domingo, 4 de abril de 2010

Mañana es lunes...¿y qué importa?

La Semana Santa llegó a su final, y en pocas horas volveré a mi rutina diaria. Saboreo los últimos instantes de estas minivacaciones que me han dejado muy buen sabor de boca. Me hubiera gustado disfrutar un poco más de los rayos del sol sobre mi piel, con el ronroneo de las olas de fondo, pero D. Lorenzo ha sido bastante cauto en los últimos días y sólo desplegó todos sus encantos en determinados momentos, los justos para recordarme la suerte de vivir cerca del mar, especialmente cuando llega el buen tiempo.
El sur de la isla se ha llenado de turistas y visitantes de otros puntos del archipiélago, especialmente de la zona norte, y el ambiente festivo se respiraba por todos los rincones, sobre todo en las zonas de aparcamiento, donde encontrar un hueco libre se hacía casi imposible. Me gusta ese ambiente festivo en el que da la sensación de que todo el mundo tiene ganas de olvidar los problemas cotidianos, desconectar del mundo real y simplemente disfrutar de distintas alternativas de ocio y tiempo libre.
Me encanta olvidar que existen los relojes y que hay ciertas obligaciones que no se pueden eludir.
Mañana todo volverá a la normalidad. El despertador me recordará con su estridente sonido que son las 7:00 y que debo saltar de la cama para afrontartar una nueva jornada laboral, y aunque los lunes siempre son complicados, yo me consolaré pensando en la gran suerte de haber disfutado en los últimos cuatro dias, de un montón de momentos inolvidables, de haber transitado por un montón de lugares difertentes, de haber sido dueña de mi tiempo; mientras que otras muchas personas no tuvieron la oportunidad de aparcar su rutina durante este tiempo.
Mientras escribo este post me planteo la opción de tomarme la vida con más tranquilidad y disfrutar de los placeres que ésta ofrece sin tener que esperar a una fecha concreta.
He vuelto a recordar lo bien que me lo paso sin tener planes que cumplir. Que el móvil no es una prolongación de mi cuerpo, que se puede disfrutar de un increíble paseo sin tener que coger el coche y que la casa no se moverá de sitio, por lo tanto da igual si no cumplo "hoy" con mis obligaciones domésticas, ya lo haré en otro momento.
Mañana es lunes y ¿qué importa?...La vida no tiene por qué ser rutinaria, si no permitimos que la rutina se instale en ella.

6 comentarios:

  1. Tienes razón, somos nosotros lo que dejamos que la rutina se instale en nuestra vida. Porque si los miramos bien cada día es único e irrepetible.
    Yo hice un pequeño experimento. Probé a quitarme el reloj de muñeca. Ese del que siempre estamos pendientes y que controla nuestra vida. Y fue un éxito.

    Que tengas una buena semana y besitos de jengibre.

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  2. Hola Jenjibre. Qué bien saben los besos a estas horas del día!!!La verdad es que lo del expermiento del reloj es una buena iniciativa. Yo confieso que me paso el día sacando el móvil para mirar la hora, porque desde hace años, desistí de llevar reloj de muñeca.
    Gracias por dejarte caer por este rinconcito, y especialmente gracias por dejarme un retal.
    Besos y que tú también tengas un semana estupenda, y si puede ser...nada nada rutinaria.

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  3. Los lunes son la peor forma posible de pasar una séptima parte de tu vida,,afortundamente soy de los q piensa,,gracias a Dios,,hoy es lunes

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  4. Deberíamos dar gracias a Dios por cualquier día de la semana. Por estar vivos, por saborear la vida en forma de días. Qué más da si es lunes o sábado???.
    Un beso de lunes amigo.

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  5. Hola Meg:
    La premisa es vivir el presente. Disfrutarlo intensamente puesto que es lo único que tenemos. Como siempre digo: el pasado es un fantasma y el futuro otro. Lo único que existe es el presente.
    Quitemos de nuestras vidas el reloj, el teléfono, el despertador y disfrutemos del paraíso donde vivimos, especialmente tu y yo.
    Un beso enorme.
    Alicia.

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  6. Alicia, estoy completamente de acuerdo contigo. Me ha gustado mucho eso de que el pasado y el futuro son fantasmas. Sí señor!!!Vivimos tan acelerados que nos olvidamos de vivir, así que hay que poner el freno de vez en cuando o como mucho, ir en primera.
    Y sí...qué suerte vivir aquí!!!!jajaja. A disfrutar pues de nuestras islas, sus bellos paisajes llenos de contrastes, la inmensidad del mar y el buen tiempo.
    Muchos besos y muchas gracias por tu visita.

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