domingo, 16 de mayo de 2010

El amor es...Libertad

El amor y el desamor, son los temas que más veces he abordado en este blog, tratando siempre de contar mis sentimientos y emociones en primera persona. Uno de los mayores errores que he cometido por amor, tiene mucho que ver con la historia que esta noche quiero compartir con ustedes, en forma de retal. Es uno de esos cuentos que un día encontré en la red, y que atesoro entre mis textos preferidos.
No supe distinguir dónde empezaba mi libertad como persona y permití que en muchos aspectos de mi vida, la relación de pareja me anulara a nivel individual.
Creo que tal y como me sucedió a mi, hay muchas relaciones de pareja que aprietan y asfixian, convirtiéndose en un círculo cerrado que cada vez se va estrechando más, con lo cual, la relación no se enriquece porque ambas partes no crecen y evolucionan. Hoy por hoy sé, que la libertad individual es fundamental para alimentar un "nosotros".

"Si quieres algo, déjalo ir. Si vuelve a ti, es "tuyo", si no...nunca lo fue"

Espero que esta historia, sirva al menos para comprender que el amor, no implica dejar de ser uno mismo, sino ser una parte de dos. (esta frase es mía, eh)
La fórmula de la felicidad en pareja.

"Una vez, el hijo de un reconocido guerrero indígena y la hija de la mujer que había sido la matrona de la tribu, se enamoraron profundamente y habían planeado casarse.
Antes de formalizar su casamiento, fueron a ver al gurú de la tribu. Un hombre muy respetado por su conocida sabiduría. Los jóvenes querían preguntarle cuál era la fórmula para ser felices siempre el uno junto al otro.
El sabio les preguntó si estaban dispuestos a hacer cualquier cosa para encontrar la respuesta a su pregunta.
-“Estamos dispuestos”-, le dijeron.
Entonces el sabio le pidió al hijo del guerrero que escalara la montaña más alta, y buscara allí el halcón más vigoroso. El que volara más alto, el que tuviera el pico más afilado y pareciera el más fuerte. Cuando lo hubiera encontrado, debía apresarlo y entregárselo vivo.
Y a la mujer le dijo, que debía entrar en el monte y buscar el águila que le pareciera la mejor cazadora. La que volara más alto, la que fuera más fuerte, la de mejor mirada. Debía capturarla y entregársela viva.
Cada uno salió a cumplir su tarea, sin entender muy bien el encargo del gurú, pero ilusionados por conocer el secreto de la felicidad de su futuro matrimonio.

Al cabo de varios días regresaron a ver al sabio, cada uno con el ave que se les había encomendado.
-“¿Ahora qué hacemos?, ¿las cocinamos?, ¿las comemos?, ¿qué debemos hacer con ellas?" -
-“No, nada de eso”- dijo riendo el sabio y les preguntó: -¿Ustedes realmente quieren ser felices siempre el uno al lado del otro?-.
- “Sí, claro”,- contestaron los jóvenes casi al unísono.
- Y el sabio mirándolos fijamente preguntó:-“¿Volaban alto?”.”¿Eran fuertes sus alas?”, “¿eran aves sanas, independientes?”-.
- “Sí”- contestaron los jóvenes satisfechos.
- “Muy bien”-, dijo el sabio. -“Ahora deben atarlas entre sí por las patas y soltarlas para que vuelen”-.
Así lo hicieron.
Entonces el águila y el halcón comenzaron a tropezarse. Intentaron volar, pero lo único que lograban, era revolcarse en el suelo. Se hacían daño mutuamente, hasta que empezaron a picotearse entre sí. Entonces el sabio de la tribu les dijo:
- "Si ustedes quieren ser felices para siempre, "VUELEN JUNTOS, PERO JAMÁS SE ATEN EL UNO AL OTRO"-.

4 comentarios:

  1. Conocía esta historia y creo que tiene mucho de verdad, pero con la frase anterior no estoy de acuerdo, la que dice: "Si quieres algo, déjalo ir. Si vuelve a ti, es "tuyo", si no...nunca lo fue", si quieres algo y lo dejas ir, corres el riesgo de perderlo para siempre, porque encuentre algo parecido, por miedo al compromiso, por inseguridad, por cientos de causas... Si quieres algo, lucha por ello.

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  2. Hola Canoso...
    Difiero contigo en la frase que mencionas. Estoy de acuerdo que hay que luchar por las personas que queremos, pero si por darle libertad absoluta a alguien que quieres, lo pierdes para siempre...a mi sinceramente, no me interesa. Claro que hay que luchar, pero por mantener viva la llama, para que cada día sea diferente...eso es precisamente lo que mantendrá a esa persona a nuestro lado.
    Muchísimas gracias por tu opinión.
    Un beso enorme

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  3. ¡Cuánta sabiduría! Que ejemplo hermoso de lo que tiene que ser una pareja.
    Gracias, Meg, por recordarme que también pienso así. A veces, lo olvido.
    Un beso.

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  4. Saludos InfiniteRebel...las mujeres que somos pasionales, tendemos a olvidar algunas cosas tan fundamentales como ésta.
    Un beso muy fuerte paisana.

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