lunes, 17 de mayo de 2010

Como el lápiz...

Sigo desempolvando historias, revolviendo papeles amarillentos sin clasificar, y encontrando textos que alguna vez me hicieron pensar sobre mi propia vida.
En un viejo maletín de cartón duro, desgastado por el uso, ha perdido hasta el asa de llevarlo de un lado para otro, guardo gran parte de esos cuentos e historias que son como un tesoro para mi. Sobre todo, porque en los últimos años he dejado de archivar demasiadas cosas en papel, con el invento del pendrive ni siquiera he reinstalado la impresora. Quizás por eso, mis viejos papeles y cuadernillos, llenos de anotaciones y garabatos, son tan especiales para mi.
Hoy quiero rescatar una historia, que he leido varias veces, y justo hoy, rebuscando en internet, supe que pertenece al maestro "Paulo Coelho". Es un fragmento que se puede encontrar en su libro titulado "Como el río que fluye", y habla sobre algo tan simple como las cualidades de un lápiz, extrapoladas a las cualidades que toda persona debería poseer.

Ojalá, todos fuéramos un poquito más parecidos a un lápiz. Yo, de mayor, quiero ser como el lápiz...¿y tú?

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COMO EL LÁPIZ…
El niño miraba al abuelo escribir una carta. En un momento dado, le preguntó:
-"¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? o ¿es, por casualidad, una historia sobre mí?" -.

El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo a su nieto:
-"Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas"-.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial.
-"¡Pero si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!" -replicó el niño.
-"Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo" -.

Primera cualidad: Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esta mano nosotros la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad. (Que cada uno entienda la palabra Dios como crea conveniente)
Segunda cualidad: De vez en cuando necesitarás dejar lo que estés escribiendo y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, pero te harán más fuerte y mejor persona.
Tercera cualidad: El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
Cuarta cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.
Y finalmente, la quinta cualidad del lápiz: Siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará trazos, así pues procura ser consciente de cada acción.
Paulo Coelho.
Fragmento del libro “Ser como un río que fluye”


Pd1. Yo destacaría también la grandeza y el poder que tiene el lápiz.Lo mucho que se puede construir y destruir con él en forma de palabras.

12 comentarios:

  1. Adoro a Paulo Coelho jajaj Creo que he leído todos y cada uno de sus libros. Muy buena entrada y preciosas palabras :)

    Un abrazo!

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  2. Hola RuMBi...qué grata sorpresa!!!. A mi también me gusta Paulo Coelho aunque no he leido todos sus libros, pero sí muchos pensamientos sueltos. También adoro a Jorge Bucay...Dos artistas de las palabras, de las reflexiones.
    Muchos besos

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  3. El cuento es precioso!!!
    Respecto a lo encontrar papeles escritos de hace tiempo, hace cosa de un par de años o así encontré un viejo diario de cuando era jovencito y que creía perdido en un traslado y al releerlo no me reconocía en él.
    Un beso.

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  4. Qué sencilla sería la vida si tuviéramos esa misma goma de borrar a nuestra disposición... o igual sería un cachondeo por poder hacer lo que queramos y luego borrarlo.
    Personalmente prefiero un bolígrafo, que así lo escrito no se puede borrar.

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  5. Hola Thot...la verdad es que a veces no somos conscientes de lo mucho que evolucionamos, salvo cuando nos suceden cosas así. De repente encontramos papeles que hablan de lo que sentíamos en un momento dado, de lo que pensábamos...y nos resulta sorprendente. A mi me ha pasado también eso muchas veces.
    Un beso muy fuerte y gracias por la visita

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  6. Kelevra...aunque los trazos del lápiz se puedan borrar, no pases por alto lo que dice el texto, dejan marcas...Es como cuando clavas un clavo, aunque lo saques más tarde, el agujero está ahí, y a veces por mucho que lo tapes, queda la señal.
    Un beso fuerte y gracias por la visita.

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  7. A mi me gustaría saber que clase de lápiz seré... o soy. Supongo que a veces me rompo con facilidad, otras veces soy muy fuerte, a veces sólo escribo en negro... otras de colorines.

    Pero sin duda pararse a pensar si tenemos todas esas cualidades (bufffffff... son de nota) nos permitirá intentar corregir (con esa goma de borrar) las cosas en las que fallamos, y también tendremos que ser conscientes de nuestra fecha de caducidad... vamos que la mina del lápiz se termina (y eso es para todos) y que reconozcámoslo!!! la mina es corta. Sin embargo dejar una huella, una marca, una firma... es una forma de "seguir" trazando rayas en los que se quedan.

    Mira que me has hecho pensar hoy... agotá me he quedaó.

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  8. Preciosa reflexión Srta. Loos. Si todos nos parásemos a analizar qué tipo de lápiz somos, con qué clase de grafito escribimos, y si la goma que usamos suelta muchas o pocas virutas...otro gallo cantaría.
    Me ha encantado tu comentario...no dejas de sorprenderme.
    Un beso muy grande preciosa.

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  9. Hola churruspas.
    ...Por cierto, gracias por tu visita. Es un placer enorme saber que has pasado por estos retales. Muchas gracias por el comentario, me has hecho sonrojar.
    Un beso

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  10. El lápiz es compañero de viaje, aunque ahora muchas veces lo cambiemos por el ordenador, el pendrive, la impresora... Es como la vida misma, acaba cuando ya no tiene dentro nada más que dar, entonces ya no sirve y se desecha...

    Besos

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  11. Muy buena comparación Canoso...mientras haya algo dentro, hay vida.
    Me gusta mucho.
    Besos

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