lunes, 29 de marzo de 2010

Querido "pasado"

Hay quienes dicen que el pasado siempre vuelve, aunque quizás lo que realmente sucede es que nos empeñamos en no darle "digna" sepultura. A veces es tan aterradora la idea de asumir que algo terminó para siempre, que sin querer o queriendo, dejamos pequeñas ventanas abiertas, a modo de ventilación, por si ese algo, reaparecía cual Ave Fénix.
Digo esto, porque me considero una de esas personas que no ha sabido decir hasta aquí llegó esta historia. He puesto un punto y aparte, donde hace tiempo debí poner un punto y final. Debí cerrar puertas y ventanas con doble cerrojo y tirar las llaves al mar, para que la inmensidad del azul, se las tragara para siempre. No lo hice porque en lo más profundo de mi ser, no quería soltar el último hilo que me unía al pasado. Un pasado en el que fui feliz por momentos, pero que me dejó un sabor agrio en los labios, donde desembocaron ríos de lágrimas.
Hoy definitivamente quiero soltar ese hilo, porque no quiero seguir mirando atrás. No quiero ni debo seguir vinculada a algo que terminó para siempre, a momentos que no van a regresar.
Hoy el azar me regaló una frase de Charles Kattering que dice así: "no puedes tener un mañana mejor, si estás pensando en el día de ayer todo el tiempo", así que hoy que sé que leerás esto, quiero hacer una reflexión en voz alta, sólo para ti:
El día que te marchaste, hace exactamente 13 meses, dejaste atrás una vida que hasta ese momento era sólo para ti. Te dediqué cada minuto de mi tiempo, y digo cada minuto, porque aunque no siempre fuera físicamente, estuve contigo aún en la distancia.
Me entregué a ti en cuerpo y alma, te confesé cada uno de mis secretos, de mis miedos, de mis ilusiones. Dormí con la luz encendida cuando tuviste miedo, lloré contigo cuando sufriste alguna derrota, luché por tus sueños como si fueran los míos y te quise como si fueras el último hombre de la tierra. Te dí incondicionalmente lo que tenía y por amor, aguanté palabras y situaciones que no merecía. Todo por amor, por un amor mal entendido, no sólo por tu parte, sino también por la mía. Por la tuya, porque no se puede amar de verdad a alguien y tratarla como si no valiera nada, y por la mía, por creer que realmente me querías y disculpar compartamientos inaceptables.
Te marchaste. Te esperé. Te supliqué que regresaras. Estuve dispuesta a tragarme mi orgullo como mujer, como tantas veces hice, con tal de tenerte a mi lado. Te hubiera perdonado todo y más, porque empezaba a coger práctica en eso de asumir todas las culpas. Me convertí en amiga de las estrellas, cuando noche tras noche esperaba que me venciera el sueño sin haber tenido noticias tuyas durante el día. Y así sumé horas. Horas interminables, días eternos, meses que parecían años. Tú decidiste que "el lugar donde hasta entonces vivías, no seguiría siendo tu hogar durante mucho tiempo"...¡qué cosas, eh!. Las únicas noticias tuyas que tenía, eran frases sacadas de un blog de "alguien que un buen día despertó con el firme propósito de convertir su sueño en realidad: ser escritor". Yo robaba esas frases y las releía infinidad de veces tratando de adivinar en qué lugar de tu vida y de tu corazón estaba yo. Quería creer que en esa telaraña de palabras, encontraría mi sitio, que sólo era cuestión de buscar la parte del texto en la que disimuladamente me dijeras que me echabas de menos, que me querías y que todo había sido un error.
Ni una palabra de arrepentiemiento, ni una disculpa, ni una palabra. Seguiste con tu vida como si yo no hubiera sido jamás partícipe de ella, mientras yo mantenía conversaciones con la soledad, con la angustia y con el dolor por haberte perdido sin un por qué, sin una sola explicación. Nadie se preocupó de lo que yo sentía, de lo que pasaba por mi cabeza salvo "los míos", mi familia y mis verdaderos amigos. Ni unas migajas de cariño por parte de los tuyos, que me ningunearon, olvidándose por completo de que yo era la que un día te dijo "sí quiero" poniendo a Dios por testigo. Me sentía como una delincuente entre rejas, sin conocer mi delito, y sin que nadie me dijera por qué no había visitas para mi, por qué nunca llegaba una carta a mi correo.
¿Y sabes qué?Contestando a tu pregunta, realmente te quise, más que a nadie en el mundo, aunque supiera en muchos momentos que no merecías un amor como el mío, porque el amor y el respeto van de la mano, y tú te olvidaste de eso en demasiadas ocasiones. Podría enumerar cientos de desplantes, pero no quiero revivir momentos que sólo nos pertenecen a ambos, y mucho menos, cuando lo que trato de plasmar aquí es que llegó la hora de caminar con las manos libres, sin ese hilo que me ate al pasado. Pero ya que te crees con el derecho de hacerme reproches sobre lo que hago o dejo de hacer con mi vida actual, déjame decirte, que no tienes ningún derecho a pedirme explicaciones de nada, máxime cuando fuiste tú quien decidió que yo no tenía cabida en sus sueños, en su vida.
He sido sincera contigo siempre, incluso más que conmigo misma, así que sobran ciertas preguntas cuya respuesta tú conoces mejor que nadie.
¿Sabes lo que más me decepciona ? Que en lugar de reproches, esperaba que algún día, a través de estos retales de mi vida, pudieras entender cuánto te quise y cuánto sufrí con tu partida. Por eso, este rincón cibernetico no tiene restricciones, no guarda secretos inconfesables, sólo mi vida. Lo que sentí y lo que siento, lo que fui y lo que soy. Sigo siendo tan ingenua, que creí que si alguna vez leías esto, comprenderías cuántas cosas te llevaste en la maleta, cuantos planes tiraste por la borda, cuánto amor dejaste en el camino. Pero no, tu orgullo es más fuerte que tu humildad, y te crees con el derecho de pedir explicaciones. ¿Que si estoy enamorada?. Me temo que eso no es asunto tuyo, que eso es algo que no te importa. Pero te diré algo, no es tan complicado entregar un corazón roto, cuando tienes la esperanza de que alguien te ayude a recomponerlo a base de confianza, cariño, respeto, sinceridad y amor. Cuando tienes la necesidad de recuperar tiempo, de rescatar tu vida de entre los escombros, de dejar de hablarle a la luna porque hay alguien que te escucha y que incluso, puede hacerte entender, que puedes ser lo más importante para alguien.
El respeto, la confianza y el amor, no son artículos de usar y tirar. No se compran ni se venden, hay que ganárselos día a día y darle cuidados intensivos para que se mantengan vivos. Así que como tú bien dijiste en uno de tus post: "afortunadamente no tengo que guardarle luto a nadie". Ahora me toca hacer de mi vida lo que quiera, con quien quiera y como quiera. Aquí suelo el hilo, a partir de aquí continuo con las manos libres, a partir de ahora, olvida que existo, porque hoy he comprendido, que ni siquiera existe la mínima posibilidad de que algún día podamos ser amigos. La amistad, repito...hay que ganársela.


