domingo, 26 de septiembre de 2010

Un regalo muy especial...

Como lo prometido es deuda, quiero dar las gracias a dos amigas bloggueras que han tenido a bien compartir conmigo un regalo muy especial. Se trata de una preciosa flor que podéis ver en la parte derecha del blog, sumándose al resto de regalos y reconocimientos que he ido recogiendo con gran entusiasmo y alegría, a través de otros blogs amigos.
Ellas son Pilar y Sonia, y aunque muchas de las personas que pasan por aquí ya las conocen, les recomiendo echar un vistazo a sus respectivos blogs; abalorios y mil pedazos más.
Aprovecho para dar las gracias a Pilar porque siempre "da en el clavo" con cada uno de sus comentarios, y porque aprendo mucho de sus letras. A Sonia sólo puedo decirle, que me ha emocionado su comentario con respecto a mi blog. No me lo esperaba.
Este regalo, viene acompañado de unas instrucciones a seguir.
La primera de ellas es mostrarlo en el blog, y eso es precisamente lo primero que he hecho, con todo el orgullo del mundo.
En segundo lugar hay que compartir el premio con 12 blogger, poniendo un link a los nominados.
Hacerles saber que han recibido este premio comentándolo en sus blogs, y compartir tu aprecio y poner un link al blog de la persona de la que recibiste el premio.
Quizás algunos de los bloggs con los que voy a compartir esta precia flor, ya hayan sido premiados, en cualquier caso allá van mis nominados.
1.-A Alicia del blog "el jardín de Eri-dugga", porque aunque no ha pasado su mejor momento, ha regresado a la blogosfera, donde ya la echábamos de menos. Con esta flor quiero decirle que cuenta con todo mi apoyo y mi cariño. Además, le quedará preciosa en su jardín.
2.-A Marita, del blog "contando cuentos", porque nadie como ella para contar historias que enganchan a la primera lectura, y porque siempre tiene una palabra amable para levantarme el ánimo.
3.-A Marta, del blog, "lo que no me callo", porque sé que este premio le dará un poco más de motivación para no callarse, cuando tiene tanto que contar.
4.-A Canoso, de "el blogg de canoso", por lo mucho que aprendo a través de sus post, y porque siempre me ha hecho sentir como en casa, aún sin conocerme.
5.-A Thot, del blog "alargaba la mano y te tocaba", porque al igual que Canoso, siempre me ha hecho sentir que los retales de mi vida, sirven para algo.
6.-A Nazareth, del blog "el rincón de mis hadas", para animarla a que siga escribiendo aún cuando la inspiración se haga de rogar. Seguro que algún día, será una gran escritora.
7.-A Jonay, del blog "el rincón de jonay", por seguir teniendo la valentía de llamar a las cosas por su nombre, a pesar de los "efectos secundarios", y porque su blog, fue la motivación para que nacieran "mis retales".
8.-A Elisabeth, del blog "dibujando en palabras", porque me he sentido muy identificada con ella y me ha recibido con los brazos abiertos en su vida.
9.-A Meme, del blog "la normalidad", porque para mi es un ejemplo en muchos sentidos, y algunos de sus post, reflejan perfectamente aspectos de mi vida. Espero que tu regreso no se haga esperar demasiado, aunque tú eres quien tiene la última palabra.
10.-A Latrís, del blog "alegre melancolía", porque siempre encuentro algo interesante en las cosas que cuenta.
11.-A Alondra, del blog "volar sin alas", porque siempre ha tenido una palabra amable, porque me ha regalado sabios consejos, porque con su trino me ha animado en mis peores momentos, y sobre todo, porque me ha hecho sentir parte de su "familia". Con alas o sin ellas, nunca dejes de volar.
12.-A LaMar, del blog "el interior secreto", por los buenos ratos que me ha hecho pasar en su blog y sobre todo, porque a pesar de las tormentas que ha tenido que "capear", nunca ha perdido el optimismo.

