contempla la puesta de sol. Valora lo que tienes. Valora lo que eres. Ama tu vida.

Pd3. Curioso que ambos textos, terminen con el verbo amar.

jueves, 13 de mayo de 2010

El camino...

Me vestí demasiado tiempo con el traje de la comprensión hasta que sus costuras reventaron, supongo que fui sumando demasiados kilos de dolor en un tejido más delicado de lo que realmente aparentaba, y me quedé en cueros cuando la comprensión no pudo seguir comprendiendo lo incomprensible.
Me calzé los zapatos del perdón, hasta que se me hincharon tantos los pies que terminaron por quedarme muy estrechos, y no veas la de llagas que aún hoy supuran en mi piel.
Me adorné con los abalorios del "aquí no pasa nada", "todo saldrá bien", "no hay de qué preocuparse", pero desentonaban tanto con mi forma de ser, que llamaban la atención de propios y extraños. Lo que parecía oro fino, resultó ser oropel.
Hasta que un día, comprendí que mi armario guardaba tras sus espejos, muchas y variadas sorpresas. Vestidos largos y cortos, colores que había olvidado y modelos para cada ocasión. Descubrí que tenía curvas que podían resultar sugerentes, y dejó de importarme ocultar mis formas de mujer.
Ahora utilizo un calzado diferente cada día, cómodo y funcional, que me permite avanzar con paso firme, y dejo mis zapatos del perdón para los momentos realmente importantes, sin que sea obligatorio llevarlos las 24 horas del día. Ya no es necesario vivir perdonando ni pidiendo perdón.
Mis nuevos abalorios no son réplicas ni falsificaciones baratas, tan sólo una sonrisa espontánea y una mirada serena. Ya no necesito ocultar nada ni evadirme de mi realidad, aunque a veces sea duro enfrentar el día a día. No porque tú no estés a mi lado, sino porque ahora soy la única responsable de lo que me sucede y mi vida depende sólo de mi. Mis aciertos y equivocaciones son fruto de mis decisiones, sin tener que asumir las consecuencias de las tuyas.
Poco a poco vuelvo a ser yo y a recuperar lo que me quitaste, aunque sigas creyendo que no te llevaste nada. Aunque sigas afirmando, que fue cosa de dos.
Sé que no te he perdonado porque aún me duele recordarte, pero llegará el día en el que tu nombre sea uno más, el recuerdo de tus besos ya no amargue más mi boca y tus caricias se desvanezcan cúal pesadilla al despertar.
Llegará el día de la indiferencia absoluta ante tus palabras o las nuevas hazañas que protagonices en tu vida. Ese día en el que no me pregunte por qué ó qué hubiera pasado si..., Ese día llegará, lo sé y lo siento, porque ya conozco el camino...


"No es el desafío el que define quiénes somos, ni qué somos capaces de ser, sino cómo afrontamos ese desafío: podemos prender fuego a las ruinas o construir un camino, a través de ellas, paso a paso, hacia la libertad"
(Richard Bach)