jueves, 18 de noviembre de 2010

El saco de plumas.

Dice un proverbio chino que: "hay tres cosas que nunca vuelven atrás: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida".
Hoy toca actualizar el blog con una de esas historias que circulan por la red y que tanto me gusta recopilar, porque sigo pensando que un par de líneas pueden hacernos reflexionar mucho más que el mayor de los discursos.
Hoy, partiendo de ese gran proverbio chino, les dejo con esta historia que versa sobre la importancia de pensar muy bien lo que hacemos y decimos a favor o en contra de los demás, porque nuestras palabras y hechos, pueden causar más dolor del que quizás podamos imaginar.

El saco de plumas.
Había una vez un hombre que calumnió gravemente a un amigo por la envidia que sintió al ver los éxitos alcanzados por éste.
Tiempo después se arrepintió al ver los grandes problemas que con sus calumnias ocasionó en la vida de su amigo, así que con el fin de enmendar su error, acudió a pedir consejo a un sabio.
-"Quiero arreglar todo el mal que le hice a mi amigo"-le dijo-"¿Cómo puedo hacerlo?"-. El sabio le respondió:-"Coge un saco lleno de plumas y deja una allí donde vayas. Cuando el saco se haya vacíado regresa"-.
El hombre se marchó muy contento, considerando tarea fácil lo que el sabio le había encomendado para remendar su error, y al cabo de pocos días ya había vacíado el saco de plumas.
Cuando regresó a visitar al sabio para comunicarle que ya había terminado de esparcir las plumas, el sabio contestó:-"Esa era la tarea fácil. Ahora debes volver a llenar el saco con las mismas plumas que soltaste. Sal a la calle y búscalas"-.
El hombre se marchó muy triste y preocupado porque sabía lo que aquello significaba, y a pesar de sus esfuerzos apenas pudo recuperar menos de la mitad de las plumas que había soltado.
Al volver, el sabio le dijo:-"así como no has podido juntas las plumas que volaron con el viento, así mismo, el mal que hiciste voló de boca en boca y el daño ya está hecho. Lo único que puedes hacer es pedirle perdón a tu amigo, pues no hay forma de revertir el daño que le hiciste.

Cometer errores es de humanos, y de sabios, pedir perdón.

9 comentarios:

  1. Muy cierta la historia, debería aplicarla todo el mundo. Por desgracia siempre hay bocazas y cabrones que no dudan en hacer daño a los demás con sus palabras y actos...
    Buen fin de semana, guapa!

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  2. Cómo me gustan estas historias que nos hacen pensar y reflexionar! Gran proverbio y gran historia desde luego! Somos dueños de nuestras palabras y por ello debemos usarlas de un modo adecuado, y no para dañar a los demás. Hay errores que a veces no tienen solución alguna.

    Muchas gracias por tus palabras en mi blog. He estado un poco ausente y da gusto ver que hay personas que siguen aquí, leyendo mis tonterías. Gracias de corazón.

    Un abrazo!

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  3. Bello y hermoso relato lleno de verdad

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  4. Tremenda lección concentrada en una historia.

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  5. Como la vida misma...
    Ni hablemos, si en ese momento, soplaba un poco el viento...

    Abrazo al alma.

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  6. Por eso en muchas ocasiones es bueno eso de contar hasta diez antes de hablar.

    Besos

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  7. Qué enseñanza más maravillosa. Me ha encantado. Besos.

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  8. Muy cierto lo que cuentas....me ha gustado la reflexión....besooss.

    PD: que ha pasado con tu FB???...has desaparecido???....espero estés bien....más bssss

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  9. Quiero aclarar que aunque la mayoría de los post de mi blog son de puño y letra, autoría de quien escribe, esta historia en concreto, no es obra mía.

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