Me gustaría entregarle esta flor a muchos otros blogs que sigo a diario, porque en todos ellos encuentro algo importante de lo que aprender, así como a todas esas personas que me siguen. Si pasas por aquí, y te apetece recoger esta flor para sembrarla en tu "ventana", estoy encantada de esparcir su semilla.
Un beso enorme para todas las personas que me siguen y gracias por estar ahí.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Sigo estando aquí...

El título de este post, "sigo estando aquí", es una mera forma de hacerles saber que, aunque llevo un tiempo sin pronunciarme, no dejo de colarme ni un sólo día por ésta, y otras ventanas vecinas. Paradójicamente, ahora me falta tiempo para casi todo, cuando hace tan sólo quince días me quejaba precisamente de lo contrario.
Mi vuelta al trabajo me acapara bastante tiempo, esfuerzo y concentración, con lo cual, he abanadonado el club de los insomnes, con el firme propósito de dormir al menos las horas que me permitan poner todos los sentidos en mi jornada laboral. Aún así, no he conseguido descansar más de seis horas seguidas, y no por que me cueste dormir, sino porque entre una cosa y otra, no logro meterme en la cama antes de la una de la madrugada. Prometo que seguiré intentándolo, por la cuenta que me trae.
Estoy muy contenta con los cambios que se están produciendo en mi vida, y que son fruto de mis ganas de conseguir nuevos objetivos para sentirme mejor conmigo misma. Así, después de mucho pensarlo, ya puedo decirles que me he vuelto a convertir en estudiante. Este año, compaginaré el trabajo con un módulo de gestión administrativa semipresencial, en el que fuera mi instituto durante cuatro años. Cuántos recuerdos me han venido a la cabeza al volver a recorrer sus pasillos, al observar cómo han cambiado y evolucionado las instalaciones, y a sentarme nuevamente ante un pupitre. Hoy precisamente, he tenido mi primer día de clase, entre apuntes, nervios y rostros desconocidos que se convertirán en mis compañeros en esta nueva aventura formativa.
Será una experiencia dura en cuanto a que tendré que organizar mi tiempo de tal manera que las horas del día den para todo, y teniendo en cuenta que he vuelto al gimnasio y que termino completamente agotada, la cosa se complica.
Hacía mucho tiempo que me planteaba la necesidad de hacer algo de ejercicio, ya que los paseos con Maggie están muy bien, pero no son suficientes como actividad deportiva, en una persona que pasa demasiadas horas sentada.
Con todo esto, cuando termina el día, me siento completamente agotada pero contenta, porque al final siento que estoy tratando de conseguir algunos de mis objetivos, en lugar de quedarme en buenas intenciones y propósitos que nunca acababan de materializarse.
Ya sé cuál será mi próximo reto, pero de momento, lo mantendré en silencio, porque ahora lo más importante, es ser constante en lo que he empezado y no tirar la toalla.
No quiero terminar este post sin antes dar las gracias a todas las personas que de vez en cuando se cuelan en esta casita para compartir estos retales...retales de mi vida, haciéndome saber que aunque no escriba con la frecuencia que me gustaría, siguen estando ahí.
Gracias de verdad y que sepan, que seguiré tomando café con ustedes, entrando sin llamar.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Feliz domingo