4 comentarios:

  1. pues sí,,el pasado solo es pasado,y sabemos muy bien que ese paso que diste fue el mejor que podías hacer.,cometeremos los mismos errores conscientemente,pero puede que entregar de nuevo tu corazón no sea nada malo de nuevo.No hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.

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  2. Estoy de acuerdo Javi, pero no sólo opino que entregar de nuevo el corazón no sea nada malo, sino que además creo, que es necesario darnos nuevas oportunidades si consideramos que pueden valer la pena.Y si nos equivocamos...¿qué importa?, la capacidad de querer es nueva en cada relación, así como infinita.
    Ya creí una vez en el amor para siempre, en ese amor de película indestructible, por el que lo aposté todo y al final recibí sólo desplantes y desprecios, así que dudo, que cualquier otro fracaso ya me pillaría con "cierta experiencia". De amor nadie se muere...pero mientras dura, se viven los mejores momentos, así que a VIVIR, le pese a quien le pese.
    Un beso amigo.

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  3. Divorcio: disolución legal de un matrimonio.
    ( Parece que no queda del todo claro....)
    Ya sabes lo que opinamos todos... Disfruta, siente, VIVE!!!
    Cuestionar tus sentimientos del pasado es otra forma mas de humillacion y nos hemos cansado de repetirte que no dejes que te vuelvan a humillar nunca mas en tu vida. Definitivamente espero que rompas con ese hilo y que te quede claro que eres una mujer liiiiiiiiiiiiibreeeeeeeee y que no tienes que dar la mas minima explicacion de lo que haces o no con TU VIDA.

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  4. Muchas gracias Jonay. Sin duda, tu mensaje me ayuda muchísimo a seguir adelante y mantenerme fuerte. Tienes razón, no hay absolutamente nada que me ate al pasado y precisamente, por eso, estoy viviendo mi libertad como se me antoja. No dejaré que los viejos fantasmas hagan sombra a este momento.
    Un beso muy muy grandeeeeeeeeeeeeee

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