martes, 1 de septiembre de 2009

Mi nuevo camino

Seis meses atrás mi vida era completamente diferente. Sólo seis meses, muy poco tiempo para algunas cosas y toda una eternidad para otras.
Ha comenzado el mes de septiembre con una nueva perspectiva en mi vida, con cierto regusto a libertad. Una libertad que aunque no fue buscada en ningún momento, ahora ocupa el puesto principal de mis propósitos y deseos. Una libertad que se coló por debajo de esa puerta que cerraste hace seis meses, pensando quizás que algún día volverías a cruzarla como si tal cosa.
La maleta se te quedó grande cuando te diste cuenta de que no ibas a volver, pero ya no porque decidieras no hacerlo, sino porque se oxidó la cerradura que tantas veces abrió lo que creíamos era un hogar y que al final ha resultado ser sólo una casa corriente, como tantas otras.
Me dices que es imposible que haya dejado de quererte, y en el fondo tienes algo de razón. Te quise tanto que seis meses es muy poco para olvidarte, pero es tiempo suficiente para darme cuenta de que ya no es amor lo que siento por ti. Ese amor que te puse "en bandeja de plata", también se oxidó, pero prefiero querer tu recuerdo que envenenarme de rabia hacia ti. No hay peor enemigo en esta vida que nuestra propia conciencia, y sé que la tuya cada día te recuerda lo que dejaste en el camino.
Tampoco voy a negarte que sigues estando presente en muchos momentos de mi vida, pero ya no es por añoranza ni pena, ahora me limito a asumir que formas parte de mi pasado y a convivir con tu recuerdo.
¿Sabes?, he hecho muchos progresos en mi vida...espero que te alegre saber que ahora tomo mis propias decisiones sin titubear y sin que me importe demasiado lo que piensen los demás al respecto. Estoy aprendiendo a quererme cada día un poco más, y ya no le doy permiso a nadie para hacerme sentir mal conmigo misma. He dejado de ser la causa de discusiones absurdas y de asumir culpas que no me corresponden.
Ahora no tengo miedo a estar sola si tengo que estarlo, ni me asusta enfrentarme a la vida sin alguien a mi lado, porque me has enseñado que las personas que en algún momento creemos que nunca nos fallarán, puede que sólo estén de paso y que un día como otro cualquiera, prefieran prescindir de nuestra compañía. Por eso ahora soy yo mi mejor amiga.
Tengo que darte las gracias por muchas cosas que me has enseñado en los últimos meses, sin saberlo has rescatado a aquella niña que llevaba dentro y que de repente un día se hizo demasiado mayor para su edad. Ahora puedo afirmar que no te has llevado 5 años de mi vida sino que me has devuelto muchos más.
Espero de todo corazón que ambos aprendamos de nuestros errores y que cada uno encuentre su camino hacia la felicidad. Seria incapaz de desearte nada malo porque yo sí te quise.
No voy a reprocharte nada porque de eso te encargarás tu mismo si alguna vez me amaste tanto como decías, sólo espero que encuentres lo que yo no supe darte o lo que tú no supiste valorar. Que algún día, en lugar de una casa tengas un hogar y que tu vida esté llena "de cálidos atardeceres, preludios de un amor reflejado en las pupilas de alguien especial que te haga amar sin recelo y sin mirar a los lados". Espero que seas inmensamente dichoso, espero que seas, inmensamente feliz.
Yo por mi parte, estoy empezando a encontrar ese camino hacia una nueva vida...un camino que comienza con la indiferencia y que no está salpicado de odios ni rencores.
Un camino nuevo que tendré que recorrer sin tu compañía, porque seis meses atrás decidiste caminar en solitario.

1 comentario:

  1. UUUfffff!! Muy buena esta entrada. Creo que la mejor de todas para mi gusto. Una elegancia exquisita. Felicidades!!

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