Hacía muchos domingos que no me despertaba relativamente temprano sin haber puesto el despertador o tener algún plan programado.
La verdad es que me hubiera gustado dormir un ratito más, porque recuerdo perfectamente que estaba teniendo un sueño muy agradable. No, no era un sueño erótico, por si se te ha pasado por la cabeza, aunque tampco hubiera estado mal ;-)
Mientras voy gestando ideas en mi cabeza con las que pasar el tiempo hoy, Maggie comienza a despertarse y me mira un poco incrédula porque no está acostumbrada a verme tan despierta a estas horas.
No huele a café recién hecho, no hay besos de buenos días, ni tostadas con mermelada. Ni siquiera suena música por algún rincón de la casa, como cuando aún vivía en casa de mis padres. Siempre sonada algún cd bailón o alguna emisora de radio, mientras mi madre se afanaba en dejar las casa como los chorros del oro, aunque yo no notara la diferencia con respecto a otros días.
Hoy los sonidos que llegan hasta mi, nada tienen que ver con aquellos años en los que despertaba con los ruidos propios de las tareas domésticas, la radio, la tele, o las voces de mi familia procedentes de la cocina o el salón. Hoy lo que escucho mientras escribo este post, es el más absoluto silencio, roto por algún ladrido de Maggie que parece adivinar que hoy le toca pasar por la bañera. Quizás me está reprochando el madrugón dominguero, al que tan poco, estamos acostumbradas.
Y mientras pongo los pies en el suelo, te imagino aún dormido, con una sonrisa dibujada en la cara, y quiero creer que esa sonrisa es para mi. Me gustaría despertarte comiéndote a besos, mientras te sigues haciendo el dormido y te "enfuruñas" conmigo, por querer sacarte de la cama.
Imagino tus brazos rodeándome por la cintura, cuando te colocas tras de mí para darme los buenos días, antes de abrir la nevera y comerte un trozo de chocolate. Mira que tienes manías de lo más dulces!!!. Y cuando por fin estás medio despierto, me preguntas qué quiero hacer hoy, y yo te contesto..."cualquier cosa, pero contigo".
¡¡¡¡Feliz domingo!!!!

lunes, 6 de septiembre de 2010

Prueba superada: vuelta al trabajo

"El trabajo ayuda siempre, puesto que trabajar no es realizar lo que uno imaginaba, sino descubrir lo que uno tiene dentro"
(Boris Pasternak)

Pues sí...hoy ha tenido lugar mi regreso al trabajo, y la verdad es que aunque no recuerdo si entré en la oficina con el pie derecho, tal y como me recomendaron, creo que he superado la primera prueba.
No tuve tiempo de "reencontrarme" con todos mis ex-compañeros, porque las horas se me hicieron minutos, tratando de asimilar toda la información sobre los asuntos pendientes que debo retomar, nuevos protocolos de actuación, y temas por resolver, algunos realmente urgentes. Sin duda más que un regreso a la normalidad, fue en toda regla, un regreso a la realidad.
El despertador no tuvo que hacer demasiados esfuerzos para ponerme en pie, porque una de las cosas que más me preocupaban era quedarme dormida, especialmente porque anoche me costó mucho conciliar el sueño, teniendo en cuenta que desde hacía meses no tenía horario ni para meterme en la cama, ni para salir de ella.
En líneas generales estoy muy satisfecha por el recibimiento recibido, besos, saludos, caras de sorpresa, alegría, abrazos...me sentí en casa. Sólo hubo una persona con la que no me sentí a gusto, y paradójicamente es la única persona a la que no conocía hasta hoy. Se trata de la chica que ocupó mi puesto durante estos cuatro meses, y que actualmente trabaja en otro departamento, con lo cual, afortundamente no tendré que mantener con ella una relación directa. Me sorprendió muchísimo su frialdad, su mutismo, su forma de tratar de explicarme los asuntos pendientes que mayor urgencia requieren. Yo sinceramente no sabía con quién me iba a encontrar, simplemente conocía su nombre, porque en todo este tiempo no visité en ningún momento la oficina, principalmente por dos motivos. El primero de ellos, porque no me apetecía sentir la "morriña" propia de quien extraña algo, y el segundo, porque no quería tomar parte de asuntos que dejaron de competerme, hasta que llegara el momento de mi reincorporación. En ningún momento he metido las narices en cómo ella sacaba adelante las cuestiones que yo había dejado pendientes al término de mi contrato, y eso que muchas veces, recibí invitaciones de mis compañeros para dejarme ver por allí. Creí que no era de recibo que se sintiera de alguna manera incómoda por mi presencia, pues ella supo desde el primer momento, la intención de la empresa de que yo pudiera regresar a mi puesto, previos trámites burocráticos.
La verdad es que me sentí mal por su compartamiento hacia mi persona, supongo que debido a que mi reincorporación ha supuesto su traslado, cuestión que no ha sido decisión mia. Desde el primer segundo que la tuve delante, supe que tendré que esforzarme mucho más de lo necesario para ponerme al día con todo, porque deduzco que no me lo pondrá fácil, así que optaré por preguntarle lo mínimo, y cuando no me quede más remedio.
Jamás he actuado de esa manera cuando he tenido que supervisar a "la nueva", o cederle mi puesto a otra personas por cuestiones contractuales, todo lo contrario, siempre me he mostrado colaboradora y he tratado de facilitar al máximo el trabajo, a la persona que correspondiera. Creo que eso forma parte de lo que se llama profesionalidad.
Bueno, dejando aparte ese pequeño incidente, el resto de la jornada ha transcurrido con mucha rapidez y buen rollo, y al final del día, estaba tan o más contenta que al comienzo, con lo cual, me doy por satisfecha.
Ya estoy pensando en los muchos temas que debo resolver esta semana, en todos los papeles que han quedado sobre mi mesa, en todas las cosas que quedaron pendientes para mañana. Ah, una cosa, quizás lo más entrañable de hoy...mi ordenador aún conservaba mi contraseña, nunca se cambió.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Feliz. Mi vuelta a la "normalidad".

Estoy extremadamente feliz...
Hacía mucho tiempo que no me sentía así de contenta. Tenía tantas ganas de que llegara el momento de escribir este post, que no me creo que por fin pueda compartirlo con todas las personas que me siguen, que han estado ahí en mis peores momentos, y que sé, van a celebrar conmigo esta alegría, que llega a mi vida como un aliento de brisa fresca.
El mes de septiembre comienza con buenas noticias. Me trae aromas y sonidos que añoraba y que volverán a formar parte de mi día a día.
Después de cuatro meses y medio de "vacaciones forzosas", a partir del lunes, mi despertador volverá a sonar a las 7:00 de la mañana, porque... ¡dejo de estar desempleada!.
Ya me imagino dándome la vuelta unos minutitos más en la cama, antes de levantarme de un salto para rendirle cuentas a mi aseo personal. Me miraré varias veces al espejo, hasta que éste me devuelva una imagen medianamente aceptable, para salir pitando de casa, con el tiempo pisándome los talones, a afrontar mi reincorporación al mundo laboral.
Ya puedo oler el café del bar donde haré la primera parada del día antes de llegar al trabajo, y me veo saludando con alegría renovada (y alguna lagrimilla) a mis antiguos compañeros, además de las caras nuevas a las que me iré habituando poco a poco. Esa es una de las cosas que más me gusta de trabajar en una Administración, la cantidad de personas con las que me encuentro a diario, tanto compañeros como usuarios, algunas de ellas, realmente especiales para mi, bien por su disposición a facilitarme las cosas o simplemente por regalarme una sonrisa matinal. También los hay que no dan ni los buenos días, pero esos sencillamente sólo son compañeros, sin más.
Ya puedo percibir el jaleo que se forma a media mañana, cuando las tripas comienzan a rugir y llega el momento de hacer un breve paréntesis para salir a desayunar. Aunque nunca tuve un grupo definido de "compis de desayuno", me gusta observar cómo mis compañeros improvisan reuniones en las que se habla de todo y de nada, mientras me tomo mi café manchado, y le echo un vistazo a la prensa del día, olvidándome durante unos minutos de que tengo la mesa llena de papeles y del sonido continuo del teléfono.
Me imagino subiendo y bajando escaleras de departamente en departamento, con un montón de papeles entre mis manos en busca de una respuesta. Tramitando interminables y pesados expedientes, cuya resolución supondrá el alivio no sólo de quienes esperan soluciones, sino de los que tratamos de que esas soluciones se materialicen con la mayor brevedad posible.
Septiembre es un mes especial en mi vida. Paradójicamente siempre ha sido el mes escogido para mis vacaciones, y este año, es el mes de mi regreso al trabajo. Es curioso cómo cambian las cosas. Además, mi nueva situación de "empleada" coincidirá con el cumpleaños de mi madre, que el próximo día 6 celebra su 50 cumpleaños. Medio siglo de vida, con más "tira y afloja"que alegrías, así que el hecho de verme contenta, sé que será uno de sus mejores regalos para conmemorar tan señalada fecha.
Hoy me siento feliz, porque con la situación económica y laboral que estamos viviendo, sé que soy extremadamente afortunada por haber tenido la suerte de firmar este nuevo contrato.
Durante un año, volveré a trabajar haciendo lo que me gusta, en la empresa que me gusta y con la gente que me gusta. A 20 minutos de casa, de lunes a viernes, y de 8:00 a 14:30 horas. ¿Se puede pedir más?.
El horario me permite además, seguir disfrutando de tiempo libre para dedicarlo a lo que me apetezca, y ahora que se hace de noche cada vez más pronto, eso se agradece el doble. Entre mis proyectos inmediatos está el de mejorar mi formación profesional y visitar el gimnasio de forma regular, (que tanto tiempo de ocio comienza a pasar factura en mi cuerpo y en mi mente), además de no perder el hábito de la lectura, que tanto he recuperado en estos últimos meses, en los que he devorado un montón de libros que esperaban pacientemente en el rincón favorito de mi casa. La librería que, con tanta ilusión he ido llenado de adquisiciones literarias de primera, segunda y hasta tercera mano. Hoy sin ir más lejos, para celebrar la buena nueva, me he comprado cinco libros :-) (No me pude resistir pq. estaban a muy buen precio)
Supongo que las personas que han atravesado momentos complicados en el ámbito laboral, entienden perfectamente que para mi, la vuelta al mundo profesional suponga todo un acontecimiento. Especialmente cuando todo lo que me rodea depende exclusivamente de mis ingresos (hipoteca, seguros, recibos, coche, sustento...), tras un divorcio que económicamente me dejó en números rojos. He tenido que aprender a vivir únicamente de mi trabajo y esfuerzo, después de asumir unos gastos que en principio, eran cosa de dos. Pero bueno, al final, he terminado haciendo malabares con el dinero, para que alcance para todo, sin olvidar por supuesto, el apoyo de mi familia.
Aunque me correspondían dos años de prestación por desempleo, (con lo cual dejo un año y siete meses reservados para cuando lleguen momentos difíciles), tenía muchísimas gracias de volver al trabajo, porque me hace sentir útil, me aporta seguridad en mi misma y en mis posibilidades, me da salud y por tanto, me da vida.
Estar en activo profesionalmente, ha sido la mejor terapia en mis peores momentos, no sólo porque mientras desempeño mis funciones no tengo que pensar en otras cosas, sino porque la responsabilidad de cumplir eficazmente una tarea, supone una motivación importante para afrontar un nuevo día. Y así, cada día, es un nuevo reto.
Sé que a partir de la próxima semana muchas cosas volverán a convertirse en rutinarias, pero después de este período de descanso, en el que he disfrutado de mi tiempo haciendo lo que me ha apetecido en cada momento, la vuelta a lo cotidiano es algo que me apetece muchísimo.
He disfrutado de muchas mañanas de levantarme cuando sencillamente no me apetecía seguir en la cama, de noches interminables de cine en casa, de cafés que duraban horas, de largas estancias en la playa, de paseos en cualquier momento del día, de planes improvisados, de noches de fiesta sin importar el día de la semana...En fin, he disfrutado a tope del tiempo sin reloj y sin prisas, sin ninguna responsabilidad, pero mi cuerpo ya comenzaba a pedir algo más de actividad, y mi cerebro alguna ocupación diferente a buscar alternativas de ocio.
Y a pesar de haberlo pasado muy bien, siento que he perdido mucho tiempo sin hacer nada, porque cuanto más tiempo tienes, más lo malgastas. Por eso estoy segura, de que a partir de ahora, aprovecharé mucho mejor mi tiempo libre, y valoraré mucho más, cada momento que me pueda dedicar exclusivamente a mi.
Y mientras espero que llegue el lunes...a disfrtuar de lo que queda. Así que con vuestro permiso, esta noche me toca salir a celebrarlo.
No quiero cerrar este post, sin antes dar las gracias a quienes han apostado por mi, y han hecho posible que vuelva a hacer lo que me gusta en el ámbito profesional.
Un beso muy grande para todas las personas que se alegran por mi, y que forman parte de "mis retales"... ReTaLeS De Mi ViDa.